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no necesito regalos de navidad



Llegó el día más esperado para muchas y para otras un día para comer mucho y vestirnos bien, pero déjame contarte que es mucho   más que eso. Navidad es más que solo una reunión familiar, una celebración más y quiero que juntas podamos profundizar en las verdades que nos hacen las mujeres más ricas de este mundo. Las verdades que leemos de pasada y no podemos ver a simple vista.

“Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado”

Nuestro Dios sería concebido en el vientre de una mujer, nacería de una joven quién aceptó la voluntad de Dios, el vendría para hacerse semejante a nosotros. Necesitó el cuidado de sus padres, necesitó el alimento de su madre e iría creciendo hasta llegar a cumplir toda la ley en excelencia.

Fue completamente Dios y completamente hombre.

Y pensaras ¿en qué me afecta esto? Te cuento, nuestro Dios no es un Dios imposible de alcanzar gracias a Jesucristo quién pagó el precio de la justicia de Dios para volver a tener comunión con nuestro creador.

Nuestro Salvador Jesucristo vivió y padeció lo mismo que nosotras, Él en una mayor medida. Sufrió persecución, angustias, tuvo sed, tuvo hambre y lloró y posiblemente en lo último me identifico mucho con Él, lo abandonaron y desecharon.

¿Seguís pensando que nadie te entiende?

¿Nadie cree en vos? En Jesucristo tampoco creyeron algunos y lo trataron de mentiroso.

¿Tus amigas te rechazan por ser cristiana? A Jesús lo llevaron a la cruz por decir que era hijo de Dios.

¿Tus padres te abandonaron? A Jesús sus amigos lo abandonaron y dijeron que no lo conocían.

¿Seguís pensando que nadie te entiende?

Tu Dios ha existido desde siempre y para siempre, es el Alfa y Omega, conoce los corazones e intenciones de todos sus hijos ¿seguís pensando que nadie te entiende?
Nos ha sido dado

El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros’’ (Romanos 8:32) No nos dio un animal, no nos dio un hermoso palacio, no entregó un parte del universo, entregó a su hijo, Jesucristo el Hijo perfecto, debió ser entregado, entregado para venir a sufrir, entregado para que fuese rechazado, entregado para que sea humillado, entregado para que pagase una deuda que no le correspondía, entregado para que muera y resucite, entregado para salvar al mundo.

Muchas veces leemos de corrida estás oraciones, como si nada leemos que nacería un niño y que nos sería dado.

Esta es una de las declaraciones más gloriosas y maravillosas para todo hijo de Dios.

Y creo que en Isaías 53 versículos tres y cuatro encontramos condensado todo lo que veníamos reflexionando:

“Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.”
(Isaías 53:3-4 RVR1960)

Que gloriosa verdad, como no sentirnos plenas en la única fuente suficiente para saciar y llenar todo en nosotras y ahora con otra perspectiva y aún más convencida de tu salvación podrás leer las siguientes oraciones:

 “Y la soberanía reposará sobre sus hombros
Él es el Rey. El Mesías es el Rey. Él se viste con ropaje real. Él es el Rey de todo el universo. Él es el Rey de Israel. La soberanía reposará sobre sus hombros.
No hay reino terrenal o rey que sea capaz de desafiar el reinado y el imperio de, Jesús, el Mesías. No hay poder que lo pueda superar.

Ese mismo Dios Poderoso lleva nuestras cargas y nos sostiene en nuestras dificultades y aflicciones y nos capacita para resistir el poder de la tentación.

"y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso,

Padre Eterno, Príncipe de Paz”

Te animo a que medites en cada uno de estos atributos que tiene nuestro buen Dios y estoy segura de que como yo, podrás deleitarte en cada uno de estos regalos que podemos disfrutar por Gracia.

Tener al Dios quién es Admirable en todo lo que hizo y lo que hace,
el único Dios con poder para salvar y para hacer milagros.

Un Padre que tiene cuidado del crecimiento de sus hijos y provee todo cuanto necesitamos de acuerdo con su voluntad.

Y al príncipe de Paz, la única bendita esperanza para este mundo caído, lleno de egoísmo y maldad.

¿Aún quieres algo más para esta y todas la Navidades que vendrán?

No necesito regalos en Navidad después de haber recibido el mejor de todos mi Salvador nacería para que yo pueda vivir eternamente con Él. 









ACERCA DEL AUTOR


Antonella Azuaga
Tiene 21 años y sirve al Señor a través de Mujer Virtuosa, escribe para llevar las buenas noticias a los quebrantados y afligidos. Es parte la congregación más que vencedores, vive en Paraguay junto con su familia, quienes también apoyan la familia de Ama a Dios Grandemente.

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