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Verdaderamente libres


"De cierto, de cierto os digo que todo aquel que hace pecado; esclavo del pecado es". 
Juan 8:34


Saber hacer el bien y no hacerlo eso es pecado.

Es una realidad que somos pecadoras, pues somos humanas y vivimos en un mundo caído en el que caer en pecado está a nuestro alcance. Sin embargo, no es justificación para seguir ahí haciendo lo mismo una y otra vez.

Como leímos esta semana en Juan 8:34 "Todo aquel que practica el pecado, esclavo del pecado es”. Nos convertimos en esclavas del pecado, al no ser "capaces" de vivir de acuerdo a la voluntad de Dios, es decir, de no vivir la vida de manera en la que fue diseñada por Dios.

Con Cristo Jesús siempre hay una salida. A través de Su grande Amor y Su misericordia nos extiende Su mano para levantarnos de ahí donde él pecado nos ha dejado pues dice en Isaías 59:1 "La mano del Señor no es corta para salvar ni su oído sordo para escuchar"

Dios está ahí, listo, extendiendo Sus brazos para levantarnos y atentos Sus oídos para escucharnos.

¿Y qué quiere Dios que le digamos? Es momento de hacer nuestra parte…


…Reconocer nuestra naturaleza pecaminosa, es decir que seamos conscientes de que necesitamos a Dios y Su perdón.


…Arrepentirnos genuinamente. El arrepentimiento es comenzar a realizar los cambios necesarios en nuestra manera de vivir, de pensar y de actuar, demostrando con nuestras acciones que queremos vivir a la manera de Dios y no a la nuestra.



Recuerda que con Cristo siempre hay una esperanza


Isaías 55:7

Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.



Dios siempre está dispuesto a perdonar porque nos ama y tiene compasión de nosotras.


Es tarea nuestra abandonar la mala conducta y nuestra vieja manera de vivir. Te animo a que empieces a realizar cambios poco a poco y a mantenerte fiel a Dios. Recuerda Filipenses 4:13-  

Todo lo puedes en Cristo que te fortalece.





ACERCA DEL AUTOR

Kary de Zavala
Rescatada por la Gracia de Dios, ahora esposa y madre de gemelos, cada día busca aprender más acerca de Cristo y el servicio en Ama a Dios Grandemente y JóvenesADG.


Se denomina así mismo como una mujer determinada que confía y cree en el propósito de Dios para su vida y su familia. 

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