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confronta el miedo con acciones de gracias




“Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”. 
Colosenses 3:17

¿Recuerdas las rutas de terror en los parques de diversiones? ¡Son espantosas! La gente paga su boleto y entra a la expectativa. Por todo el recorrido asaltan todo tipo de espectáculos terroríficos. Al final del recorrido es interesante ver la reacción de los participantes. Unos salen con los pelos de punta, tratando de recuperar el equilibrio, otros cuantos salen eufóricos riendo, y otros hasta pueden realmente salir muy traumados.

¿Por qué tantas reacciones diferentes? ¿Qué pasó por la mente de unos y de otros mientras estaban allí dentro? Unos dirían ¡Eso era real!, otros dirían ¡fue solo un juego de luces y sonido, es un juego! Diferentes pensamientos dieron como resultado diferentes estados de ánimo y desembocaron en diferente clase de palabras.

Atravesar una situación de miedo es similar a entrar por esa ruta de terror. Verás, Dios no infunde miedo en nosotras ni nos empuja adrede a situaciones de terror, porque Él es paz. El miedo proviene del mal, pero Dios es tan maravilloso que hace de algo tan deprimente como el miedo un instrumento para llevar a cabo sus propósitos. Esa situación de pánico es solamente un pasillo que te conduce al plan eterno de Dios.

La Biblia nos aconseja que todo lo que hablemos lo hagamos en el nombre del Señor Jesús, eso incluye la manera en que nos expresamos acerca del miedo que sentimos. Y además Pablo añade a 
los Colosenses que deben hacerlo ¡dando gracias a Dios!

La ansiedad nos priva de agradecer. “¿Por qué tendría yo que agradecer algo que me perjudica la vida y me impide vivir en libertad?” Esta es la manera racional en la que pensamos haciendo que ansiosas quejas pasen a ser el centro de lo que decimos a diario. Darle gracias a Dios y expresar gratitud por la situación de ansiedad que atraviesas no suena lógico, pero es lo que Dios nos pide pues aunque Él no es el autor del miedo, lo utiliza como un canal para mostrarnos cuán necesitadas estamos de Él.

“Dad gracias en todo porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” 
1° Tesalonicenses 5:18

Cuando cambia la perspectiva, cambian las palabras.

Muchas veces nos quedamos paralizadas en la mitad de la ruta de terror diciendo ¡Es real! Caemos como presa fácil cuando sólo miramos la oscuridad del túnel y somos inducidas a pensar que no hay salida y que ese es el fin. Pero sabiendo que Dios tiene un propósito es más fácil vislumbrar la salida del otro lado, puedes caminar mucho más confiada y las palabras de agradecimiento comienzan a fluir, porque ¡Estás mirando cómo el miedo retrocede ante la poderosa presencia del Dios de paz que camina escoltándote!

¿Cómo te sentirías atravesando esa ruta de terror sabiendo que tienes un escolta al que el mal se le somete? ¿Cierto que sería mucho más ligero caminar por entre la oscuridad? ¿Cierto que provocaría en tu interior miles y miles de palabras y hasta lágrimas de gratitud?

Al inicio, en la mitad y al final del pasillo de terror las acciones de gracias deben brotar en abundancia desde tu corazón. Porque no estás caminando sola, Él está librando esta batalla por ti.
Así que querida amiga, las quejas y lamentos van directo al tacho de la basura, la gratitud debe tomar parte activa en tus labios.

“Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, lo exaltaré  con alabanza”.
Salmos 69:30





ACERCA DEL AUTOR  

Angélica Jiménez
Hija de Pastores misioneros de nacionalidad Colombiana, ha servido desde los 9 años junto a sus padres en los países de Bolivia y Argentina. Diagnosticada alrededor del año 2009 con Síndrome de Eisenmenger ha propuesto en su corazón servir a Dios hasta el día en que él se lo permita. Sus experiencias en la obra misionera continúan labrando el sueño de brindar herramientas bíblicas para las jóvenes de hoy.

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