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Con amor eterno te he amado




“Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos”
Efesios 1:4 (NTV)

Dios nos conoce desde antes de haber creado este mundo. Dios, mi querida amiga, nos amó mucho antes de que nosotras existiéramos.

A menudo trabajamos para ganarnos el amor de nuestras amigas. En ocasiones, también el de nuestros familiares, y si pensamos en el amor romántico, esperamos lograr que ese chico que nos gusta nos mire, para comenzar a ganarnos su amor. Si pensamos que así también debemos ganarnos el amor de Dios, es que nuestra mente no alcanza a comprender el verdadero amor, y esto sucede porque nuestro concepto de amor está  totalmente distorsionado por el pecado.

Conocimos el amor cuando alguien nos lo manifestó primero. Cuando éramos pequeñas, nuestros  padres nos cuidaban, nos protegían y demostraban su amor hacia nosotras cuando nos cargaban, abrazaban, consolaban e incluso cuando nos llenaban de besos y caricias.

Alguien nos mostró cómo amar, ese sentimiento floreció en nosotras a medida que fuimos creciendo y pudimos retribuirlo y así es con Dios, Él nos amó primero y nosotras pudimos amarle, Él nos buscó y nos escogió a nosotras por amor.

“Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”
1 Juan 4:19

Tendemos a creernos la gran mentira de que debemos ganarnos el amor de Dios, incluso hay ocasiones que se nos mal enseña que somos nosotras las que debemos esforzarnos para ganar la salvación y el amor de Dios, lo que es totalmente erróneo. Es triste para mí admitir que hay personas que piensan y creen firmemente que ellos deben tomar la iniciativa y comenzar a hacer cosas por ganar ese amor, ganarse la oportunidad que Dios “les mire”, “les recuerde”, “les considere” para sentirse aptos de recibir Su amor.

No hay concepto más equivocado que eso. La Santa Palabra, de tapa a tapa, habla del amor de Dios y cómo este dio origen a todas las cosas. Dios es amor, y lo demostró al entregar a Su único Hijo, Jesucristo, quien dio Su propia vida en rescate de la tuya y de la mía, ¿no es ésta la prueba más grande de amor?
  
No hay nada que podamos hacer para ganar el amor de Dios, no hay obras humanas o autoflagelación que llegue a ganar el amor de Dios y ¿sabes por qué? Porque Él ya hizo todo para amarte, para que tú y yo podamos llegar confiadamente ante Él, y descansar en Él como un Padre amoroso y pasar una eternidad a Su lado.

“Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios.”
Efesios 2:8 (NTV)

La Biblia es clarísima cuando habla de salvación, y solo nos llama a reconocerle como único Dios y a Jesucristo como la única manera de llegar al Padre. Reconocernos como pecadoras y saber que no hay nada que podamos hacer para alcanzarle.

Dios te conoce perfectamente, sabe cuáles son tus temores y tus felicidades, Él quiere que sepas que solo está esperando que llegues rendida a Él para sanarte, limpiarte y cobijarte, que antes que este mundo se formara tú estabas en Su mente, que te ama desde siempre y quiere ser tu Padre eterno.

Puedes hacer tuyas estas palabras del libro de Jeremías y descansar en que Dios tiene un buen propósito para tu vida.

“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.”
Jeremías 31:3




ACERCA DEL AUTOR






Andrea Donoso
Chilena radicada en Puebla, México. Feliz de servir al Señor y a las mujeres de su alrededor. Estudió teología básica en Palabra de Vida Argentina, actualmente continúa sus estudios a distancia en la universidad bautista de Lousiana

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