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¿Debo temer a Dios?


“El encanto es engañoso, y la belleza no perdura,
pero la mujer que teme al Señor será sumamente alabada.”
Proverbios 31:30 (NTV)

Cuando vivimos en temor no es fácil abrir nuestros corazones a los demás, hasta nos cuesta pronunciar lo que tememos.  A veces el temor es tan grande que no lo podemos expresar con palabras, nos cuenta pensar que alguien puede entender lo que estamos viviendo.

Una vida con temor es una vida sin paz, sin descanso, una constante persecución mental que termina conduciendo indefectiblemente también a la fatiga física.

Con nuestras bocas decimos amar a Dios. Casi inconscientemente, a modo de cliché, decimos confiar en Él, porque ¿qué dirían los demás si confieso que no puedo descansar en Dios?

Nos cuesta entregar a Dios una preocupación que nos impacienta, es difícil dejar en Su altar un miedo, pues la incertidumbre de cómo Dios tratará con ello nos endosa una nueva inquietud.  Nos cuesta perder el control y preferimos vivir en secreto esa situación.

El temor comienza con una duda que Satanás siembra en nosotras, y es constante en su labor de persuasión pues su objetivo es desenfocarnos de la verdad y alejarnos de Quien nos puede brindar seguridad.

Y ¿Qué es lo que debemos hacer apenas se siembra la duda? Buscar en la Palabra de Dios y en oración algo que disipe nuestra preocupación, eso es sabio y sabiduría es temor al Señor ¿ves? No es malo temer a Dios.
 “El temor del Señor enseña sabiduría.”
Proverbios 15:33ª (NTV)

Sabiduría de Dios es sinónimo a Temor de Dios y lo podríamos resumir, a grandes rasgos, en hacer lo que a Dios le agrada, eso incluye llevar todos nuestros pensamientos cautivos a la obediencia a Cristo (2 Corintios 10:5), especialmente esos pensamientos rebeldes cuyo control muchas veces perdemos. Tener temor de Dios en ningún caso quiere decir que debemos temerle a Él.

Querida amiga Dios no quiere que le tengas miedo, no quiere que dudes de entregar a ÉL tus temores. Él está esperando que descanses en Él, que dejes de cargar con esa mochila gigante de preocupaciones, miedos y dudas que solo te hacen daño. Dios tiene para cada temor una promesa de seguridad para ti.

Una vez que comiences a entregarle a Dios cada temor, comenzarás a experimentar esa hermosa paz que sólo Él sabe dar, te sentirás segura y liviana. No le creas al enemigo que quiere llenarte de temor y desconfianza, ten temor de Dios y aférrate fuertemente a Él.

“Los que temen al Señor están seguros;
él será un refugio para sus hijos.
El temor del Señor es fuente que da vida,
ofrece un escape de las trampas de la muerte.”
Proverbios 14:26-27 (NTV)

Cuando aprendemos a buscar a Dios en nuestra juventud, el futuro se torna más fácil. Con esto no quiero decir que nunca más tendremos miedos y problemas que nos roben el sueño. Quiero decir que si hoy decidimos buscar refugio  en Dios y aprendemos  a ejercitar nuestra confianza en Él, cuando seamos más grandes  podremos enfrentar cualquier dificultad, porque ese refugio no nos será distante y desconocido.  Acudiremos a Él como quien acude a su consejero habitual, a quien vamos en busca de auxilio, quien puede disipar la duda y el temor, en cuya Palabra podemos encontrar un manantial de agua fresca y respuesta a nuestras inquietudes.

No dudes en buscarle, no dudes en tener temor de Dios, porque ese temor te dará la victoria.

“El temor del Señor es la base de la sabiduría.
Conocer al Santo da por resultado el buen juicio.”
Proverbios 9:10 (NTV)









ACERCA DEL AUTOR




Andrea Donoso
Chilena radicada en Puebla, México. Feliz de servir al Señor y a las mujeres de su alrededor. Estudió teología básica en Palabra de Vida Argentina, actualmente continúa sus estudios a distancia en la universidad bautista de Lousiana, Puedes leer más de sus escritos en "Mujer a paso firme"



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