Ir al contenido principal

Verdadero descanso



Imagina por un momento: el cielo azul sin una sola nube, la arena cálida bajo tus pies, la brisa del mar rozando tus mejillas, el sonido de las olas golpeando contra las rocas, la sombra de una palmera sobre tu cara, el calor del sol sobre tu cuerpo… todo esto disfrutando de un rico ponche de frutas bien frío mientras contemplas el paisaje. ¿Cuántas no imaginamos así un descanso perfecto? Para mí, el ir a una playa siempre es sinónimo de descanso. ¿Pero has notado que cuando vamos de vacaciones usualmente volvemos más cansadas de lo que nos fuimos? Con más trabajo o estudio, más preocupaciones por retomar la rutina diaria y lo que dejamos para la vuelta, más agobiadas. 

Entonces me surge una pregunta ¿Cuál es el verdadero descanso? Jesús nos enseña con su propia vida de qué se trata realmente descansar.


“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”
Mateo 11:28

Jesús nos pide que vayamos a Él para experimentar un descanso verdadero. Esto significa cuerpo y mente, ir a Él para despojarnos del estrés diario y pensamientos que nos agobian; y en nuestro corazón, ir a Él para despojarnos de sentimientos que nos hacen daño… ¿Por qué? Porque en Él las cargas son más fáciles de llevar...


“Lo que yo les impongo no es difícil de cumplir, ni es pesada la carga que les hago llevar.”
Mateo 11:30 (TLA)

¿Cómo puedo despojarme de las cargas? Aprendamos de Jesús

1.Obedecer  (Mateo 11:29)
Obedecer al Padre siempre nos traerá descanso, porque así no haremos nada que nos conduzca a pecar y a llevar cargas que Dios no nos ha puesto. 
Estas cargas son diferentes al peso por la obra, como lo es el de un un pastor por cuidar y velar por sus ovejas. 

Jesús obedecía a Dios en todo, ¿o crees que Él hubiese muerto por la humanidad si no era la voluntad del Padre?

2. Entregar nuestros proyectos y preocupaciones a Dios (Salmos 55:22; 1 Pedro 5:7)
Seremos chicas astutas cuando aprendamos a poner todo en manos de Dios, a poner nuestra ansiedad, y sobre todo cuando aprendamos a escucharlo a Él. 

Si hacemos las cosas bajo Su voluntad, evitaremos el fracaso pues Él no comete errores.  

Si recordamos el suceso en la barca cuando se levanta la tormenta, mientras los discípulos estaban desesperados Jesús dormía plácidamente, sin preocupaciones. Su confianza estaba depositada en el Padre (Marcos 4:35-41)

3. Compartir las cargas 

“Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.”
Gálatas 6:2

Vamos amiga, siempre podemos ayudar a otros a llevar las cargas, sea en nuestra familia, en nuestra congregación, en nuestro trabajo o con nuestros compañeros de estudio. 

Tomemos ejemplo de Jesús. ¿Recuerdas qué pasó en las bodas de Caná? Se quedaron sin vino. ¿Y qué hizo Jesús? ¡Ayudó! (Juan 2:1-12)

4. Esperar en Dios (Hebreos 6:15)
Esto es lo que nos traerá verdadero descanso, tener paciencia y confiar en que Dios hará todo para bien.

Morir en una cruz es desgarrador, pero Jesús tenía la plena confianza que Dios haría todo bien. Al igual que Abraham, ellos recibieron su premio al esperar en Dios. (Filipenses 2: 8-11)

Así que, amada amiga; podemos encontrar el verdadero descanso en Dios, podemos hacerlo con la ayuda de Jesús, yendo a Él; como estudiamos en el versículo de hoy, y podremos confiar en su hermosa promesa: “...y yo os haré descansar”, promesa que Dios nos repite a lo largo de Su palabra.


“Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso”.
Éxodo 33:14

¿Quieres descansar verdaderamente o ir a la playa y volver peor?    Tú eliges...



💧💦💧💦💧💦💧💦💧💦💧



ACERCA DEL AUTOR

Laura Alfaro  
Tiene 28 años, es Costarricense. Sirve a los jóvenes en una agencia misionera junto a su esposo, cree firmemente en el discipulado basado en el modelo de Jesús y establecer relaciones fuertes. Le apasiona servir a las mujeres dentro de ADG



💧💦💧💦💧💦💧💦💧💦💧



Recuerda que estamos estudiando la serie "Promesas de Dios" 
¡Revisa el plan de lectura!

