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Inspira a las jóvenes con la Palabra de Dios



Tres palabras impulsan nuestro ministerio aquí en Ama a Dios Grandemente y JóvenesADG

Inspirar.

Animar.

Equipar.

Sea que lleves años con nosotras o que acabes de encontrar nuestra comunidad de Ama a Dios Grandemente, déjanos presentarnos. Somos una organización sin ánimo de lucro, un ministerio designado a dar, no a tomar. Pero no podemos dar la Palabra de Dios sin chicas como TÚ que están dispuestas a abrir su corazón, su hogar o su horario y ayudar a otras jóvenes a estar en la Palabra cada día.

Queremos tomar un tiempo antes de nuestro próximo estudio para compartir nuestra pasión detrás del ministerio e invitarte a la misión de ayudar a otras jovencitas a acercarse a Dios.

Hoy nos centraremos en la primera parte de nuestra misión. Ama a Dios Grandemente existe para:

|INSPIRAR| a las mujeres a abrir sus corazones a Dios cada día a través de nuestros recursos para estudiar la Biblia y ayudarlas a construir una hermosa comunidad de mujeres en cada barrio, cada ciudad, cada país.

El mundo quiere alejarnos de la Verdad. Con las responsabilidades que tenemos como mujeres más todo lo que sucede a nuestro alrededor, necesitamos amigas que nos INSPIREN a llenarnos de la Palabra antes de enfrentarnos al mundo. Después de todo, la Biblia es la Palabra inspirada por Dios, escrita para nuestra instrucción, que nos da la esperanza diaria que buscamos desesperadamente (Romanos 15:4).

Ahora, más que nunca, necesitamos la Verdad. Necesitamos esperanza. Necesitamos a Jesús. Nos necesitamos unas a otras.

Es por eso que hacemos lo que hacemos.

Y saber que la Palabra de Dios está rompiendo barreras alrededor del mundo y transformando a las mujeres de dentro afuera es lo que nos ayuda a seguir adelante.




Nuestro próximo estudio, Amor Fiel, comienza el próximo 11 de Marzo. Los materiales estarán disponibles para descarga gratuita al final de la semana. 

Anímate a ser parte de nuestra comunidad y crezcamos juntas en la Palabra de Dios.

Equipo de Ama a Dios grandemente y JóvenesADG. 







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Emanuel, Dios con nosotros – José

Echemos un vistazo hoy a la historia de José. José no sería el padre de Jesús aunque, como era el prometido de María, Jesús sería legalmente identificado como su hijo (Lucas 3:23; 4:22; Juan 1:45; 6:42). José no estaba en una posición fácil. Él era solo un hombre, algo que podemos ver por la manera en la que se comporta cuando se da cuenta de que María está embarazada. No quiere ponerla en una situación que pudiera avergonzarla y se dispone a dejarla sin llamar la atención. 

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Una pacificadora más

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