Ir al contenido principal

Introducción a Santiago - Descarga tus materiales


Cuando leemos el libro de Santiago en el Nuevo Testamento, estamos leyendo algo escrito por el medio hermano de Jesús. Que maravilloso leer algo escrito por un hombre que creció en la misma casa donde estuvo nuestro Señor.
Santiago no es nombrado como uno de los seguidores de Jesús, durante su ministerio en la tierra. Es más, no conocemos mucho sobre él, hasta su edad adulta. Quizás sea porque Santiago se convirtió después de la resurrección de Jesús. (Juan 7:3-5; Hechos 1:14).
¿Que conocemos de Santiago, el hermano de Jesús?  Él tuvo una posición de liderazgo importante en la iglesia (Gálatas 2:9) y por medio de la historia de la Iglesia, observamos que él fue parte del primer consejo de la Iglesia primitiva que fue creado para abordar algunas de las primeras herejías.  El oficial encarado fue Santiago, no Pedro o Pablo.
Santiago fue conocido por ser un hombre justo, un hombre que amaba la justicia. La historia nos dice, que sus rodillas se asimilaban a las rodillas de un camello, ya que pasaba mucho tiempo arrodillado en oración. Así que fue conocido como Santiago el justo o Santiago el honrado.

En algún momento alrededor del año 50 DC el Espíritu inspiró a este hermano de Jesús a escribir un libro. Como Santiago y Jesús procedían de la misma familia, casi se esperaba que su libro se escribiera como uno de los Evangelios, en el que cuenta historias sobre su hermano divino. Pero nunca dice: "y Jesús dijo ..." o "Jesús lo hizo ..." En cambio, su estilo de escritura se parece más a la literatura de sabiduría que se encuentra en el libro de Proverbios.

R.C. Sproul señala que Santiago escribe de manera similar a la forma en que Jesús enseñó, no en largas conferencias, sino en lecciones cortas. El libro de Santiago no es muy largo, pero él se las arregla para enseñar sobre una serie de temas diferentes. Como Jesús, él nos habla sobre el sufrimiento, el poder de la oración, la importancia de controlar nuestra lengua y el peligro de la riqueza.

Cuando comparamos los escritos de Pablo con los de Santiago, vemos que las escrituras de Pablo, 
aunque prácticas, se enfocan más en la "ortodoxia" (pensamiento correcto). Santiago, por otro lado, 
estaba más centrado en la "ortopraxia" (vida correcta). Su enfoque estaba en nuestros corazones y 
manos más que en nuestros corazones y mentes. Pero no malinterpretes a Santiago; tanto la teología 
como la piedad son importantes para una vida cristiana fuerte. De hecho, no puedes vivir correctamente 
si primero no piensas correctamente. La doctrina correcta, recibida por la fe, conduce a la devoción 
apropiada.
Debido al énfasis que hace Santiago en lo que hacemos, ha conllevado a muchos a malinterpretar este libro. Algunos lo leen, creyendo que pueden ganarse o mantener el amor y favor de Dios por medio de sus acciones. Eso es una herejía que puede alejar a las personas de la verdad del evangelio. Los creyentes que comienzan a leer a Santiago se encuentran con dos problemas potenciales: desconsuelo u orgullo. Si crees que Dios te acepta de acuerdo a tu conducta te puedes decepcionar fácilmente y, cuando fallas, desanimarte (y fallamos constantemente). Si no te desanimas con tus fallos, entonces te enfrentarás al orgullo cada vez que conquistes algo.
La manera apropiada de leer Santiago es con los lentes del evangelio. Sin ellos, el texto se sale de contexto completamente. Santiago es un retrato de la vida cristiana perfecta. Pero ninguna de nosotras es perfecta, ni una sola (Romanos 3:23).
Sin embargo, a cambio del desconsuelo cuando fallamos, debemos mirar a Jesús, quien llevo una vida perfecta de ejemplo para nosotros. Regocijémonos en Él porque nuestros pecados han sido perdonados. Y en lugar de ser orgullosas cuando obtenemos éxito en algo, seamos agradecidas por el trabajo que Cristo está haciendo en nosotras.

Santiago nos desafía no solo a hablar lo leído, sino a caminar ese camino. Y ahora que estudiaremos ese libro juntas, estaremos encontrando algunos puntos en los que nos quedamos cortas y debemos arrepentirnos, pero seremos animadas por la gracia sobreabundante de Cristo para con nosotras y seremos motivadas a vivir una vida santa por medio de Su poder y para Su Gloria. 

