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Por la fe en Su Nombre

"Por la fe en Su Nombre"..... Hechos 3:16
El libro de hechos ha cambiado mi visión, hace un tiempo me sentía desanimada y desinteresada en mi ministerio y en la vida en general, pero comenzar a estudiar Hechos me ha avivado por completo, leer la historia de los primeros hermanos en la fe me ha mostrado el valor y el poder con el que Dios nos equipo para la vida cristiana.
En el comienzo de la iglesia se hacían muchos milagros para que las personas creyeran, ya que eran los mismos que habían visto morir a Cristo y necesitaban ver y creer que era el verdadero Hijo de Dios. Hoy en día Dios ya no opera de esta manera, sanando con imposición de manos o solo declarándolo con la boca, porque las sanaciones de esta manera eran solo hechas por los apóstoles y hoy ya no hay apóstoles (recordar que el requisito para el apostolado es ser testigo visual de la vida y ministerio de Jesucristo).
Pero Dios sigue sanando, podemos orar a Dios y clamar por el enfermo y pedir a Dios sanidad y si …
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Introducción al libro de Hechos

Jesús ordenó a Sus seguidores que fueran Sus testigos en “Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” (Hechos 1: 8). El libro de los Hechos es el registro de todas las cosas que los discípulos de Jesús hicieron como testigos de Su vida, muerte y resurrección. El Libro de los Hechos fue escrito por Lucas, quien escribió tanto el Evangelio de Lucas como el Libro de los Hechos a su amigo Teófilo, para educarlo sobre los acontecimientos de la vida de Cristo y las vidas de Sus seguidores después de la muerte de Jesús. Lucas fue compañero de Pablo en algunos de sus viajes misioneros. Hechos comienza donde termina el libro de Lucas, con la ascensión de Jesús y los discípulos esperando la venida del Espíritu Santo. Después del Día de Pentecostés, los discípulos salieron proclamando las Buenas Nuevas de Cristo. Cuando comenzó la persecución, los creyentes se dispersaron de Jerusalén a Judea y Samaria. Un hombre llamado Saulo era un líder en la persecución de los cristi…

Equipadas ayer y hoy - Descarga tus materiales

¿Cuándo fue la primera vez que escuchaste sobre Jesús? ¿Has pensado cómo es que esa historia de un hombre de Jerusalén, que vivió hace más de dos mil años, llegó a tus oídos?  El mensaje del Evangelio no es una simple historia: son las Buenas Nuevas que el mundo había estado esperando. El mensaje del Evangelio es la esperanza de la vida eterna por medio de nuestra creencia y aceptación de Jesucristo.  Aquellos que caminaron junto a Jesús durante su ministerio en la tierra, le creyeron. Ellos le creyeron que era el Hijo de Dios, el que tomaría los pecados del mundo y el que les daría Vida Eterna al poner su fe en Él. Esos hombres y mujeres, murieron por ese mensaje. Ellos fueron testigos de Su vida, Su muerte y Su resurrección, y nada los detendría de contarle al mundo sobre Él. Dios equipó a la iglesia primitiva diariamente. Él estuvo con ellos en momentos desafiantes, cuando tuvieron victorias, y cuando dudaron. Dios tenía una misión especial para la iglesia primitiva y los guio en cada…

Él, por encima de mí

Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:5-8
El Señor nos exhorta a confiar en él y NO: en nosotras, lo que hacemos, las personas, las circunstancias, los objetos, los estudios, el trabajo, la creación; la confianza debe radicar en Dios, solo él y nadie más. Él es nuestro creador, la fuente de toda providencia, Dios de toda gracia, para todas las bendiciones espirituales y todos los suministros necesarios de gracia. Cuando nuestra confianza está fuera de Dios, sobre todo, en nuestro entendimiento, este se opone a confiar en Dios, por eso, no se debe depender de nuestros criterios.
Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón... y renovaos en el espíritu de vuestra m…

Venciendo el mal

No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal. Romanos 12:21
La palabra de Dios nos exhorta a que cuando seamos dañadas por otro, o nos veamos afectadas por cualquier oposición o lesión en nuestra vida cotidiana, que no se excite nuestro corazón en hacer lo malo Sal 37:8, no dejar que nuestro temperamento se active, que los principios en los cuales hemos sido enseñadas por la palabra se abandonen, y se vea afectado nuestro andar en el espíritu. Dios en su palabra nos habla sobre la firmeza que debemos tener en él, en medio de cualquier circunstancia, y así sea evidenciado el poder del evangelio.
Tener buen juicio es tener una fuente de vida; instruir a los necios es también necedad. Proverbios 16:22
No debemos dejar se nuble nuestro juicio, ser vencido de lo malo, es ceder ante la tentación de vengarse, de actuar con enojo y arrebatar contras las personas que causaron el daño e incluso con las que no, es desquitarse de quién atenta contra nuestro bienestar o comodidad sin co…

La lucha es continua

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Efesios 6:11-12
La armadura aquí hace referencia a las armas de un antiguo soldado, las partes de esas armas se especifican en Efe. 6:14-17, una armadura completa, ofensiva y defensiva. La armadura de Dios no es lo que Dios usa, sino lo que él ha provisto para el soldado cristiano, por tanto:

💚Debemos usar las armas que Dios nos proporciona en nuestra guerra para lograr la victoria, renunciando a las armas carnales.

💙Debemos usar la totalidad de la armadura de Dios, no unas partes si y otras no. Sí se carece de una de las partes de la armadura, la derrota puede ser consecuencia.
Preguntas como: ¿Por qué cedo a las tentaciones una y otra vez? ¿Por qué tambaleo antes las pruebas? ¿Po…

Descansa en Dios

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”.
Filipenses 4:6
Imagina que vas en un maratón donde ya corriste varios kilómetros pero todavía faltan algunos más para que puedas llegar a la meta. Tu mente dice que ya no puedes más, pero hay algo en ti que te impulsa a seguir dando un paso más. Pierdes un poco la concentración con el bullicio de las personas pero logras retomarla. En ese momento te sientes algo destanteada y confundida al no saber si podrás llegar a la meta.
Muchas veces los afanes de la vida hacen que perdamos el enfoque y al pasar esto perdemos el sentido de vivir con propósito.
En ocasiones estamos envueltas en tantas cosas que llega un punto que nos cansa e incluso nos podemos sentir algo abrumadas.
Es momento de retomar el camino
Vuelve tu mirada a lo Verdadero y descansa en  las promesas de Dios. Mucho afán nos distrae del propósito que Dios tiene para nuestras vidas. Por eso es necesa…