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Caprichosas modas



Un día me quiere, al otro día no. Un día tengo el iPhone del año y al otro ya no. Un día están de moda los jeans ajustados y al otro día no. Estos y muchos otros trastornos sufrimos habitualmente en nuestra vida en medio de un mundo tan cambiante. Y sumado a todas las alteraciones exteriores, las mujeres tenemos un plus debido a la presencia de nuestras hormonas, que periódicamente nos revolucionan internamente, provocando también cambios en nuestros estados de ánimo.

 Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto. Romanos 12:2 DHH

Pablo en la carta a los Romanos nos exhorta a no estar actuando como camaleones cada día. Pero previamente nos hace una petición: ‘’Hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva’’ ¿has leído? Te ruega que te presentes como ofrenda delante de Dios, ofreciendo todo tu ser. No la llave de tu auto, no tu dinero como ofrenda, no que sacrifiques animales y los lleves delante Dios.

Te pide a ti como sacrificio vivo (tu cuerpo, pensamientos, manera de hablar, comportamiento) y te dice que no podrás hacerlo si sigues las caprichosas modas de tu alrededor. Esto no se simplifica en la Iglesia solamente, sino que puedas decir ‘’voy a la facultad, a la escuela, voy a salir con mis amigas a dar culto a Dios, que no es meramente estar todo el tiempo cantando himnos, sino DANDO TESTIMONIO, con nuestras palabras, acciones, vestir e intenciones’’.

¡Que seamos como Cristo! Esto es imposible si dependemos del mundo.

Pablo admitió en muchas ocasiones su humanidad pero reconoció que nunca intentó vivir sin contar con Dios. Porque esto al final no sería para dar gloria a Dios, o para parecernos a Jesucristo, sino para mi gloria, para parecer a mis amigos, y para agradar a todo el mundo.

Nosotras no podemos estar cambiando como el mundo, no podemos estar ‘’abriendo nuestra mente’’ cada vez que aparece una nueva ideología o una nueva desviación de la palabra de Dios.

Nuestro Dios sigue siendo el Creador que encontramos en Génesis y que encontramos en Apocalipsis, es el mismo Dios que envió a Su hijo a morir por nosotros y es el mismo que Lo resucitó y Lo sentó a Su diestra. Él es inmutable, no cambió, no cambia, ni cambiará.

No cambió de planes cuando Adán pecó en el Edén, no cambió Su carácter cuando lo rechazaron acá en la Tierra. No cambió Su amor cuando lo llevamos a la cruz.

Y nosotros debemos, como hijas de un Dios inmutable, permanecer ancladas en Cristo, enfocadas en darle Gloria, renovando nuestra mente por medio de Su palabra, la única que no cambia.

‘’La hierba se seca y las flores se marchitan, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre’’ Isaias 40:8

Centradas en Cristo a través de las Escrituras es la única manera en que podamos seguir amándolo, creyéndole, confiando en Él, descansando en Él, A PESAR de las circunstancias. ¡¡ÁNIMO!!

 ¡Comprueba cual es la voluntad de Dios para tu vida, yo creo que es BUENA, AGRADABLE Y PERFECTA, porque así lo dice Su palabra. Y Su palabra no cambia.


ACERCA DEL AUTOR




Antonella Azuaga
Tiene 21 años y sirve al Señor a través de Mujer Virtuosa, escribe para llevar las buenas noticias a los quebrantados y afligidos. Es parte la congregación más que vencedores, vive en Paraguay junto con su familia, quienes también apoyan la familia de Ama a Dios Grandemente.


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