Ir al contenido principal

Guárdame en Tu fortaleza




“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?”

“Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado.”
Salmo 27: 1 y 3

Más que nunca, estos días he querido rendirme, mi cuerpo se debilita del dolor. Por fuera estoy íntegra, nadie puede percibir lo que sufro, y estos versículos han calado en lo profundo de mi corazón. Cada vez que siento que no puedo mas, levanto los brazos como Moisés cuando su pueblo luchaba contra el enemigo Amalec (Éxodo 17:8-16) Entiendo que esta es la única forma de vencer al enemigo, y hoy este enemigo ataca mi mente y debo llenarla de oración y Palabra de Dios. Así me siento en este tiempo, la única manera de vencer el miedo es levantado oraciones a mi único Salvador, leyendo la Palabra y confiando en Él, porque es Él quien ilumina mi camino y me da paz.

¿De qué temeré? Hoy le temo a la muerte, a la enfermedad, y la lejanía, temo porque veo que se acerca a la gente que amo y yo estoy a 7,353 kilómetros de distancia, temo porque no quiero contestar el teléfono y escuchar que ya no está y que no me alcancé a despedir, temo porque no puedo ver.

Mi visión es limitada pero la de Dios no, yo veo kilómetros, falta de recursos y lejanía, Dios no. Yo soy limitada, en cambio mi Dios no lo es, Él es infinito en recursos, tiempo y poder entonces, ¿a qué le temo? Si Él es mi fortaleza, si cada vez que abro Su Palabra me da aliento, amor, sanación. Si cuando levanto mis manos en oración Él me abraza con amor y me llena de paz y ese abrazo suple mi necesidad, si ya sé todo esto ¿a qué le temo?

Siento temor porque no sé usar bien Su fortaleza y estoy aprendiendo a usarla en todo el sentido de la palabra.

Su Fortaleza moral aquella que me ayuda a resistir y sobrellevar mi sufrimiento, la que me hace estar firme y seguir adelante, me llena de valor para soportar, me hace sentir fuerte, segura y capaz de resistir cualquier ataque que venga a mi vida .También está Su Fortaleza como un refugio, mi lugar de seguridad, donde entro y sé que nada ni nadie puede derrumbarla o atacarme. Él es mi Castillo Fuerte y este Castillo es impenetrable, tiene la mejor seguridad y sus paredes son a prueba de cualquier tipo de ataque, Él brinda completa seguridad a mi vida.

“Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.
Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;
Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;
Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.
Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado,
Y seré salvo de mis enemigos.
En mi angustia invoqué a Jehová,
Y clamé a mi Dios.
El oyó mi voz desde su templo,
Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.”
Salmo 18:1-3 y 6

Pese al temor que hoy ataca mi vida me siento tranquila y segura. Quiero invitarte a experimentar la fortaleza que tenemos en nuestro Dios. Abre la puerta de Su refugio, tú tienes la llave, esa llave es la oración y pídele al Todopoderoso que te cuide, no te quedes afuera porque es el lugar más seguro en el que puedes estar, refúgiate en el eterno e infinito Dios, nuestro lugar más seguro ElohayMauzi y experimenta lo que hoy disfruto yo.





ACERCA DEL AUTOR




Andrea Donoso
Chilena radicada en Puebla, México. Feliz de servir al Señor y a las mujeres de su alrededor. Estudió teología básica en Palabra de Vida Argentina, actualmente continúa sus estudios a distancia en la universidad bautista de Lousiana, Puedes leer más de sus escritos en "Mujer a paso firme"

Comentarios

  1. Estas palabras alientan mi vida y si sólo en Dios esta nuestro refugio y fortaleza, sólo en Dios encuentra descanso nuestra alma por mas turbada que este por lo que enfrenta, en Dios estamos seguras. Gracias Andy, bendiciones bella amiga.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

También te recomendamos leer:

