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Un llamado de Dios


Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a faraón, y saqué de Egipto a los hijos de Israel? 
 Éxodo 3:11

Cinco veces trató Moisés de sacarse de ir a Egipto, tenía miedo, no se sentía capaz, era su debilidad enfrentar situaciones complicadas. ¿Cómo iba a ir él? ¿Qué tenía de especial? Ya tenía tanto tiempo lejos de aquel lugar donde huyó, nadie iba a reconocerle, o quizás sí, no podía arriesgarse, no sentía el valor necesario para volver a donde tenía mala fama, ¿para que ir? Si estaba tan cómodo en Madián, allí había podido recomenzar su vida, nadie conocía su pasado, tenía una familia, un trabajo, una vida tranquila y tenía que arriesgar todo por el llamado de Dios.

¿Cuántas veces ponemos escusas a Dios? ¿acaso Dios no sabe lo que hace? Quizás muchas veces te has sentido como Moisés, sabes que tienes el llamado de Dios y nos da miedo enfrentar lo que eso conlleva, pero es Dios llamándote Él nunca va a tener planes de mal para ti y su llamado es irreversible, Dios no se va a retractar de lo que te está pidiendo. Él nunca te dejará, prometió estar con nosotras todos los días hasta el fin del mundo, y si Él te llamó no es para dejarte sola y para que tú veas cómo te las arreglas.

Incluso cuando ponemos tantos peros al llamado de Dios Él nos tiene paciencia, lo podemos ver aquí con Moisés que cinco veces trató de negarse o poner escusas para no ir y Dios le respondió con paciencia, le trató de tranquilizar, pero ya a la quinta vez se enojó (Éxodo 4:14). Tu querida amiga no tengas miedo a lo que Dios te está llamando, a la situación que estas enfrentando, no te sientas débil porque Dios te dará todo lo necesario para que salgas victoriosa.

Dios es tan bueno que incluso si no te sientes capaz de estar sola en momentos así donde enfrentar nuevos retos, Él manda a alguien para acompañarte como Aarón a Moisés, para que te sientas acompañada, resguardada.

Somos tan débiles que olvidamos que Dios está con nosotras. “Yo estaré contigo” todo el tiempo podemos escuchar el susurro de Dios en nuestro oído, pero aún así dudamos, titubeamos, vaciamos y no queremos entender que es verdad, que Dios está allí a tu lado enfrentando contigo cada situación, defendiéndote, alentándote, cuidando tus pasos.

Cuando te sientas quebrantada, débil, con miedo, recuerda que no estás sola, que nuestro amado Dios un día prometió estar siempre a tu lado y que Él es el mismo Dios que cuido de Moisés desde que lo eligió al lado de la zarza ardiente, le cuidó cuando se enfrentó al Faraón, le ayudó a cruzar al pueblo y llevarlo durante cuarenta años por el desierto y nunca podemos ver que estuvo solo ni le falto algo.

Hoy Dios te invita a confiar en Él, y a que dejes tu miedo y tu debilidad en Sus manos.






ACERCA DEL AUTOR


Andrea Donoso
Chilena radicada en Puebla, México. Feliz de servir al Señor y a las mujeres de su alrededor. Estudió teología básica en Palabra de Vida Argentina, actualmente continúa sus estudios a distancia en la universidad bautista de Lousiana, Puedes leer más de sus escritos en "Mujer a paso firme"

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