Ir al contenido principal

No hay chicas más pecadoras que otras


Cuando los fariseos vieron esto, les preguntaron a sus discípulos:
¿Por qué come su maestro con recaudadores de impuestos y con pecadores?
(Mateo 9:11)
Cuando me ofrecieron ser la recaudadora del colegio particular subvencionado donde trabajo, pensé que era un trabajo relativamente fácil, recibir el dinero, contarlo muy bien, cuadrar la caja y enviarlo a depositar. Pero no lo fue, esto demanda una gran responsabilidad, integridad y honestidad. Solo iba por un par de meses, sin embargo han pasado ya 9 años por la Gracia del Señor.
Al principio no sabía por qué yo estaba ocupando ese lugar, luego me enteré que la persona que había estado antes en ese puesto, había robado. 
En los tiempos de Jesús un recaudador de impuestos como lo era Mateo tenía un mal prestigio, estaba al servicio del Imperio Romano, en este caso al servicio de Herodes Antípas, tetrarca de Judea, y era mal visto y aun despreciado por el pueblo judío, los fariseos criticaron a Jesús al verlo comer con los publicanos y los pecadores.
La gente sabía que los recaudadores de impuestos les robaban o mejor dicho eran cómplices del robo de impuestos de sus subyugadores y quizás muchos de ellos eran verdaderos ladrones.
¿Puedes imaginarte tú hoy en día que Jesús llamase a personas como Mateo? Seguramente estaríamos al igual que los fariseos criticando a Jesús. Cuando surge esta crítica Jesús inmediatamente les aclara el enfoque de su misión:

Al oír esto, Jesús les contestó:
No son los sanos los que necesitan médico, sino los enfermos. Pero vayan y aprendan qué significa esto: “Lo que pido de ustedes es misericordia y no sacrificios”. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.
(Mateo 9:12-13)
¿Puedes ver el gran amor de Dios por esta humanidad?
El no discrimina a nadie, no le importa tu raza o color, nacionalidad, estudios cursados, tus orígenes, cuán capacitada estés, no mira tú pasado, no se detiene en cuán pecadora eres o hayas sido.  Tampoco hace acepción de personas, no lo ha  hecho contigo, conmigo ni con Mateo, nos  llamó y punto. Y al igual que a él ha llamado a ladrones, mentirosos, homicidas, engañadores, prostitutas, pobres, miserables, abandonados, egocéntricos, rebeldes, orgullosos, soberbios, calumniadores, celosos, irrespetuosos, irreverentes, autosuficientes, desobedientes, rencorosos, egoístas, murmuradores, prejuiciosos, difamadores, aborrecedores, alcohólicos, drogadictos, adictos a los placeres del mundo, inmorales……….uff y la lista puede seguir.
El ha visto tu corazón y el mío, ha visto la necesidad de ser sanadas de este gran cáncer llamado  “pecado”, ha visto la necesidad de alcanzarnos y darnos salvación, por medio de su sacrificio, por la fe en El.
 No hay una chica más pecadora que otra, todas hemos sido pecadoras, sin embargo Su Gracia nos ha alcanzado y Su Vida ha impactado la nuestra, así como lo hizo con Mateo quien fue transformado de recaudador de impuestos a discípulo de Cristo, así  lo ha hecho contigo.

No olvidemos de donde el Señor nos ha rescatado y llamado, no lo hagamos, porque si lo hacemos, seremos como aquellos fariseos cayendo en su misma ignorancia, falta de amor y misericordia, porque la misión de Jesús, es nuestra misión: ir a los perdidos, a los enfermos, lo demás Dios  lo hará a través de Su Poder transformador. En Su Gracia…





ACERCA DEL AUTOR


Elba Castañeda
Esposa y madre de tres jóvenes energéticos, sirve al Señor junto a su esposo como pastores desde hace 16 años. Egresada del Instituto Bíblico de las Asambleas de Dios en Valparaíso-Chile. Divide su tiempo entre las actividades de casa y la iglesia. Se destaca como una mujer con un espíritu joven. Puedes encontrar más de sus escritos en El Gozo de ser Mujer

Comentarios

También te recomendamos leer:

