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Jesús mi Buen Pastor


“Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen”
Juan 10:14

Cuando leo estos versículos me lleno de una seguridad tan estable y permanente, me siento amada y en paz, siento que nada me puede pasar en el cuidado de mi Buen Pastor.

Dice nuestro Buen Pastor que Él nos conoce, te conoce y me conoce personalmente, de forma directa y sin secretos, sabe cuando estamos tristes, preocupadas, ansiosas, nerviosas, alegres y decepcionadas, conoce cada aspecto de nuestras vidas y nos da cuidados conforme a lo que necesitamos. Él no experimenta con nosotras para probar que funciona mejor, Él sabe específicamente que tiene que darte para sanarte y comenzó por darse a si mismo.

Primero tomó condición de hombre y vino a esta tierra para vivir entre personas comunes y corrientes, sufrió y no usó Su poder para librarse de condiciones vergonzosas y dolorosas, luego murió por cada una de nosotras para darnos la mas grande cura, la cura del alma pecadora y así, acercarnos a  Dios Padre de manera permanente y 
darnos Su cuidado.

“sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”
Filipenses 2: 7-8

Nuestro amado Salvador nos dice que Él no nos abandonará como lo harían otros, que Él no delega tu cuidado con nadie más, es Él personalmente quien te cuida y también en estos versículos de Juan 10 nos dice que si nosotras decidimos alejarnos de Él y seguir a los engañadores es Él mismo quien nos vuelve a buscar y nos toma con Su mano amorosa y nos vuelve al redil.

“Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.”
Juan 10:18

Que hermoso ¿no te parece? Esto me llena de seguridad, no solo porque lo leo sino porque también lo he vivido, cuando era un poco mas joven tome muchas decisiones equivocadas que me hicieron alejarme cada vez mas de mi Pastor y cuando me encontré en un punto donde pensé que no habría retorno para mí, donde creí que nunca más volvería a Dios porque me sentía autosuficiente, fracase y me sentí tan sola y lejos, me sentía como en un cuarto oscuro y frío, en un lugar que no conocía y de donde no sabia como volver. Entonces Jesús fue a mi rescate y me devolvió a donde pertenecía, sólo Él tuvo el poder de volverme a tomar y ponerme en Su rebaño.

Pensar en Jesús como un Pastor y pensarme a mi como una oveja me hace sentir mucho más amada y protegida, saber que en el redil hay solo una puerta y esa es Jesús me hace estar tranquila y en paz. Amo sentirme amada por mi Jesús, amo saber que en Él siempre hallaré pastos verdes y frescos para alimentarme, que es Él mismo el que se encarga de mi cuidado y me conoce tan bien que sabe como ayudarme.


Hoy y siempre siéntete amada y protegida por Aquel quien dio todo por ti, Aquel que es tu Buen Pastor que da Su vida por ti. 

“Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.”
Juan 10:11





ACERCA DEL AUTOR




Andrea Donoso
Chilena radicada en Puebla, México. Feliz de servir al Señor y a las mujeres de su alrededor. Estudió teología básica en Palabra de Vida Argentina, actualmente continúa sus estudios a distancia en la universidad bautista de Lousiana, Puedes leer más de sus escritos en "Mujer a paso firme"

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