Ir al contenido principal

Sirviendo con Amor


”Y los que tienen amos creyentes, no los tengan en menos por ser hermanos, sino sírvanles mejor, por cuanto son creyentes y amados los que se benefician de su buen servicio…” 1Timoteo 6:2

Una linda amiga de Holanda nos visitó junto a su familia hace unos días, mientras me ayudaba a preparar algunos alimentos, nos pusimos al día, ya que estaban de visita en mi país.  Ella me contaba que estaba trabajando como enfermera solo dos días por semana y que sus jefes eran cristianos, me comentaba cómo Dios le había bendecido con este trabajo en el cual, le permitían tener 3 semanas extras de vacaciones y la posibilidad de haber cambiado sus turnos, de tener horarios fijos durante esos días de la semana.  Ella es esposa, madre y sirviendo al Señor en una organización misionera. Me contagió su gratitud y alabanza al contarme cómo estos jefes habían sido tan amables con ellas al permitirle trabajar a su conveniencia, y cómo Dios les había usado para bendecir su vida y la de su familia.

Entre otras cosas que recuerdo ella me dijo: “cuando les conté que tendría que retirarme del trabajo por los horarios, ellos inmediatamente me dijeron que ellos se acomodaban a los míos, me dijeron: eres una buena enfermera, los clientes te quieren y nosotros no te dejaremos ir.”

Esto responde muy bien al versículo que estamos meditando en el día de hoy, si tus jefes son creyentes y si estás sirviendo con agrado, conscientemente, honestamente y con amor, ten por seguro que te verás beneficiada también, no solo con cosas prácticas sino también por tu hermoso testimonio de vida.

En esta carta pastoral Pablo dirige su atención hacia los esclavos, que formaban parte de esta sociedad donde la esclavitud no era abolida, por lo tanto sigue dando instrucciones de cómo vivir la vida cristiana aun en esta posición social.

Si bien hoy día no vivimos bajo esclavitud, el trabajo secular es una consecuencia de la caída del hombre y tenemos que hacerle frente, entonces si estás trabajando medio tiempo o tiempo completo y si tienes jefes cristianos esta palabra es para ti y si no lo son, también es para ti. El trabajar honradamente, honestamente y transparentemente es parte de nuestra identidad como hijas de Dios, somos santas en toda nuestra manera de vivir, por lo tanto nuestro testimonio debe reflejar la identidad que está en Cristo.

¿Estamos haciendo bien nuestro trabajo a quienes servimos? No lo veamos como un mero trabajo, si lo vemos como un servicio que prestamos nuestra perspectiva de lo que hacemos cambiará totalmente.

Es verdad, y seamos honestas, hay veces en que sacamos la vuelta, somos impuntuales y no terminamos el trabajo, con este tipo de prácticas no estamos sirviendo ni con amor, ni gratitud ni responsabilidad ni menos reflejando la vida de Cristo, a quienes Dios ha usado para bendecir nuestras vidas. Es por ello que la Palabra de Dios hoy nos llama a no blasfemar el nombre de Dios y sus principios, (1Timoteo 6:1) no es nada grato oír decir de una persona cristiana  verdades acerca de su mal desempeño, no estamos honrando a Dios con nuestra conducta.


Esto me habla que no debo mirar el trabajo como un medio solo para obtener una ganancia, sino de la oportunidad que Dios me da de servir y hacerlo bien y mejor para él en primer lugar y por una consecuencia natural nos veremos beneficiadas en muchos aspectos por nuestros jefes o superiores, porque cuando servimos con amor otros pueden percibirlo, apreciarlo y aún si no lo hacen, ¡el Señor es Fiel! Traigamos honra y gloria a Dios en nuestro lugar de trabajo. 


En Su Gracia…



ACERCA DEL AUTOR


Elba Castañeda
Esposa y madre de tres jóvenes energéticos, sirve al Señor junto a su esposo como pastores desde hace 16 años. Egresada del Instituto Bíblico de las Asambleas de Dios en Valparaíso-Chile. Divide su tiempo entre las actividades de casa y la iglesia. Se destaca como una mujer con un espíritu joven. Puedes encontrar más de sus escritos en El Gozo de ser Mujer

Comentarios

También te recomendamos leer:

Con amor eterno te he amado

“Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos” Efesios 1:4 (NTV)

Dios nos conoce desde antes de haber creado este mundo. Dios, mi querida amiga, nos amó mucho antes de que nosotras existiéramos.

