Ir al contenido principal

1-2-3 ¡Transformada!



Dios es muy bueno que nos permite estudiar su palabra y ser transformadas por ella.
Dios nos ha dejado en su palabra varias verdades en donde podemos ver  y entender nuestra condición de pecadores y rebeldes a sus planes, lo lejos que estamos de  complacerle pero a la vez vemos su amor por nosotros, su compasión, su justicia divina y su entrega por nosotras.

Hoy vamos a estudiar tres de ellos, fundamentales para amar más la cruz que nos hizo libres de la condenación eterna.

1. ¿Yo también peco? Pero si no maté a nadie…
 Por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios (Romanos 3:23)

Estamos acostumbradas a dividir los pecados en categorías de menor a mayor gravedad. Si eres orgulloso, eres pecador nivel kinder, si asesinaste a alguien te mereces el infierno. Si eres mentirosa, a veces esas mentiras utilizaste para hacer el bien, pero si te robaron ese pecador tiene título de Pos grado. ¿Es verdad? Siempre y cuando no estemos en la silla de juicio, podemos juzgar los pecados del otro como mayores y peores que los nuestros. Somos expertos en minimizar nuestra culpa. 
¿Acaso Jesús solo murió por los asesinos, violadores y ladrones? También murió por los chismosos, los mentirosos, los orgullosos y los hipócritas.

Ante Su perfección nadie puede presentarse como ‘’buena niña/o’’ o ‘’intachable’’ ya que ni siquiera cumplimos el primer mandamiento…  (Mateo 22:37-39)

2. Dios no me ama por eso me castiga.

 Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.  (Romanos 5:8)

Cuanto nos cuesta perdonar a aquel quién nos falló, cuando alguien nos miró mal y luego tenemos que trabajar con esa persona, cuando alguien habló mal de nosotras y después se acerca a ser nuestra amiga. Es difícil amar así, ¿verdad?

Nosotras no solo le miramos mal a Dios o hablamos mal de su Hijo. Nosotras nos rebelamos en su contra, fuimos desobedientes, ninguna de nuestras intenciones eran buenas en relación a Dios, nada de lo que hacíamos podía agradarle, nosotras le llevamos a la muerte y muerte de cruz, nuestros pecados e innumerables transgresiones hicieron que  Jesús mismo sea nuestro defensor delante de Dios, el gran Juez.

Aún así nos amó, no queriendo que estemos separadas de El dejó sus privilegios para venir a entregarse. Le odiábamos, capaz nunca dijiste ‘’le odio a Dios’’ pero tus actitudes orgullosas demostraban que eras tu propio dios, tus mentiras y leyes demostraban que eras tu quién gobernabas tu vida. Pero, ¿Qué hizo? NOS AMO, aún estando en el charco llenas de lodo, nos limpió y nos dio ropa nueva, vida nueva y si Nosotros amamos, porque El nos amó primero. (1ª Juan 4:19)
Si alguna vez dudas del amor de Dios, acuérdate que te amó antes de que le conocieras.

 

3. Soy Cristiano, voy a la Iglesia todos los Domingos


‘’Que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo’’  Romanos 10:9

En romanos 10:9 no solo dice que porque dices que Crees en el Señor, ya eres salvo. También añade ‘’y crees en tu corazón’’ ¿Están todas tus emociones y acciones ligadas a ‘’Creo en Dios’’ que todo lo que dices y haces demuestran que amas a Dios? ¿Perdonas a los que te hicieron daño? ¿Sirves en tu casa a tus padres, hermanos o vecinos? ¿Hablas con Dios ‘’sin cesar’’? ¿Eres humilde? ¿Extiendes misericordia o compasión? ¿Renuevas tu mente con las verdades de la Biblia? ¿Eres obediente?

“La verdadera fe salvadora es eficaz para producir obediencia práctica a Dios.” – Jhon Piper


Es hora de analizar nuestra fe práctica en nuestro Salvador. Solo El es nuestra esperanza, que Cristo reine en cada una de nuestras palabras, hechos y acciones dentro y fuera del edificio de la Iglesia. Jesucristo ya pagó el precio, la cruz está vacía. Nuestro Salvador resucitó.



