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amor en la diversidad 2



La semana pasada habíamos hablado del amor en la diversidad (puedes leerlo aquí) en la diversidad de clases sociales, específicamente las diferencias entre el rico y el pobre.

En el capítulo 2 en los versículos del 1 al 7, Santiago una vez más está reprendiendo el favoritismo y propone una escena describiendo la vestimenta del rico y del pobre, relata la manera en como reciben al rico y al pobre.

Desnuda ese acto más singular y que aparentemente no es tan escandaloso, pero está ahí, atajando el crecimiento de una iglesia sana, de una Iglesia que crece en amor por los hermanos y obstaculizando el servicio sin esperar nada a cambio en la familia del Buen Padre Dios, en la familia de Aquel que no estimó a su único hijo sino que lo entregó por amor a nosotros.

"Supongamos que ustedes están reunidos, y llega un rico con anillos de oro y ropa lujosa, y lo atienden bien y le dicen: «Siéntate aquí, en un buen lugar», y al mismo tiempo llega un pobre vestido con ropa vieja, y a éste le dicen: «Tú quédate allá de pie, o siéntate en el suelo»; entonces están 
haciendo discriminaciones y juzgando con mala intención". 
Santiago 2:1-4

Haciendo énfasis una vez más a la riqueza y a la pobreza quiero que juntas leamos el significado según el diccionario de pobre: Que no tiene lo necesario para vivir.

Entonces ahí vamos, juzgando quién tiene lo necesario y casi imprescindible para vivir, buscando compartir con aquellos que solo tienen lo necesario para vivir (según los parámetros de este mundo), albergamos en nuestro corazón aquellas mentiras y cuando nos encontramos con alguien que no tiene aquello que el mundo dice ser necesario para vivir, lo desechamos.

¿Cómo podríamos ver esto en nuestra vida diaria?

Se presenta la oportunidad de compartir o escuchar el consejo de una hermana mayor qué nosotras, pero no lo hacemos, la desechamos porque "no tiene lo que es necesario para vivir" según el mundo, no tiene fuerza, no tiene "onda", ya pasó su tiempo, pero sin embargo la Biblia nos muestra cuanta sabiduría y perlas preciosas podemos obtener al escuchar sus enseñanzas

Lo mismo sucede cuando no queremos estar cerca de aquella amiga que "solo habla la palabra de Dios" "¿no tiene otra cosa de que hablar?" , nos aburre, o creemos que finge ser la santurrona, preferimos lo simple y lo necio, estar donde no se piensa mucho porque la vida hay una sola y hay que vivirla ya, donde solo importa tu felicidad, cuando en realidad esos slogans solo son fachadas para ocultar la falta que hace la palabra de Dios en mi vida, en vez de estar cerca del sabio, lo rechazamos y juzgamos.

Déjame contarte como años atrás andaba discriminando y esparciendo favoritismo, solo andaba con 5 amigos, no quería más, estaba bien con los que estaba, era muy cómodo salir con ellos, amaba cada salida con ellos y no existían otras personas con quienes podía estar, festejar sus cumpleaños o servirles, solo ellos. Pasó el tiempo y por "cosas de la vida" iban separándose y en un momento me encontré sola, a partir de ahí Dios ha sido muy bueno conmigo, porque permitió que conociera  más personas maravillosas, y cada una de las que hoy son mis amigas dan testimonio de cuantos cambios hubo, ya no soy Antonella la que ni saludaba a los demás, hoy ya no pienso en un grupo, pienso en toda la iglesia, tengo más conciencia de la hermandad que debe haber entre todos, entendí que cada hermano en la congregación es fundamental para el cuerpo y pude vivirlo en millones de momentos felices y tristes con más de 10 hermanos compartiendo mis cargas o celebrando algún logro.

Dejé de lado el prejuicio, y empecé a amar mucho, porque Dios me amó primero. Festejar más de 5 cumpleaños en el mes, orar por las necesidades de mis hermanos y gozarme en las victorias, todo esto forma parte de una maravillosa GRACIA.

La Iglesia –decía Barclay- debe ser el único lugar donde desaparecen todas las diferencias. En Su presencia, toda diferencia terrenal es menos que polvo y toda dignidad humana es como trapo de inmundicia. En la presencia de Dios, la humanidad es solo una.


Estos han sido solo algunos ejemplos de diferencias, puedes comentar más aquí abajo. ¡Y corre a abrazar a la diversidad, que gran regalo nos ha dejado muestro Padre!





ACERCA DEL AUTOR



Antonella Azuaga
Tiene 21 años y sirve al Señor a través de Mujer Virtuosa, escribe para llevar las buenas noticias a los quebrantados y afligidos. Es parte la congregación más que vencedores, vive en Paraguay junto con su familia, quienes también apoyan la familia de Ama a Dios Grandemente.

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