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La ignorancia no es bíblica



“En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti”.
Salmos 119:11

¿Te vendieron gato por liebre en alguna ocasión?  En gran parte, al momento de dejarnos engañar somos culpables, puesto que la ignorancia nos conduce al extravío y al error.  Algo que parece tan simple como el no saber puede pagarse muy caro en la vida espiritual.

 Así como la Santidad de Dios y la maldad de Satanás, el conocimiento y la ignorancia se contraponen entre sí. Reflexionemos sobre tres instancias en las que la ignorancia es antibíblica:

La ignorancia te conduce al desconocimiento

¿Cuántas citas desaprovechaste por no saber el horario de atención? ¿Cuántos juegos perdiste por desconocer las reglas? La falta de conocimiento sobre ciertos detalles en la vida nos coloca en una posición de desventaja. ¡Cuántas veces exclamamos: “Si yo hubiera sabido no me habría metido en este lio”!

Desconocer la palabra de Dios nos hace vulnerables a los engaños de Satanás, así que desconocer la voluntad, el dominio, la autoridad, las obras, y el carácter del Señor nos puede llevar a cometer grandes errores. Por eso, el consejo bíblico:

Examinadlo todo, retenedlo bueno.
1 tesalonicenses 5:21

La ignorancia te encamina a la incultura.

Si profesas ser cristiana abrazas una formación adherida al evangelio, esto significa que tus normas de conducta, los valores que profesas y los juicios que haces están enraizados en las bases bíblicas, y defiendes la cultura bíblica. Pero si te dices cristiana y actúas, piensas o hablas de manera opuesta estás siendo solamente una simpatizante del evangelio, cristiana sólo de nombre. Lamentablemente, la falta de interés por las escrituras, la ausencia de un genuino deseo de seguir a Cristo, hace que la ignorancia se apodere de muchas jóvenes cristianas y las arrastre hacia una incultura bíblica.

El Señor no aprueba este tipo de conducta. Por el contrario, reprueba la ignorancia, pues es un camino que conduce a la derrota o a la destrucción. Mira lo que dice Dios de Su pueblo, por medio del profeta Isaías:

“Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento
Isaías 5:13

Mira qué terrible es lo que le dice a Su pueblo a través del profeta Oseas:

“Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.”
Oseas 4:6

En cambio, observa cómo habla de los hermanos de Berea:
 “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”. Hechos 17:11

La ignorancia fomenta la ineptitud.

Además de todo lo expuesto anteriormente, en la Biblia encontramos muchos pasajes alusivos a la mayordomía, la productividad y la multiplicación de los talentos (¡Indaga sobre ello!)

La habilidad para hacer algo, por más pequeño que sea, es motivo de alabanza, pero con la ignorancia ocurre todo lo contrario. ¿Alguna vez quedaste en ridículo por opinar sobre algo que desconocías?  ¿Por qué crees que necesitamos un título para comenzar a trabajar? El que ignora no es apto para desempeñar una actividad o siquiera opinar acerca de eso, porque desconoce. El desconocimiento te incapacita.

Pero el conocimiento nos abre los ojos, y si a ello le sumamos la obediencia, nos hace sabios. Por ello Santiago nos advierte:

 “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”. 
Santiago 1:22

Estimada amiga: El antídoto contra la ignorancia es el conocimiento. ¿Qué esperas para aplicarlo a tu vida?




ACERCA DEL AUTOR  

Angélica Jiménez
Hija de Pastores misioneros de nacionalidad Colombiana, ha servido desde los 9 años junto a sus padres en los países de Bolivia y Argentina. Diagnosticada alrededor del año 2009 con Síndrome de Eisenmenger ha propuesto en su corazón servir a Dios hasta el día en que él se lo permita. Sus experiencias en la obra misionera continúan labrando el sueño de brindar herramientas bíblicas para las jóvenes de hoy.

Comentarios

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