ACERCA DEL AUTOR


Antonella Azuaga
Tiene 21 años y sirve al Señor a través de Mujer Virtuosa, escribe para llevar las buenas noticias a los quebrantados y afligidos. Es parte la congregación más que vencedores en la que ama servir a Dios con su violín, vive en Paraguay junto con su familia, quienes también apoyan la familia de Ama a Dios Grandemente.
  



Comentarios

También te recomendamos leer:

Haciendo lo correcto

Cuando éramos niñas y surgía un desacuerdo o pelea con nuestros hermanos o compañeros de escuela, tal vez por un juguete o porque “nos miraron mal”, etc., ¿recuerdas cual era tu reacción? y si alguien te empujaba, ¿tú también lo hacías? Yo viví muchas situaciones así; pero recuerdo una en especial; estando en la escuela primaria golpee a uno de mis compañeritos porque él había empujado a mi amiga y yo le hice lo mismo pero con más fuerza y además recuerdo que le di una patada en uno de sus pies, y como resultado de mis acciones recibí una severa llamada de atención en la dirección de la escuela, y mi respuesta fue: “el empujo a mi amiga y por eso lo hice”, lo cual era cierto, pero… sé que no justificaba mis acciones; más eso lo comprendí recién de grande: no debí cobrar el castigo por mi cuenta, y ahora al escribir esta anécdota me da cierta vergüenza y un poco de gracia. A muchos de mis compañeritos de primaria y secundaria no los he vuelto ver, y la verdad es que muchas veces quisie…

Creadas para adorar

“En quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu”.  Efesios 2:22
La mujer Samaritana quiere saber dónde y cómo adorar, es una pregunta interesante la que le hace ella a Jesús, mostrando así su interés de querer tener una relación con Dios. Pero Jesús le contesta que ellos adoran a quien no saben, ahí es dónde nos damos cuenta de que por naturaleza nosotras adoramos (a veces si se sabe bien a que o quien y en ocasiones no).

Nosotras fuimos creadas para adorar porque ese vacío que hay en nuestro corazón Dios lo puso en cada una de nosotras para poder ser llenado sólo por Él.

Buscando el significado de Adorar encontré que “es amar en extremo” y también es rendir nuestra voluntad ante alguien, en este caso es rendirnos ante los pies de nuestro Salvador, Él cual ya ha pagado la cuenta por nosotras y nos anhela cada día para seguir Su obra en cada una. Así como la mujer samaritana, Dios anhela que cada día tengamos un encuentro con Él para que le ador…

LA PIEZA DE UN ROMPECABEZAS

Recuerdan la historia del “patito feo”. Así se sienten muchas personas que se consideran excluidas de un determinado grupo social, sin una razónque lo justifique o ya sea porque haya suficientes motivos que hagan que puedan hacer sentirse así. Algunas veces son situaciones relacionadas con nuestra apariencia, limitaciones físicas, económicas, con nuestras actitudes o la moral.

Sí de algo podemos estar seguras y sin conocer mucho de lo que había en el corazón de la mujer samaritana, es que seguramente se sentía excluida. Los ojos de un pueblo que le juzgaba por su estilo de vida y su conciencia que la hacía auto condenarse.

A todas nos gusta relacionarnos con amigas, buscamos pretextos para estar juntas,horarios que nos conecten físicamente o de manera virtual para estar en comunicación.

La mujer Samaritana de nuestra historia necesitaba hacer diariamente una tarea que era común para las mujeres de su pueblo y de su época. Sin embargo opuesto a las demás ella lo hacía solitaria, sin una a…

MANOS A LA OBRA

Cada vez que alguien debe ponerse a trabajar de manera inmediata o debe comenzar a poner en práctica algo de forma urgente, decimos: ¡Manos a la obra! Con esta expresión se quiere decir que no hay lugar para aplazamientos y que el momento de actuar es ahora.
Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres San Juan 24:8
La mujer de Samaria, la protagonista de ésta maravillosa historia tuvo un encuentro inesperado en el pozo donde solía recoger agua, su vida no volvió a ser la misma desde ese encuentro, porque descubrió una gran verdad para su vida.
Había conocido a Jesús, había escuchado de su propia voz lo que él podía ofrecer a su vida. La necesidad de compartir con los demás y el gozo que le provocaba la oportunidad de una nueva vida era como para no quedarse callada, así queenseguida se puso “manos a la obra”.
Llama la atención del porque el evangelista quería dejarnos en el relato el hecho de que dejaba el cántaro, recordemos que el motivo por el cual ella ha…