Ir al contenido principal

sé una chica con una actitud vencedora



“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.”
Santiago 1:2-4

Comenzando a leer Santiago nos encontramos inmediatamente con un desafío y es el de enfrentar nuestras pruebas con gozo.

¡Wau! ¡que desafío mas grande! Porque personalmente comencé luchando con varias pruebas este 2018 y enfrentarme con estos versículos ha sido todo un desafío para mí.

Si tu también comenzaste este año cara a cara con las pruebas hoy Dios nos dice cómo debe ser nuestro comportamiento, como podemos tener una actitud vencedora ante las dificultades de la vida.

Déjame decirte que no es nada fácil cumplir con el desafío de Santiago 1:2. Estar alegres al enfrentarse a las dificultades no es sencillo, pero es posible. Es posible con la ayuda de Dios, descansando en Él y entregándole nuestros problemas.

“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará”
Salmos 55:22

Enfrentar las pruebas con gozo es lo que produce paciencia, y debemos sentir alegría porque recuerda que estas del lado vencedor, aunque esto signifique humanamente perder; perder a un ser querido, perder una amistad, perder popularidad.

Tener gozo es una decisión, comienza en ti asumir esa actitud vencedora. Debemos recordar que es a través del sufrimiento que Dios perfecciona nuestra fe y también nos da una capacidad de resistencia extraordinaria cuando tenemos la actitud correcta y dejamos reposar sobre Él lo que nos aflige.

Con esta actitud vencedora logramos perfeccionar nuestra paciencia, porque recordemos que “la prueba de nuestra fe produce paciencia” (Santiago 1:3), la perfecciona dándonos la capacidad de avanzar con el dolor, de comenzar a dar pasos con propósito, caminar con perspectiva dentro de mi problema. El tener gozo, el asumir esta actitud vencedora me da una nueva visión de mi sufrimiento, de mi prueba y me deja avanzar con determinación, con un propósito fijo y concreto, con una mentalidad vencedora para salir delante de mi mal momento, para salir de esta prueba.

“Tener por sumo gozo” es una decisión y es la que tu y yo debemos tomar para salir victoriosas. Entrégale tus cargas a Dios y acepta este desafío para que tengas la victoria en las pruebas.


Anímate a dejar que la paciencia haga su obra completa en ti para que seas perfecta y completa sin que te falte nada, déjala actuar y aférrate a Dios.  









ACERCA DEL AUTOR




Andrea Donoso
Chilena radicada en Puebla, México. Feliz de servir al Señor y a las mujeres de su alrededor. Estudió teología básica en Palabra de Vida Argentina, actualmente continúa sus estudios a distancia en la universidad bautista de Lousiana, Puedes leer más de sus escritos en "Mujer a paso firme"

Comentarios

También te recomendamos leer:

Con amor eterno te he amado

“Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos” Efesios 1:4 (NTV)

Dios nos conoce desde antes de haber creado este mundo. Dios, mi querida amiga, nos amó mucho antes de que nosotras existiéramos.

A menudo trabajamos para ganarnos el amor de nuestras amigas. En ocasiones, también el de nuestros familiares, y si pensamos en el amor romántico, esperamos lograr que ese chico que nos gusta nos mire, para comenzar a ganarnos su amor. Si pensamos que así también debemos ganarnos el amor de Dios, es que nuestra mente no alcanza a comprender el verdadero amor, y esto sucede porque nuestro concepto de amor está totalmente distorsionado por el pecado.

Conocimos el amor cuando alguien nos lo manifestó primero. Cuando éramos pequeñas, nuestros padres nos cuidaban, nos protegían y demostraban su amor hacia nosotras cuando nos cargaban, abrazaban, consolaban e incluso cuando nos llenaban de besos y caricias.

Alguien nos most…

Introducción a Miedo y Ansiedad - Descarga tus materiales

¿Puedes imaginar la vida sin miedo o preocupación? No puedo porque es una parte de nuestras vidas, imaginar una vida sin el menor miedo, preocupación o ansiedad es prácticamente imposible. Adán y Eva fueron los únicos que pudieron experimentar este tipo de vida, hasta que desobedecieron la ley perfecta de Dios. A partir de ese momento, el miedo y todos sus parientes convirtieron en su hogar nuestros corazones.

Nadie es inmune. Todos lo experimentamos, desde una leve inquietud y preocupación hasta una ansiedad paralizante y un terror total. Podríamos pasar semanas hablando de todas las cosas que nos roban el sueño y atormentan nuestras mentes. En lugar de centrarnos en lo que nos afecta, debemos ver el miedo y la preocupación a la luz de quién es Dios y cómo podemos superarlo a través del poder de las Escrituras.

Pero, ¿qué es el miedo?

El miedo se define de muchas maneras diferentes. Es una sensación de ansiedad o temor sobre el resultado de algo, o el estrés de preguntarse si tus nec…

Dios te ama infinitamente

“Amados hijos míos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es hijo de Dios, y conoce a Dios.” 1 Juan 4: 7
Dios te ama, no es solo una frase que has escuchado o leído mucho, no son solo palabras que alguien te dice para hacerte sentir mejor.
Es algo más, va más allá de ser solo palabras. Es algo más profundo, Dios es efectivamente Dios ES amor y Su naturaleza es amarte.
El amor ES Dios y  aquel que ama es hijo de Dios y conoce a Dios, pero…  ¿qué es el amor?
Como aprendimos esta semana el amor: -No es envidioso -No busca lo suyo -No se enoja fácilmente -No juzga -No critica -Es paciente -Todo lo cree -Todo lo espera -

Dios te eligió

“Recuerden lo que ustedes eran cuando Dios los eligió. Según la gente, muy pocos de ustedes eran sabios, y muy pocos de ustedes ocupaban puestos de poder o pertenecían a familias importantes”. 1 Corintios 1:26-31 (TLA) Reflexionar es un tiempo que se invierte para pensar, meditar y recordar. Hoy es un buen día para tomar ese tiempo y recordar de donde Dios nos rescató. Es una buena oportunidad de echar una mirada al pasado y con agradecimiento y alegría reconocer lo mucho que necesitábamos de Él. Cada historia que tenemos para contar es diferente, los casos son únicos, pues como dice  un dicho muy famoso “cada cabeza es un mundo”  eso quiere decir que todos tenemos un testimonio diferente que contar. Puede que Dios te haya rescatado de la soledad, de la desesperación, de alguna adicción. Sin embargo algo que debemos de tomar en cuenta es que Dios te eligió, y no tú a Él. Tal vez alguien te decía que ya no tenías remedio, te tomaban como un caso difícil y perdido pero gracias al sacrific…