Ir al contenido principal

con el corazón en paz


Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.”
Colosenses 3:15

Siempre que se acerca un nuevo año sentimos que tenemos una nueva oportunidad para comenzar planes de cero, nos proponemos metas y nos desafiamos a cumplir objetivos específicos durante el año que dentro de poco comenzará.

Hoy Dios nos habla a través de Colosenses 3:15 y nos llama a tener paz. Según el diccionario paz es “Situación o estado en que no hay guerra ni luchas entre dos o más partes enfrentadas.” Y creo que es un muy buen propósito de año nuevo tener paz.

Dice nuestro versículo que la paz de Dios sea la que gobierne nuestros corazones y en nuestros corazones hay muchos sentimientos y de seguro que si buscamos bien hay en alguna situación en la que no tenemos paz o quizás no tenemos paz con alguna persona. Las luchas siempre están presentes, conflictos hay, aunque no los busquemos, a menudo me sucede que mis pensamientos me llevan a discusiones inexistentes mi mente viaja más rápido que un automóvil de carrera cuando se trata de imaginar situaciones que no he vivido, pensar en como hubiese respondido si tal persona me hubiese preguntado. La verdad es que me cuesta tener paz en mi corazón me estresan situaciones del diario vivir y la paz se aleja de mi vida.

 Leo otra vez “y la paz de Dios gobierne tu corazón” y frente al espejo de la Palabra de Dios veo que no tengo paz, paz de Dios, sufro por tener el control donde solo Dios lo puede tener, me estreso por el mañana cuando lo que debería es descansar en Dios quien tiene cuidado de mi y dejar que la paz de Dios gobierne mi corazón, pienso en los kilos que tengo que perder y no dejo que la paz gobierne mi vida, me pongo nerviosa por el desafío que me espera este nuevo año en materia de estudios y no dejo que la paz de Dios gobierne mi corazón.

¿Estás siendo tu gobernada por la paz de Dios?

Que difícil pregunta… si tu estas como yo, ansiosa por lo que aun no sucede te invito a que conmigo tomemos como propósito que la paz de Dios gobierne nuestros corazones. Y tomemos este desafío que nos da el Dios de paz y amor, que nos vistamos como escogidas de Dios y demos a mostrar el fruto del Espíritu Santo y que la paz de Dios gobierne nuestros corazones.

Sé que tu al igual que yo tenemos relaciones que sanar conflictos que curar y amistades que recuperar. Tenemos que dejar las guerras internas y externas finiquitadas para que la paz de Dios comience a gobernar nuestros corazones, no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy y levanta bandera blanca de paz y rendición. Dejemos el orgullo de lado y abracemos la humildad, el perdón y también aprendamos a pedir perdón y que la paz de Dios gobierne nuestros corazones.


Una vez que comencemos a soltar todo lo que nos impide tener paz estaremos mas livianas para comenzar una nueva carrera, un nuevo año nuestros corazones estarás listos para nuevos desafíos dados por nuestro Príncipe de paz.








ACERCA DEL AUTOR




Andrea Donoso
Chilena radicada en Puebla, México. Feliz de servir al Señor y a las mujeres de su alrededor. Estudió teología básica en Palabra de Vida Argentina, actualmente continúa sus estudios a distancia en la universidad bautista de Lousiana, Puedes leer más de sus escritos en "Mujer a paso firme"

Comentarios

También te recomendamos leer:

Emanuel, Dios con nosotros – José

Echemos un vistazo hoy a la historia de José. José no sería el padre de Jesús aunque, como era el prometido de María, Jesús sería legalmente identificado como su hijo (Lucas 3:23; 4:22; Juan 1:45; 6:42). José no estaba en una posición fácil. Él era solo un hombre, algo que podemos ver por la manera en la que se comporta cuando se da cuenta de que María está embarazada. No quiere ponerla en una situación que pudiera avergonzarla y se dispone a dejarla sin llamar la atención. 

Por supuesto, el hombre que sería cabeza de hogar en el que Jesús iba a crecer, tenía que ser un buen hombre. Él no tenía ni idea de lo que había pasado. Solo sabía que María, su María, estaba embarazada y que él no era el padre. Aun así, no quería avergonzarla, lo que habla muy bien de él. 

Cuando estaba pensando en estas cosas, un ángel del Señor se le apareció en un sueño para calmar su corazón y decirle qué tenía que hacer. El ángel le explicó todo y José, un hombre fiel, creyó que María estaba esperando al Mesí…

Dios te eligió

“Recuerden lo que ustedes eran cuando Dios los eligió. Según la gente, muy pocos de ustedes eran sabios, y muy pocos de ustedes ocupaban puestos de poder o pertenecían a familias importantes”. 1 Corintios 1:26-31 (TLA) Reflexionar es un tiempo que se invierte para pensar, meditar y recordar. Hoy es un buen día para tomar ese tiempo y recordar de donde Dios nos rescató. Es una buena oportunidad de echar una mirada al pasado y con agradecimiento y alegría reconocer lo mucho que necesitábamos de Él. Cada historia que tenemos para contar es diferente, los casos son únicos, pues como dice  un dicho muy famoso “cada cabeza es un mundo”  eso quiere decir que todos tenemos un testimonio diferente que contar. Puede que Dios te haya rescatado de la soledad, de la desesperación, de alguna adicción. Sin embargo algo que debemos de tomar en cuenta es que Dios te eligió, y no tú a Él. Tal vez alguien te decía que ya no tenías remedio, te tomaban como un caso difícil y perdido pero gracias al sacrific…

Una pacificadora más

El Premio Nobel de la Paz es uno de los cinco premiosque fueron instituidos por el inventorAlfred Nobel. Este premio se otorga "a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitosy la promoción de procesos de paz". Hemos admirado a éstas personalidades por hacer histórica pasando por alto que nosotras mismas en el reino de los cielos somos ya acreedoras de un gran galardón otorgado por Dios mismo.
Las bienaventuranzas recogen y perfeccionan las promesas de Dios desde el antiguo testamento ordenándolas al Reino de los cielos. Estas palabras de bien, responden al deseo de gozo que Dios ha puesto en el corazón del hombre, en este caso nuestro corazón.
Jesús pronunció las palabras citadas en Mateo 5:9
“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”.

Refiriéndose a una recompensa para quienes vivamos a través de ellas. Nada más y nada menos que ser llamadas sus hijas. La in…

¡Muy Dichosas!

Cada vez que leo estos pasajes que hablan acerca de las Bienaventuranzas siento como que me están tomando el pelo. Sentirme muy dichosa cuando suceden cosas que se salen por completo de mi confort parece ser una mala broma; pero definitivamente cada palabra que sale de la boca de Jesús tiene razón de ser.
Esta semana agregamos otra cualidad que debemos imitar en nuestro carácter; Mansedumbre. Pero, ¿de qué se trata esto realmente?
"Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad." Mateo 5:5
Bienaventurados los humildes, Bienaventurados los que se humillan a sí mismos para de servir a otros, Bienaventurados los que menguan su yo para que sea exaltado Cristo, Bienaventurados los que ponen la otra mejilla, Bienaventurados los que sacrifican lo que más aman en obediencia, Bienaventurados los que son obedientes, Bienaventurados… y podemos seguir profundizando y agregando a la lista. Déjame decirte que todas estas acciones, y las que Dios traiga a tu coraz…