Ir al contenido principal

Mi mayor recompensa debe ser que otros crean en Cristo.



Amamos estar con nuestros mejores amigos o nuestros compañeros de clase y queremos estar 24/7 con ellos.  Pero siempre llega el momento de despedirse, en el cual cada uno debe volver a su casa y eso de verdad no es lo más agradable. Esta situación se vuelve aún más difícil si existe una separación física por largo tiempo. Nos duele la separación, no queremos alejarnos de quienes amamos.

Así lo sentía Pablo y lo dejó explícito en su carta, demostrando cuánto anhelaba estar con los hermanos de Tesalónica. Lo leemos finalizando el segundo capítulo:

Amados hermanos, después de estar separados de ustedes por un breve tiempo (aunque nuestro corazón nunca los dejó), hicimos todo lo posible por regresar, debido a nuestro intenso anhelo de volver a verlos. Teníamos muchas ganas de visitarlos de nuevo, y yo, Pablo, lo intenté una y otra vez, pero Satanás nos lo impidió.

1ª Tesalonicenses 2:17-18 (NTV)

¿Lo has leído? ¡Anhelaba tanto estar! Pero con profundo dolor afirma que Satanás impidió ese encuentro. No sabemos si fue oposición, enfermedad, complicaciones en el viaje, pero miremos cómo termina este mensaje y descubramos juntas la luz.

Después de todo, ¿qué es lo que nos da esperanza y alegría?, ¿y cuál será nuestra orgullosa recompensa y corona al estar delante del Señor Jesús cuando él regrese? ¡Son ustedes! Sí, ustedes son nuestro orgullo y nuestra alegría

1ª Tesalonicenses 2:19-20 (NTV)

Espera, ¿Qué relación tiene una cosa con la otra? ¿No debería Pablo estar maldiciendo  a Satanás por haber impedido el viaje? ¿Acaso no debería expresar su enojo y malestar porque alguien frustró sus planes de estar con la que gente que él amaba?

Pues no.  Al final expresa fervorosamente cuál es el motivo de su gozo. La primera vez que lo leí sentí como que Pablo tenía emociones encontradas, así como cuando tenemos dos noticias, la mala y la buena.  Pero las dos terminan siendo positivas.

Aclaro que no estoy suprimiendo el dolor de Pablo, simplemente veo cómo el respiró profundo, “contó hasta diez” (quienes han tenido que hacerlo entenderán, jaja) y dijo esto:

“…pero Satanás nos lo impidió. Después de todo…”

Después de todo

En esta frase entiendo que, en vez de enojarse y maldecir, se enfocó en lo eterno, fijó su mirada en Jesucristo. Pablo entendió que si esta vez no podía ser, podría haber alguna otra oportunidad, ¡pero no solo eso! Él afirma que no solo los verá, sino que los tesalonicenses son su recompensa, su gozo -como lo traduce la RVR60.

Para Pablo, la máxima recompensa por su ministerio (que significa servicio) no era el dinero, el prestigio o la fama, sino los nuevos creyentes, los nuevos hijos de Dios cuyas vidas habían sido cambiadas por la gracia de Dios, a través de la predicación del evangelio. ¡Por esto anhelaba verlos! Él quería instruirlos, animarlos a esforzarse en la gracia, a crecer en el conocimiento de Cristo, quería exhortarlos a amar a su hermano, pero también a su enemigo. Quería predicar a Cristo crucificado. (1ª corintios 2:2)

Mi querida hermana, por encima de cualquier realización personal, ministerios, títulos o cargos, viajes o esposo e hijos, tu mayor recompensa y gozo debe ser que por haber sido obediente y fiel al Señor en sembrar Su palabra, otros lleguen a creer en Cristo y a crecer fortalecidos en Él.

Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.

Mateo 6:33 (NTV)

Te animo a que tomes ese versículo como un desafío.





ACERCA DEL AUTOR




Antonella Azuaga
Tiene 21 años y sirve al Señor a través de Mujer Virtuosa, escribe para llevar las buenas noticias a los quebrantados y afligidos. Es parte la congregación más que vencedores, vive en Paraguay junto con su familia, quienes también apoyan la familia de Ama a Dios Grandemente.

