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Introducción al estudio de Rut


Estamos muy emocionadas de comenzar a estudiar el libro de Rut con todas ustedes.

Rut tiene lugar en la época de los jueces, y a medida que leamos, veremos cómo la cortina se levanta con una escena de tragedia. Noemí, que ya había perdido a su marido, ahora lloraba la pérdida de sus dos hijos.

Vemos como Noemí toma la dura decisión de abandonar el hogar que compartió con su marido y sus hijos y regresar a la tierra donde fue criada. Orfa, su nuera, decide regresar a casa de su familia en la tierra de Moab. Y Noemí enfrenta más pérdida.

Pero entonces nos encontramos con Rut. Rut es también una mujer moabita, pero es evidente que ha llegado a aceptar al único Dios verdadero como su propio Dios (Rut 1:16). Con este amor para el Señor viene un amor y una devoción a Noemí que la hacen comprometer su vida con ella. Juntas, estas dos viudas viajan a la ciudad natal de Noemí, Belén.
 
Vemos que la historia de Rut es una historia de pérdida y angustia, observamos también cómo el duelo se convierte en alegría. Vemos a dos mujeres solas y abandonadas que encuentran el amor y la aceptación. Veremos temas como la lealtad, la amabilidad, la audacia, el amor y la redención. Pero, en última instancia, Rut es un libro sobe la provisión de Dios. Mientras estas dos mujeres viajaban con su tristeza y temor de lo desconocido hacia el pueblo de Belén, ellas no se percataron de que Dios las estaba llevando a un lugar de esperanza y redención.

En el libro de Rut vemos cómo Romanos 8:28 viene a la vida:

Y sabemos que a los que aman a Dios,
 todas las cosas les ayudan a bien, esto es,
 a los que conforme a su propósito son llamados.

En Rut vemos cómo Dios toma personas normales atraviesan pruebas dolorosas para manifestar Su Gloria y sacar a relucir lo bueno que hay en ellos. No deberíamos subestimar los eventos que parecen insignificantes en nuestras vidas. Sea el cuidar de nuestra familia, casarnos, trabajar, mostrar amabilidad a los demás o criar a nuestros hijos, todo eso es usado por Dios para el bien de quienes le aman. Para Su Gloria, y para la salvación de otros.

No existe un evento o persona que sea insignificante en los planes de Dios. Este estudio nos llenará de mucha esperanza, porque veremos cómo cada detalle y cada persona son soberanamente colocadas en el hermoso mosaico de Dios cuya pieza final será el regreso de Cristo mismo

Mirando a Jesús,

Jen





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