Ir al contenido principal

Destruye las fortalezas del miedo



Ningún arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Isaías 54:17

La respiración agitada era el eco del pequeño baño donde estaba encerrada, mis manos traspiraban como nunca, con mi cuerpo descargado sobre la pared sólo podía decir en mi mente: “¡tranquila, tranquila, tranquila!”.

Paralizada por el terror que me provocaba pararme al frente de la clase había corrido hacia el baño, mi única opción ese día fue huir. De regreso a casa lloré con gran desconsuelo, pero a medida que el lamento se disipaba también descubría la confusión que había dentro de mí: “¿Qué está pasando conmigo? ¿Por qué soy tan cobarde? ¿Por qué este monstruo avanza dentro de mí?” Sabía que algo andaba mal pero no entendía qué era.  Esa noche analicé la situación: “Dios es bueno, el miedo no lo es, por lo tanto el miedo que tengo no es enviado de Dios”. “Entonces ¿Qué está pasándome?” Después de muchos años de ser esclava del pánico escénico descubrí que estaba en guerra.

Amiga, quizás no te has dado cuenta de la batalla campal a la que estás expuesta, pero déjame decirte que el enemigo es muy astuto para confundir nuestra mente  con sutilezas engañosas y hacernos creer que el miedo es parte de nosotras y que debemos acostumbrarnos a convivir con él.

“El ladrón no viene sino para matar, hurtar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. San Juan 10:10

Es nuestro deber descubrir sus maliciosas artimañas y defender nuestra paz con la fe puesta en el Dios de la Palabra. 

“Sed sobrios y velad porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar. Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo”. 1 Pedro 5:8-9

Lamentablemente Satanás tiene a muchas jóvenes adormecidas creyendo que el miedo que padecen es una enfermedad insuperable. Pero tú debes despertar a la realidad de que hay un enemigo que empuña sus armas, que no son otra cosa que la mentira que desestabiliza y el miedo que inmoviliza. Estos, al principio pueden pasar desapercibidos, pero lentamente paralizan, y su objetivo es hacer dudar del poder que tiene nuestro Señor Jesucristo para dar liberación.

Meses después de abandonar el salón de clases, me estaba enfrentando de nuevo al mismo miedo, así que esta vez decidí que lo haría diferente. Estudié a fondo el tema de exposición, hice una lista de porciones bíblicas que me infundieran fe, las memoricé y oré cada noche antes de la fecha. 

Además, personas cercanas me apoyaban en oración. Para el día señalado estaba de nuevo en el mismo baño recitando mis tesoros bíblicos y pidiendo fortaleza al Señor.  Experimenté una fuerza sobrenatural. No era yo, era el poder de Dios en mí, pues estaba resistiendo firme en la fe. Ese fue el inicio de mi conquista.

La victoria no llega de la noche a la mañana, eliminar el temor es un aprendizaje. Por eso es necesario que dispongas tu mente para aprender cómo hacerlo con las armas que Dios te entregó.

Avanza firme descubriendo las mentiras de Satanás y entonces véncelas con la palabra de Dios. No bajes la guardia por experimentar el triunfo inicial, sino utiliza cada pequeña victoria para exaltar el nombre de Dios y reafirmar tu fe en Su palabra hasta que el miedo sea erradicado por completo. 

El miedo que hay en ti no es parte de ti, y no tienes por qué aprender a convivir con él.


ACERCA DEL AUTOR  

Angélica Jiménez

Hija de Pastores misioneros de nacionalidad Colombiana, ha servido desde los 9 años junto a sus padres en los países de Bolivia y Argentina. Diagnosticada alrededor del año 2009 con Síndrome de Eisenmenger ha propuesto en su corazón servir a Dios hasta el día en que él se lo permita. Sus experiencias en la obra misionera continúan labrando el sueño de brindar herramientas bíblicas para las jóvenes de hoy.