Comentarios

También te recomendamos leer:

Con amor eterno te he amado

“Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos” Efesios 1:4 (NTV)

Dios nos conoce desde antes de haber creado este mundo. Dios, mi querida amiga, nos amó mucho antes de que nosotras existiéramos.

A menudo trabajamos para ganarnos el amor de nuestras amigas. En ocasiones, también el de nuestros familiares, y si pensamos en el amor romántico, esperamos lograr que ese chico que nos gusta nos mire, para comenzar a ganarnos su amor. Si pensamos que así también debemos ganarnos el amor de Dios, es que nuestra mente no alcanza a comprender el verdadero amor, y esto sucede porque nuestro concepto de amor está totalmente distorsionado por el pecado.

Conocimos el amor cuando alguien nos lo manifestó primero. Cuando éramos pequeñas, nuestros padres nos cuidaban, nos protegían y demostraban su amor hacia nosotras cuando nos cargaban, abrazaban, consolaban e incluso cuando nos llenaban de besos y caricias.

Alguien nos most…

Introducción a Miedo y Ansiedad - Descarga tus materiales

¿Puedes imaginar la vida sin miedo o preocupación? No puedo porque es una parte de nuestras vidas, imaginar una vida sin el menor miedo, preocupación o ansiedad es prácticamente imposible. Adán y Eva fueron los únicos que pudieron experimentar este tipo de vida, hasta que desobedecieron la ley perfecta de Dios. A partir de ese momento, el miedo y todos sus parientes convirtieron en su hogar nuestros corazones.

Nadie es inmune. Todos lo experimentamos, desde una leve inquietud y preocupación hasta una ansiedad paralizante y un terror total. Podríamos pasar semanas hablando de todas las cosas que nos roban el sueño y atormentan nuestras mentes. En lugar de centrarnos en lo que nos afecta, debemos ver el miedo y la preocupación a la luz de quién es Dios y cómo podemos superarlo a través del poder de las Escrituras.

Pero, ¿qué es el miedo?

El miedo se define de muchas maneras diferentes. Es una sensación de ansiedad o temor sobre el resultado de algo, o el estrés de preguntarse si tus nec…

Dios te ama infinitamente

“Amados hijos míos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es hijo de Dios, y conoce a Dios.” 1 Juan 4: 7
Dios te ama, no es solo una frase que has escuchado o leído mucho, no son solo palabras que alguien te dice para hacerte sentir mejor.
Es algo más, va más allá de ser solo palabras. Es algo más profundo, Dios es efectivamente Dios ES amor y Su naturaleza es amarte.
El amor ES Dios y  aquel que ama es hijo de Dios y conoce a Dios, pero…  ¿qué es el amor?
Como aprendimos esta semana el amor: -No es envidioso -No busca lo suyo -No se enoja fácilmente -No juzga -No critica -Es paciente -Todo lo cree -Todo lo espera -

Dios te eligió

“Recuerden lo que ustedes eran cuando Dios los eligió. Según la gente, muy pocos de ustedes eran sabios, y muy pocos de ustedes ocupaban puestos de poder o pertenecían a familias importantes”. 1 Corintios 1:26-31 (TLA) Reflexionar es un tiempo que se invierte para pensar, meditar y recordar. Hoy es un buen día para tomar ese tiempo y recordar de donde Dios nos rescató. Es una buena oportunidad de echar una mirada al pasado y con agradecimiento y alegría reconocer lo mucho que necesitábamos de Él. Cada historia que tenemos para contar es diferente, los casos son únicos, pues como dice  un dicho muy famoso “cada cabeza es un mundo”  eso quiere decir que todos tenemos un testimonio diferente que contar. Puede que Dios te haya rescatado de la soledad, de la desesperación, de alguna adicción. Sin embargo algo que debemos de tomar en cuenta es que Dios te eligió, y no tú a Él. Tal vez alguien te decía que ya no tenías remedio, te tomaban como un caso difícil y perdido pero gracias al sacrific…