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¿Está bien consumir bebidas alcohólicas?



La palabra de Dios es muy clara cuando habla del consumo de alcohol y nos da parámetros establecidos de cómo conducirnos. En cuanto a beber bebidas alcohólicas, la Biblia nos dice que:


“El vino es escarnecedor, la bebida fuerte alborotadora, y cualquiera que con ellos se embriaga no es sabio”.
Proverbios 20:1

Es claro a la luz de este pasaje que el consumir bebidas fuertes o alcohólicas no es de personas sabias, y no está bien hacerlo porque lo que buscamos como jóvenes cristianas es ser mujeres sabias, jóvenes que temen a Dios y que busquen agradarle, entonces el beber nos aleja del objetivo que anhelamos alcanzar. 

La Biblia también nos habla que el beber bebidas alcohólicas nos lleva a perder la cordura y olvidar lo que decimos y hacemos cuando estamos bajo su efecto y esto es algo muy peligroso. 

“No es para los reyes, oh Lemuel, no es para los reyes beber vino, ni para los gobernantes desear bebida fuerte; no sea que beban y olviden lo que se ha decretado, y perviertan los derechos de todos los afligidos.”
Proverbios 31:4-5

Saber tener límites y convicciones firmes es fundamental cuando nos encontramos frente a situaciones cotidianas donde se nos ofrece beber. Es algo que a simple vista no se ve mal, que incluso nos puede llegar a gustar,  pudiéndonos catalogar de “bebedoras sociales”, creyendo que no vamos a llegar al punto de perder la razón y no sentimos que estemos ofendiendo a nadie al hacerlo. Pero el abstenerse de beber te hace sabia, el dejar a un lado el deseo de tomar algo que no te conviene te hace vencedora, primero porque como leímos anteriormente el beber puede llevarte a embriagarte y cometer actos imprudentes de los cuales no te acuerdes, y te arrepientas el resto de tu vida. En Segundo lugar, no es bueno hacerlo porque tu testimonio se verá manchado y puede que a su vez seas de tropiezo para alguien que verdaderamente luche con una adicción al alcohol y la Palabra de Dios nos enseña que por amor es mejor abstenerse antes de ser de tropiezo (1 Corintios 8).

Si bien sabemos que todo nos es lícito, también tenemos muy claro que no todo nos conviene (1 Corintios 10:23). Nuestro Dios desea que seamos jóvenes que elijamos bien, señoritas que sepamos comportarnos a la altura de lo que somos y a lo que hemos sido llamadas. Y con claridad Dios nos invita a andar como hijas de luz, en Efesios capítulo cinco Dios nos vuelve a recordar que seamos sabias, no insensatas, que miremos bien lo que vamos a hacer y que busquemos agradar a Dios con nuestras acciones.


“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.”
Efesios 5:15-18

Nuestro Dios va a tener una recompensa para ti al preferir obedecerle en vez de dejarte llevar por tus deseos, recompensará el hecho que te abstengas para honrarlo, por testimonio y por no ser de tropiezo para otros, Él está mirando tu corazón y cada una de tus decisiones también y un día, no muy lejano, recogeremos todos los frutos de nuestros sacrificios personales por obedecer a Dios. Nada de lo que hagamos por agradar a Dios es en vano.


“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”
Gálatas 6:9





ACERCA DEL AUTOR


Andrea Donoso
Chilena radicada en Puebla, México. Feliz de servir al Señor y a las mujeres de su alrededor. Estudió teología básica en Palabra de Vida Argentina, actualmente continúa sus estudios a distancia en la universidad bautista de Lousiana, Puedes leer más de sus escritos en "Mujer a paso firme"

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