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Salvador - la promesa cumplida - Introducción


¡La Navidad se aproxima! ¿Te sientes preparada para las ocupaciones que llegan con esta temporada? Estas festividades están llenas de compras, música, luces, decoraciones, y una lista interminable de cosas por hacer. Debemos pensar en las reuniones, en los regalos, en el menú de la cena de Navidad. Debemos preparar las tarjetas que enviaremos, los correos electrónicos, todas las fotos que debemos tomar e imprimir, los amigos y familia a los que visitaremos. Empezamos a ver cómo nuestros calendarios se van llenando y nos asustamos, pensamos que no es posible que podamos hacer todo lo que está en las listas.
Y, en medio de esos días tan ocupados, olvidamos lo que realmente se celebra en Navidad. Celebramos a Jesús. Celebramos Su venida al mundo.
El mundo se transformó por completo cuando Jesús nació. Todas las profecías del Antiguo Testamento del tan esperado Mesías estaban haciéndose realidad con el nacimiento de Jesús. El Salvador se hizo carne. Jesús vino al mundo a darnos vida, a perdonar nuestros pecados y darnos la oportunidad de ser salvos del juicio que merecíamos.
La historia de la Navidad está llena de gente común que experimentó cosas extraordinarias. Vemos ángeles hablando a Zacarías, María y José. Ángeles cantando a coro para llenar la noche de alabanza mientras los pastores cuidaban de las ovejas. Vemos una estrella resplandeciente guiando a los reyes magos hacia Belén, y autoridades civiles usadas por Dios para ser parte de Su plan. Vemos Milagros. El milagro de la concepción de Elisabet a una edad avanzada para dar a luz a Juan bautista. Y, sobre todo, el milagro de la encarnación de Cristo. Una joven virgen dando luz a la segunda persona de la Trinidad.
“Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo; que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.” 
Lucas  2:10-11

Nosotras celebramos las buenas nuevas del nacimiento de Jesús. Estas fueron nuevas de gran gozo y eran para todo el mundo:
Jesús es el Salvador quien nos libra del pecado y de la muerte (Mateo 1:21).
Él es Cristo hecho humano, el Mesías que cumple la Ley y la profecía, mostrando que Dios es fiel (Mateo 5:17).
Él es el Señor que entró en nuestro mundo creando un   indivisible y eterno vínculo entre Dios y el hombre. Emmanuel, Dios con nosotros (Mateo 1:23).
Y, mientras disfrutamos de la temporada, las celebraciones, los regalos, ese tiempo con familia y amigos, ¡dejemos que la Navidad sea una celebración de Su venida!

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