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¿por qué le tememos a perder el control?



“Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis.”
Lucas 12:22
¿Por qué le tememos a perder el control?

Para responder a esta pregunta debemos tener claras nuestras inseguridades.

Desde pequeña sufrí ataques de pánico, de hecho, son pocos los recuerdos agradables de mi niñez. No es que recuerde haber tenido miedo a perder el control de las cosas, pero tenía un problema, y mi mente trabajaba a mil pensando en supuestos, y me embargaban preguntas como ¿Qué ocurriría si alguien se enterara de lo sucedido? ¿Qué pasaría si eso que temía llegara a suceder?  No podía descansar.  A mis 15 años tuve un ataque de pánico muy serio que me llevó a dejar la escuela y a medicarme durante medio año. Créeme, no fue nada agradable. Eran pocos los que me entendían. Me sentía sola y deprimida.

En medio de todo lo que consiste una crisis de pánico (temor, inseguridad, desesperación, deseos de desaparecer, de que la tierra te trague) tuve la luz necesaria para tomar una decisión, la de refugiarme en Dios, pues comprendí que solo Él podía controlar mis pensamientos y sanar mi vida.

Tener temor de cosas que ni siquiera han pasado es terrible, y no hay medicina creada por el hombre para eso.  Sentir que pierdes el control de situaciones no se soluciona con una aplicación desde tu móvil. La única solución está en aceptar el amor de Dios, y permitirle a Él obrar en tu vida.

“En esa clase de amor no hay temor, porque el amor perfecto expulsa todo temor. Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios.”
1 Juan 4:18 (NTV)

¿Por qué te digo que el amor de Dios echa fuera el temor? Porque lo dice Su palabra, y yo lo viví en carne propia.  El perfecto amor de Dios echó fuera toda clase de temor.  Cuando ese sentimiento me perturbaba,  corría a abrir mi biblia en el salmo 23, porque esa porción de la Escritura me cubre de paz y me llena del amor perfecto de Dios.  ¿Sabes? ¡Dios es mi pastor y sé que con Él nada me faltará jamás!

¿Y tú, ya has podido reconocer tus inseguridades? ¿Puedes llamarlas por nombre? ¿Son muchas?
Debes saber que para todas ellas Dios tiene una solución. No sientas pánico de pensar en el futuro. No te amedrente la inseguridad de tu desarrollo en la universidad. No te desesperes pensando que no conseguirás pareja. Que pensar en el trabajo no te aterre.  El buen Pastor cuidará de ti. Recuerda que Él tiene planes de bien y seguridad para cada área de tu vida. Sólo tienes que creerle, amarle y dejar tus planes y pensamientos en Sus manos.

“Pon todo lo que hagas en manos del Señor,
y tus planes tendrán éxito.”
Proverbios 16:3








ACERCA DEL AUTOR




Andrea Donoso
Chilena radicada en Puebla, México. Feliz de servir al Señor y a las mujeres de su alrededor. Estudió teología básica en Palabra de Vida Argentina, actualmente continúa sus estudios a distancia en la universidad bautista de Lousiana, Puedes leer más de sus escritos en "Mujer a paso firme"

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