A menudo trabajamos para ganarnos el amor de nuestras amigas. En ocasiones, también el de nuestros familiares, y si pensamos en el amor romántico, esperamos lograr que ese chico que nos gusta nos mire, para comenzar a ganarnos su amor. Si pensamos que así también debemos ganarnos el amor de Dios, es que nuestra mente no alcanza a comprender el verdadero amor, y esto sucede porque nuestro concepto de amor está totalmente distorsionado por el pecado.

Conocimos el amor cuando alguien nos lo manifestó primero. Cuando éramos pequeñas, nuestros padres nos cuidaban, nos protegían y demostraban su amor hacia nosotras cuando nos cargaban, abrazaban, consolaban e incluso cuando nos llenaban de besos y caricias.

Alguien nos most…

Renuncio a mí

A todos nos ha pasado que cuando somos niños nos preguntaron que queríamos ser cuando fuéramos grandes y pues nuestras respuestas eran maestra, bombero, policía o en mi caso diseñadora de modas; cuando llega el día en que debemos decidir nuestro futuro evaluamos muchos factores, como el empleo, los costos de la carrera, los años, si te gusta realmente, entre muchos más, pero nunca nos preguntamos si la carrera que llevaremos y será el resto de nuestra vida será una carrera que le sirva a Dios.
En Hechos 20 versículo 24 Pablo dice “Pero mi vida no vale nada para mí a menos que la use para terminar la tarea que me asignó el Señor Jesús…” Meditando en esté versículo recordaba como Pablo renuncio a muchas cosas en su vida por servirle a Jesús, por ser usado para llevar el evangelio y aunque muchas veces no fue bien recibido, como el mismo lo dice prefería morir a causa de Jesús.
A pesar de que se encontraba con pruebas, Pablo nunca dejo ese llamado del Espíritu Santo, siempre cumplía y ent…

Viviendo una Fe inquebrantable

Estoy viendo una serie de televisión titulada “David, nace un Héroe”. No es casualidad puesto que empezó antes que este devocional, es una producción brasilera excelente. Ha sido sorprendente  ver en escena el momento en que David se enfrenta con el gigante Goliat, pero más sorprendente ha sido cómo este joven, sin la estatura de un guerrero de tomo y lomo, se presenta ante Saúl con una confianza tan determinante que convence al propio rey de que él es la persona que va a enfrentar al enemigo. Pero espera, esto no es todo. Lo que impacta mi corazón, es que David, siendo un pastor de ovejas, sin el entrenamiento de un hombre de guerra, sin tener la experiencia de haber estado en un campo de batalla, se enfrenta, se para ante el gigante y con una Fe Inquebrantable, lo desafía sin más ni menos, mostrando una confianza tremenda en el Dios de Israel, leamos: Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del SEÑOR de los ejércitos, el Dios de los escuadrones d…

Dios te eligió

“Recuerden lo que ustedes eran cuando Dios los eligió. Según la gente, muy pocos de ustedes eran sabios, y muy pocos de ustedes ocupaban puestos de poder o pertenecían a familias importantes”. 1 Corintios 1:26-31 (TLA) Reflexionar es un tiempo que se invierte para pensar, meditar y recordar. Hoy es un buen día para tomar ese tiempo y recordar de donde Dios nos rescató. Es una buena oportunidad de echar una mirada al pasado y con agradecimiento y alegría reconocer lo mucho que necesitábamos de Él. Cada historia que tenemos para contar es diferente, los casos son únicos, pues como dice  un dicho muy famoso “cada cabeza es un mundo”  eso quiere decir que todos tenemos un testimonio diferente que contar. Puede que Dios te haya rescatado de la soledad, de la desesperación, de alguna adicción. Sin embargo algo que debemos de tomar en cuenta es que Dios te eligió, y no tú a Él. Tal vez alguien te decía que ya no tenías remedio, te tomaban como un caso difícil y perdido pero gracias al sacrific…