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¡alabado sea Su Nombre!


“Confortará mi alma; Me guiará por sendas de Justicia por amor de su nombre”.  
Salmos 23:3

En varios pasajes bíblicos se resaltan los hechos de Dios justificados no por amor a nosotros, sino por amor a sí mismo. ¡Impresionante!

“Te rescataré por amor de mí; Sí, por amor de mí mismo. No permitiré que se manche mi reputación, ni compartiré mi gloria con los ídolos”.
Isaías 48:11 (NTV)

El nombrar a alguien diferencia sus cualidades de otro, caracteriza lo que es,  para Dios mismo su persona es importante, Su nombre debe manifestar lo que es. El Dios de los cielos no se puede comparar con los dioses fabricados por el hombre, existe una radical y opuesta diferencia entre Dios y los ídolos, siendo así no dejará de demostrar su poderío a los ojos humanos para que se constate que su grandeza está muy por encima de material moldeado.  

Dios es íntegro de su propio nombre, no deja caer por tierra así porque sí su propia palabra, por ende Él actúa en conformidad con lo que es, así que esta vez se presenta ante nosotros no como cualquier clase de pastor, sino como el buen pastor.

Cristo es el Buen Pastor y actúa como tal.

El buen pastor nada nos hace faltar. Los cuidados del buen pastor velan por nuestras necesidades, ¿Qué necesitas? economía, afecto y cariño, respuestas, inteligencia, protección y seguridad, etc. El Señor posee abundantes provisiones para cualquier área de nuestra vida en la que nos sintamos escasos.  Mateo 6:8. 

El buen pastor nos pastorea. Siendo un buen pastor sabe que nuestro corazón desea un cuidado especial, por eso Cristo nos provee un lugar de descanso en Él mismo al que podemos correr cuando la vida nos aturde: “Venid a mí…Yo os haré descansar” Mateo 11:28. Su labor pastoral incluye reconfortar el alma,  es decir nos vuelve a la vida con sus mimos de consuelo y estímulo para que luego del descanso sigamos caminando.

El buen pastor nos guía por sendas de Justicia. Un pastor sabe que necesita suplir cosas para mantener su rebaño, pero un buen pastor se toma el tiempo de elegir los caminos y los pastos para sus ovejas. Siendo un Dios de carácter Justo, la iniciativa será llevarnos por caminos de integridad. Si bien el rumbo que Cristo nos marca contiene pedregales, zarzas y espinos, los planes de Dios para nuestra vida no apuntan al despeñadero donde el abismo es la salida, ¡somos nosotras quienes corremos hacia el peligro! Jeremías 29:11

Mi seguridad debe estar puesta en lo que Dios es.

David sabe con certeza que  el Señor es su Pastor y que por el honor para sí mismo nada le hará faltar, lo pastoreará y lo llevará por sendas justas; sus cuidados y protección se nos otorgan para traer la gloria a su nombre.

Pareciera que Dios es egoísta  amándose más a sí mismo que a nosotros que somos su creación. Pero si nos acercamos un poco a la imagen de la persona de Dios veremos que  nos conviene que Él actúe por amor a sí mismo que por amor a nosotros. La verdad es que no hemos hecho los méritos suficientes para que nos ame de manera que pueda ser con nosotros el buen pastor, al contrario lo hemos airado con nuestros pecados, pero porque es Dios defenderá su nombre aunque nosotros no lo merezcamos, lo hará por Él mismo. Esto nos da la plena confianza que David tenía en que el buen pastor estará cuando lo necesitemos, porque  es Dios y no dejará caer Su nombre por tierra.


 ¡Alabado sea Su Nombre!







ACERCA DEL AUTOR  

Angélica Jiménez

Hija de Pastores misioneros de nacionalidad Colombiana, ha servido desde los 9 años junto a sus padres en los países de Bolivia y Argentina. Diagnosticada alrededor del año 2009 con Síndrome de Eisenmenger ha propuesto en su corazón servir a Dios hasta el día en que él se lo permita. Sus experiencias en la obra misionera continúan labrando el sueño de brindar herramientas bíblicas para las jóvenes de hoy.

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