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Viviendo en las alturas



Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.  Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.  Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
 Colosenses 3:1-3

Un día observé la fotografía de un querido amigo junto a su familia en el último piso del Empire State, uno de los edificios más altos de Estados Unidos. La vista era espectacular, grandiosa, divina, tenías una panorámica de la ciudad de Nueva York increíble.

¿Has tenido la oportunidad de estar en un edificio alto o en una colina, una montaña, y tener una perspectiva del mundo a tu alrededor? Yo la he tenido, no en el Everest, pero sí en una colina muy alta en las afueras de mi ciudad, y se respira un aire de libertad.

Los resultados del perdón de Dios es nuestra vidas es como vivir en las alturas: no sólo respiras libertad, sino que vives en libertad, como producto de ese perdón que Dios nos ha dado por medio de lo que Jesús hizo por nosotras en la cruz.

Esta semana aprendimos enseñanzas muy hermosas acerca de ese resultado maravilloso en nuestras vidas, pero te desafío y te animo a vivir esos resultados y que sean parte de tu vida en Cristo.

Identidad.
Transformación.
Libertad.
Propósito.
Fe.

En la cruz Jesús nos dio una identidad. El perdón de Dios nos da la convicción real de ser quienes somos en Cristo, una nueva creación. Esto es producto de nuestra unión con El. Las cosas viejas pasaron, las malas prácticas, el pecado, ya no son parte de mí. Jesús ha puesto un espíritu nuevo, soy su hija, amada, aceptada, perdonada y santa. 2 Corintios 5:17.

En Cristo somos transformadas. No nos acomodemos a la vida de este mundo, ni a sus formas, ni a sus pensamientos, ni a sus modas, ni a sus argumentos, ni a su humanismo. Por medio de la renovación de nuestro entendimiento podemos comprobar esa voluntad de Dios que es buena, agradable y perfecta. El perdón de Dios nos ofrece continuamente alimentarnos y nutrirnos de una relación personal con Él. Por medio de ese culto que ofrecemos a Él, nuestra devoción a Dios crea el puente para esa transformación y Su vida fluyendo a través de nosotras y lo hacemos con gratitud porque nuestros pecados han sido perdonados. Romanos 12:1-2

La esclavitud definía nuestro antiguo estado sin Cristo, éramos esclavas del pecado y el poder del pecado operaba en ti y en mí, sin embargo nuestro viejo hombre fue crucificado allí en la cruz y para nosotras significó nuestra gloriosa libertad. Porque Jesús nos libertó del pecado, Él nos ha perdonado para que vivamos en esa libertad. Romanos 6:6

La resurrección de Cristo es nuestra resurrección, por lo tanto el perdón nos permite vivir una vida con Propósito, buscando la voluntad de Dios y sus prioridades, mirando desde la perspectiva de Dios “viviendo en las alturas” y haciendo lo que a Él le agrada. No te aferres al mundo y sus deseos porque este pasa. Más bien vive tu vida, la cual está segura, escondida en Cristo. Colosenses 1:1-3

La Fe en Cristo, en Su obra, en Su perdón nos da la victoria para vencer, para amar a Dios y obedecer sus mandamientos.1 Juan 5:4

La gracia del perdón de Dios quita nuestra culpa por completo y nos permite vivir en libertad bajo el amor y la aceptación de Dios. - Eres Perdonada




ACERCA DEL AUTOR

Elba Castañeda
Esposa y madre de tres jóvenes energéticos, sirve al Señor junto a su esposo como pastores desde hace 16 años. Egresada del Instituto Bíblico de las Asambleas de Dios en Valparaíso-Chile. Divide su tiempo entre las actividades de casa y la iglesia. Se destaca como una mujer con un espíritu joven. Puedes encontrar más de sus escritos en El Gozo de ser Mujer. 





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