Recuerda que el 22 de Enero comenzamos 
¡¡Descarga tu guía aquí!!



Ama a Dios Grandemente y JóvenesADG

Comentarios

También te recomendamos leer:

A un paso de la victoria

En ésta primer semana de estudio, al leer cada día acerca de Josué y el pueblo de Israel al borde de la conquista de la tierra prometida, me transportaba tiempo atrás a los campamentos juveniles de mi congregación cuando dentro de las actividades grupales competíamos en “la búsqueda del tesoro”. Este juego trataba de ir en busca deun premio, siguiendo pistas, lineamientos e instrucciones que de seguirlos al pie de la letra nos llevarían a encontrarlo. 
Para Josué y el pueblo de Israel, la promesa que Dios les había hecho estaba por cumplirse y aunque esa tierra ya les pertenecía, era necesario que la conquistasen. Una noticia como ésta podría causar un poco de temor o incertidumbre sin embargo solo necesitaban estar atentos a la voz de Dios quien les daría las instrucciones para conseguirlo.

Podría parecer  que Dios quería hacerles difícil alcanzar la promesa sin embargo tenía un plan perfecto como lo tiene para nosotras. Dios quería que el pueblo aprendiera a obedecer mientras confiaba…

Descubre las intenciones de tu enemigo

“¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos”. Salmos 19:12
En la serie que estamos estudiando, nuestro héroe y líder Josué también se equivocó.
El texto bíblico con el que comenzamos, es una oración cantada de David, que profundamente le expresa a Dios la necesidad que tiene de ser librado de sí mismo, porque no hay ser humano sobre la faz de la tierra que pueda comprenderse a la perfección y dominar sus impulsos irracionales en sus propias fuerzas, No podemos confiarnos de nosotros mismos, porque en cualquier momento nuestro corazón puede fallar. Parece que esto fue lo que le pasó a Josué.
Fue tan sutilmente engañado, que su corazón se confió y tomó decisiones sin consultar a Dios. ¿Qué fue lo que sucedió? Recapitulemos rápidamente (Josué capítulo 9): Josué está en el centro de la voluntad de Dios en arenas de sus fieras conquistas, los Gabaonitas sabían que era cuestión de tiempo para que Israel fuera tras ellos, así que tramaron un astuto plan para sa…

Victoria en seguir las instrucciones

Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haréis durante seis días. Josué 6:3

¿Instrucciones?... esta semana vimos como hubo quien supo cumplir con instrucciones recibidas, aunque a decir verdad todos a lo largo de nuestra vida hemos recibido y recibimos diferentes instrucciones ya sean orales o escritas... pero ¿que es instrucción?

Segun la Real Academia Academia de la Lengua Española "instrucción" es el conjunto de reglas o advertencias para algún fin. Si estuviera ahora delante de ustedes y preguntara: ¡quien no ha recibido o no ha seguido instrucciones alguna vez que levante la mano!, y aunque no las tengo frente mio estoy segura que no habría ninguna mano levantada ¿cierto?
Josué y el pueblo de Israel estaban frente a Jericó y la ciudad se encontraba con las puertas bien cerradas (Josue 6:1). Jericó, debido a sus grandes y fortificadas murallas era considerada una ciudad poderosa y también con gran fuerza milit…

Caminar en victoria es caminar en paz

Josué capítulos 7 y 8.
Muchas veces pensamos que nadie se va a enterar de ese pecado que tenemos oculto, que mientras nos preocupemos de no publicar nada en las redes sociales estamos a salvo, si en casa evitamos en tema, no habrá manera que se enteren. Puede ser cualquier cosa que sabes que esta mal y que tu conciencia no te deja disfrutarlo en paz, desde el momento en que lo tienes que ocultar sabes que es algo que no está bien y de seguro es algo que a Dios no le agrada, puede ser un novio al que no puedes presentar a tu familia y prefieres mantener esa relación en el anonimato, o quizás algo que lleves en tu cuerpo que sabes que está mal o simplemente un sentimiento arraigado en tu interior del que nadie puede enterarse y sientes que debes pasarte la vida fingiendo.
Algo asi le paso a Acán, él tenía claro cuáles eran las instrucciones de Dios; ir y poseer la tierra, no tomar nada de allí, no podían sacar un botín de ese lugar porque Dios lo había declarado maldito, todo lo que …