Comentarios

También te recomendamos leer:

Denuncia contra la corrupción

“Tú que te dices casa de Jacob. ¿Se ha acortado el Espíritu de Jehová? ¿Son estas sus obras? ¿No hacen mis palabras bien al que camina rectamente?” Miqueas 2:7
Recientemente me encontré con una clasificación estadística del 2018 sobre los países más corruptos en América latina*, es lamentable que la mayoría de los países en que vivimos tengan altos índices de corrupción debido a la incapacidad de los gobiernos en identificar y satisfacer las necesidades de la población. Existe una marcada falta de compromiso para encarar con osadía la lucha contra este mal. Pero nuestro contexto crítico del siglo XXI no dista mucho de la realidad de Miqueas en el año 750 a.C aproximadamente.
El discurso profético de Miqueas oriundo del pueblo de Moreset en Judá (Reino del sur) se extendió durante los reinados de Jotam (750 – 735) quien aunque hizo lo recto ante los ojos de Jehová, no quitó de Judá los lugares de sacrificio y adoración a los ídolos (2 Crónicas 27:1-9). Acaz (735 – 715) un rey perverso…

la pureza sexual comienza en la mente

Cuando hablamos de pureza es necesario evaluar nuestras relaciones, debemos hacer un autoexamen y observar qué relaciones nos favorecen y cuáles nos perjudican.
La Biblia nos dice en primera de Corintios 15:33 que:
“las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.”
Y para tener pureza debemos poner atención a las conversaciones que estamos teniendo con nuestras amigas, con nuestros compañeros, con conocidos y desconocidos, con mayor atención debemos revisar qué hablamos con nuestro novio o con el chico que nos gusta.
Hay veces que llevamos las conversaciones con nuestras amigas a un grado que no es digno de una hija de Dios, y esas pláticas terminan despertando deseos que pudiéramos haber evitado con sólo cerrar nuestra boca a tiempo.
Nuestras conversaciones nos impulsan a deseos que no podemos dominar. Es normal que cuando te juntas con amigas que hablan de Dios y Le aman, te sientas más espiritual, con paz en tu corazón y te den ganas de buscar más de Dios. Pero si con …

Amar Sin Corresponder

En estas semanas estudiando Oseas, nos hemos podido ver frente al espejo, frente a un espejo donde hemos podido ver cada imperfección que tenemos, han sido semanas donde hemos podido ver el amor doliente de un Dios todopoderoso que esta amando sin ser amado.
Es tan cruel amar sin ser correspondido y es cruel amar, también, cuando te son infiel. Así hemos podido ver a Dios, amando pese a que la otra persona no responda de la misma manera y aun así, Dios le pide a Israel que se arrepienta, que Él está dispuesto a perdonar y restaurar.
De la misma manera como Dios le pedía a Israel que le buscara, así nos pide a nosotras que le búsquenos, nos recuerda que en Él nuestro pecado queda olvidado si nos acercamos con un corazón arrepentido.
“Acerca de a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; Y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.” Santiago 4:8
Si en estos momentos, al verte en el espejo de la Palabra de Dios te estas dando cuenta que has actuado …

El amor de Dios

Quien sea sabio, que entienda estas cosas; Quienquiera que esté discerniendo, que los conozca; porque los caminos del Señor son rectos, y los rectos anden en ellos, pero los transgresores tropiezan en ellos. - Oseas 14: 9
Quiero ser una mujer sabia. Y sé que la única manera de ser sabio es a través de conocer y vivir la Palabra de Dios todos los días.

Tenemos que ser sabios y humildes para ver y aceptar nuestros pecados. Y tenemos que ser sabios y humildes para que la Palabra de Dios cambie nuestras vidas desde adentro hacia afuera. ¡El libro de Oseas nos brinda una gran oportunidad para arrepentirnos de cualquier pecado oculto que pueda haber en nuestros corazones y comenzar a vivir una vida piadosa que agrada a Dios a partir de hoy!

"La insensatez de Dios es más sabia que los hombres, y la debilidad de Dios es más fuerte que los hombres" (1 Corintios 1:25).

Este versículo cambió mi vida para siempre cuando me di cuenta de que era sabia en mi propio entendimiento, que era sabia…