Haciendo lo correcto

Cuando éramos niñas y surgía un desacuerdo o pelea con nuestros hermanos o compañeros de escuela, tal vez por un juguete o porque “nos miraron mal”, etc., ¿recuerdas cual era tu reacción? y si alguien te empujaba, ¿tú también lo hacías? Yo viví muchas situaciones así; pero recuerdo una en especial; estando en la escuela primaria golpee a uno de mis compañeritos porque él había empujado a mi amiga y yo le hice lo mismo pero con más fuerza y además recuerdo que le di una patada en uno de sus pies, y como resultado de mis acciones recibí una severa llamada de atención en la dirección de la escuela, y mi respuesta fue: “el empujo a mi amiga y por eso lo hice”, lo cual era cierto, pero… sé que no justificaba mis acciones; más eso lo comprendí recién de grande: no debí cobrar el castigo por mi cuenta, y ahora al escribir esta anécdota me da cierta vergüenza y un poco de gracia. A muchos de mis compañeritos de primaria y secundaria no los he vuelto ver, y la verdad es que muchas veces quisie…

LA PIEZA DE UN ROMPECABEZAS

Recuerdan la historia del “patito feo”. Así se sienten muchas personas que se consideran excluidas de un determinado grupo social, sin una razónque lo justifique o ya sea porque haya suficientes motivos que hagan que puedan hacer sentirse así. Algunas veces son situaciones relacionadas con nuestra apariencia, limitaciones físicas, económicas, con nuestras actitudes o la moral.

Sí de algo podemos estar seguras y sin conocer mucho de lo que había en el corazón de la mujer samaritana, es que seguramente se sentía excluida. Los ojos de un pueblo que le juzgaba por su estilo de vida y su conciencia que la hacía auto condenarse.

A todas nos gusta relacionarnos con amigas, buscamos pretextos para estar juntas,horarios que nos conecten físicamente o de manera virtual para estar en comunicación.

La mujer Samaritana de nuestra historia necesitaba hacer diariamente una tarea que era común para las mujeres de su pueblo y de su época. Sin embargo opuesto a las demás ella lo hacía solitaria, sin una a…

MANOS A LA OBRA

Cada vez que alguien debe ponerse a trabajar de manera inmediata o debe comenzar a poner en práctica algo de forma urgente, decimos: ¡Manos a la obra! Con esta expresión se quiere decir que no hay lugar para aplazamientos y que el momento de actuar es ahora.
Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres San Juan 24:8
La mujer de Samaria, la protagonista de ésta maravillosa historia tuvo un encuentro inesperado en el pozo donde solía recoger agua, su vida no volvió a ser la misma desde ese encuentro, porque descubrió una gran verdad para su vida.
Había conocido a Jesús, había escuchado de su propia voz lo que él podía ofrecer a su vida. La necesidad de compartir con los demás y el gozo que le provocaba la oportunidad de una nueva vida era como para no quedarse callada, así queenseguida se puso “manos a la obra”.
Llama la atención del porque el evangelista quería dejarnos en el relato el hecho de que dejaba el cántaro, recordemos que el motivo por el cual ella ha…

Verdadero descanso

Imagina por un momento: el cielo azul sin una sola nube, la arena cálida bajo tus pies, la brisa del mar rozando tus mejillas, el sonido de las olas golpeando contra las rocas, la sombra de una palmera sobre tu cara, el calor del sol sobre tu cuerpo… todo esto disfrutando de un rico ponche de frutas bien frío mientras contemplas el paisaje. ¿Cuántas no imaginamos así un descanso perfecto? Para mí, el ir a una playa siempre es sinónimo de descanso. ¿Pero has notado que cuando vamos de vacaciones usualmente volvemos más cansadas de lo que nos fuimos? Con más trabajo o estudio, más preocupaciones por retomar la rutina diaria y lo que dejamos para la vuelta, más agobiadas. 

Entonces me surge una pregunta ¿Cuál es el verdadero descanso? Jesús nos enseña con su propia vida de qué se trata realmente descansar.


“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Mateo 11:28
Jesús nos pide que vayamos a Él para experimentar un descanso verdadero. Esto significa cuerpo