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Tips para hablar correctamente




“Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua”. 
Proverbios 31:26

Los dichos de las personas mayores son muy populares apuesto a que te sabes algunos,  quizás hayas escuchado el dicho que dice: “El pez por la boca muere”. A decir verdad, yo creo que eso no solamente le pasa a los peces, ¡A nosotras también!

Debemos admitir que nuestras palabras suelen ser más rápidas que el cerebro. ¿No te ha pasado decir algo sin pensar y luego arrepentirte por lo que dijiste? ¡Más si lo dijiste en público! ¡Qué vergüenza!

Gracias a Dios este mal hábito se puede corregir colocando en práctica la mejor forma para cultivar buenas y sanas palabras que es el consejo bíblico. El pasaje de hoy nos muestra  una mujer ejemplar en su manera de expresarse para con los demás:

Ella abre su boca con Sabiduría: Es lo primero que necesitas tomar de esta mujer virtuosa para hacerlo tuyo, tus palabras deben ser sabias, es decir que al expresar tu opinión en cualquier contexto, y con cualquier tipo de personas debes hacerlo con sensatez, comunicando frases prudentes y comentarios acertados.

No hables cosas a la ligera sólo por rellenar espacios vacíos, y romper el silencio, es de muy mal gusto cuando haces comentarios sarcásticos y te burlas de otros. Tus palabras te harán lucir como una mujer vulgar y sé que no querrás que la gente te mire de esta manera, máxime cuando estás buscando agradar a Dios.

Tip 1:Sabiduría al hablar es saber qué palabras puedes decir, cómo decirlas, cuándo decirlas y a quién decírselas”.  Por eso antes de hablar escucha, presta atención  a las cosas que te dicen las otras personas, tómate un tiempo en observar a las personas con las que hablas, analiza cómo son  y cuáles son sus gustos, en qué ambiente se  mueven, cuáles son sus valores, etc.

 Cuando haces de este ejercicio un hábito, tu manera de hablar sí que comenzará a cambiar, porque sabrás que no puedes decir cualquier cosa, de cualquier manera, en cualquier lugar y  menos a cualquier persona.     

La ley de Clemencia está en su lengua: Fíjate bien que esta mujer tiene un código de habla, su norma personal es hablar con clemencia, lo cual significa que se compadece de la persona con la que está charlando. Es capaz de sentir el dolor que refleja su interlocutor, puedes darte cuenta que sus conversaciones no son sólo del clima, sino de cosas mucho más profundas. Pero  ella no se queda ahí, sino que actúa diligente para aliviar la situación difícil.

Tip 2:Habla con un objetivo en mente. Para aplicar la bondad en tus conversaciones pregunta en vez  de comentar.  Mágicamente, las preguntas bien echas te abren  la oportunidad de conocer más profundamente a otras personas, utiliza esta herramienta no para sacar información o con  doble interés, sino  con el objetivo de  ayudar a los demás y practicar la compasión con otros.

¿Qué tal va tu día?, ¿Cómo está tu salud?, ¿Cuál es tu objetivo principal para esta semana?, ¿Te puedo ayudar en algo? Son solo algunos ejemplos de preguntas que puedes aplicar a tu vocabulario.

 Al pasar de comentarios insanos a buenas  preguntas cambiará la forma en la que las demás personas te responden, incluso verás cómo los demás se muestran más abiertos contigo confiándote asuntos más personales, pues realizando preguntas pones toda tu atención en otras personas  y te muestras presta a escuchar.  ¡Esa es la actitud!

Recuerda que el centro de todo es glorificar a Dios, de nada te servirá hacer cambios en tu manera de hablar, si no estás viviendo una vida temerosa y centrada en Jesucristo.

 ¡Aprovecha tu juventud para cultivar sanas palabras y crecer en Sabiduría!


ACERCA DEL AUTOR

Angélica Jiménez
Hija de Pastores misioneros de nacionalidad Colombiana, ha servido desde los 9 años junto a sus padres en los países de Bolivia y Argentina. Diagnosticada alrededor del año 2009 con Síndrome de Eisenmenger ha propuesto en su corazón servir a Dios hasta el día en que él se lo permita. Sus experiencias en la obra misionera continúan labrando el sueño de brindar herramientas bíblicas para las jóvenes de hoy.



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