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El valor de la espera




Trámites de admisión, resultados, citas, tráfico, compras, largas filas… uff! Pareciera ser que para alcanzar u obtener algo, todo está destinado a un tiempo de espera.

A ninguna nos gusta esperar, quisiéramos que todo fuera automático e instantáneo, y cuando toca hacerlo provoca cansancio y desesperación, lo que algunas veces nos lleva a tomar decisiones arrebatadas o soluciones equivocadas.

Nuestra vida sentimental no es la excepción. Desde pequeñas soñamos en encontrar al chico ideal y formar una familia. Entonces, de manera inconsciente, nos encontramos todo el tiempo esperando.

Recuerdo un episodio en mi adolescencia, cuando mi abuela materna me mostró un anillo que había estado guardando para obsequiármelo cuando fuera mayor. Tal fue mi insistencia en lo mucho que me gustaba, que decidió dármelo antes de tiempo. Lo que no puedo recordar es cuánto tiempo pude disfrutar de semejante regalo, pues en algún momento lo perdí.

Con el paso de los años lamentaba no tener conmigo ese precioso anillo. Además de su valor sentimental pensé en lo descuidada que fui al no estar preparada para usarlo con responsabilidad, y mucho menos para esperar a que llegara el momento en que mi abuela me lo entregara.

Algo semejante sucede en nuestras vidas cuando se trata de obtener esas promesas que Dios ofrece.

"Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de bien, y no de mal, para daros el fin que esperáis."
Jeremías 29:11

Necesitamos tener presente nuestra posición como hijas de Dios. Como Padre amoroso y fiel, Su deseo es darnos cosas hermosas, Sus planes buenos encajan a la perfección, y por supuesto que incluyen una pareja y compañero de vida.
Cuando muy jóvenes queremos adelantarnos a algo que aún no nos toca, y conforme pasa el tiempo eso no llega, la espera se convierte en un problema. Así que ambas situaciones crean un conflicto en nuestras emociones, las cuales necesitamos rendir a Dios para que Él tome el control, máxime si nos encontrarnos rodeadas de la presión de los medios o personas que nos hacen notar de manera exagerada todos esos faltantes.

Sólo Dios puede hacernos sentir completas, de modo que  mientras aprendemos a llenar nuestro corazón de Él y de su inmenso amor, Él trabaja preparando a ese chico con el que soñamos, el que será nuestro complemento, así como lo seremos nosotras para él. En Su voluntad, juntos cumpliremos un propósito. Por esta razón es  importante estar alineados en  el mismo sentir en Cristo.

La forma en que Dios actúa puede parecernos lenta, pero así y todo, es certera; totalmente opuesto a lo instantáneo, que es lo que deseamos. No hay por qué  apresurarse, ni darlo todo por perdido. Tampoco debemos creer que ya no sea posible por errores cometidos en el pasado. Dios se manifiesta en el tiempo preciso, ya que su tiempo es perfecto.

"En tus manos están mis tiempos"
Salmos 31:15a

Debemos orar constantemente para mantenernos firmes en esta promesa. Que nuestra mente y corazón se encuentren alineados a Su voluntad, y que estemos atentas al momento en que Dios traiga al que será nuestro compañero, ya que cuando esperamos también avanzamos. De esta manera, la espera se convierte en un tiempo en el que Dios trabaja, nos prepara y transforma, para que se cumpla Su propósito.

"Alma mía, en Dios solamente reposa,
Porque de él es mi esperanza."
Salmos 62:5

No hay mejor lugar para colocar nuestro corazón y petición que las manos de Dios. Cuando Le rendimos todo, es el momento óptimo para ver claramente Sus respuestas. Ese día nos daremos cuenta del Valor de la espera.


  


ACERCA DEL AUTOR



                                                               Grethel Elías Ruiz   
Guatemalteca y madre de dos increíbles chicas. Desde muy pequeña ha servido a Dios. Pero no fue hasta hace unos años cuando experimentó la separación de su esposo que le hizo tener un encuentro personal con Dios. Le apasiona compartir  del amor de Dios a través de su testimonio. Comparte en un programa de radio y atiende consejería. Conectada con cientos de mujeres en el mundo ella es parte del equipo de líderes de Ama a Dios grandemente desde 2016





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