Haciendo lo correcto

Cuando éramos niñas y surgía un desacuerdo o pelea con nuestros hermanos o compañeros de escuela, tal vez por un juguete o porque “nos miraron mal”, etc., ¿recuerdas cual era tu reacción? y si alguien te empujaba, ¿tú también lo hacías? Yo viví muchas situaciones así; pero recuerdo una en especial; estando en la escuela primaria golpee a uno de mis compañeritos porque él había empujado a mi amiga y yo le hice lo mismo pero con más fuerza y además recuerdo que le di una patada en uno de sus pies, y como resultado de mis acciones recibí una severa llamada de atención en la dirección de la escuela, y mi respuesta fue: “el empujo a mi amiga y por eso lo hice”, lo cual era cierto, pero… sé que no justificaba mis acciones; más eso lo comprendí recién de grande: no debí cobrar el castigo por mi cuenta, y ahora al escribir esta anécdota me da cierta vergüenza y un poco de gracia. A muchos de mis compañeritos de primaria y secundaria no los he vuelto ver, y la verdad es que muchas veces quisie…

Creadas para adorar

“En quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu”.  Efesios 2:22
La mujer Samaritana quiere saber dónde y cómo adorar, es una pregunta interesante la que le hace ella a Jesús, mostrando así su interés de querer tener una relación con Dios. Pero Jesús le contesta que ellos adoran a quien no saben, ahí es dónde nos damos cuenta de que por naturaleza nosotras adoramos (a veces si se sabe bien a que o quien y en ocasiones no).

Nosotras fuimos creadas para adorar porque ese vacío que hay en nuestro corazón Dios lo puso en cada una de nosotras para poder ser llenado sólo por Él.

Buscando el significado de Adorar encontré que “es amar en extremo” y también es rendir nuestra voluntad ante alguien, en este caso es rendirnos ante los pies de nuestro Salvador, Él cual ya ha pagado la cuenta por nosotras y nos anhela cada día para seguir Su obra en cada una. Así como la mujer samaritana, Dios anhela que cada día tengamos un encuentro con Él para que le ador…

LA PIEZA DE UN ROMPECABEZAS

Recuerdan la historia del “patito feo”. Así se sienten muchas personas que se consideran excluidas de un determinado grupo social, sin una razónque lo justifique o ya sea porque haya suficientes motivos que hagan que puedan hacer sentirse así. Algunas veces son situaciones relacionadas con nuestra apariencia, limitaciones físicas, económicas, con nuestras actitudes o la moral.

Sí de algo podemos estar seguras y sin conocer mucho de lo que había en el corazón de la mujer samaritana, es que seguramente se sentía excluida. Los ojos de un pueblo que le juzgaba por su estilo de vida y su conciencia que la hacía auto condenarse.

A todas nos gusta relacionarnos con amigas, buscamos pretextos para estar juntas,horarios que nos conecten físicamente o de manera virtual para estar en comunicación.

La mujer Samaritana de nuestra historia necesitaba hacer diariamente una tarea que era común para las mujeres de su pueblo y de su época. Sin embargo opuesto a las demás ella lo hacía solitaria, sin una a…

MANOS A LA OBRA

Cada vez que alguien debe ponerse a trabajar de manera inmediata o debe comenzar a poner en práctica algo de forma urgente, decimos: ¡Manos a la obra! Con esta expresión se quiere decir que no hay lugar para aplazamientos y que el momento de actuar es ahora.
Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres San Juan 24:8
La mujer de Samaria, la protagonista de ésta maravillosa historia tuvo un encuentro inesperado en el pozo donde solía recoger agua, su vida no volvió a ser la misma desde ese encuentro, porque descubrió una gran verdad para su vida.
Había conocido a Jesús, había escuchado de su propia voz lo que él podía ofrecer a su vida. La necesidad de compartir con los demás y el gozo que le provocaba la oportunidad de una nueva vida era como para no quedarse callada, así queenseguida se puso “manos a la obra”.
Llama la atención del porque el evangelista quería dejarnos en el relato el hecho de que dejaba el cántaro, recordemos que el motivo por el cual ella ha…