Semana 3 - Dios te sostendrá


Si recién descubriste nuestra página y deseas incorporarte a la serie de estudio actual puedes consultar nuestro método de estudio.

¡Si estás siguiendo el estudio con tu grupo presencial o virtual no olvides compartir lo que aprendiste el día de hoy, tu aporte puede ser de estímulo para otra joven como tú!

Comentarios

También te recomendamos leer:

Con amor eterno te he amado

“Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos” Efesios 1:4 (NTV)

Dios nos conoce desde antes de haber creado este mundo. Dios, mi querida amiga, nos amó mucho antes de que nosotras existiéramos.

A menudo trabajamos para ganarnos el amor de nuestras amigas. En ocasiones, también el de nuestros familiares, y si pensamos en el amor romántico, esperamos lograr que ese chico que nos gusta nos mire, para comenzar a ganarnos su amor. Si pensamos que así también debemos ganarnos el amor de Dios, es que nuestra mente no alcanza a comprender el verdadero amor, y esto sucede porque nuestro concepto de amor está totalmente distorsionado por el pecado.

Conocimos el amor cuando alguien nos lo manifestó primero. Cuando éramos pequeñas, nuestros padres nos cuidaban, nos protegían y demostraban su amor hacia nosotras cuando nos cargaban, abrazaban, consolaban e incluso cuando nos llenaban de besos y caricias.

Alguien nos most…

Entrenamiento para el noviazgo

“Porque a Cristo el Señor servís”. Colosenses 3:24
Quizás tus oraciones suenen a algo parecido a esto: Señor ¿cuándo llegará la persona indicada para mí?, ¿Cuándo me unirás él?, Al menos dime ¿quién es?, ¿Cuánto tiempo más tengo que esperar?, ¿Cómo será? … ¿Te sientes identificada?
Pareciera que la chica que ora de esta manera está desesperada por encontrar a un chico pronto, se ha cansado de esperar, parece que ella sólo puede ver sus circunstancias y le resulta imposible vislumbrar más allá de lo que iniciar una relación significa.  
En el ambiente juvenil y especialmente círculos femeninos, se respira mucha presión por encontrar un chico que te haga feliz, amada, que llene sentimientos de soledad y en definitiva que sacie el interior del corazón.  Pero considerar el noviazgo es algo que no puede ser tomado a la ligera, te has preguntado  ¿Cuál es el propósito del amor?
Esta pregunta va más allá de los sentimientos que deseas satisfacer en el momento, forma parte del cuadro de la vo…

Equipadas ayer y hoy - Descarga tus materiales

¿Cuándo fue la primera vez que escuchaste sobre Jesús? ¿Has pensado cómo es que esa historia de un hombre de Jerusalén, que vivió hace más de dos mil años, llegó a tus oídos?  El mensaje del Evangelio no es una simple historia: son las Buenas Nuevas que el mundo había estado esperando. El mensaje del Evangelio es la esperanza de la vida eterna por medio de nuestra creencia y aceptación de Jesucristo.  Aquellos que caminaron junto a Jesús durante su ministerio en la tierra, le creyeron. Ellos le creyeron que era el Hijo de Dios, el que tomaría los pecados del mundo y el que les daría Vida Eterna al poner su fe en Él. Esos hombres y mujeres, murieron por ese mensaje. Ellos fueron testigos de Su vida, Su muerte y Su resurrección, y nada los detendría de contarle al mundo sobre Él. Dios equipó a la iglesia primitiva diariamente. Él estuvo con ellos en momentos desafiantes, cuando tuvieron victorias, y cuando dudaron. Dios tenía una misión especial para la iglesia primitiva y los guio en cada…

Dios te eligió

“Recuerden lo que ustedes eran cuando Dios los eligió. Según la gente, muy pocos de ustedes eran sabios, y muy pocos de ustedes ocupaban puestos de poder o pertenecían a familias importantes”. 1 Corintios 1:26-31 (TLA) Reflexionar es un tiempo que se invierte para pensar, meditar y recordar. Hoy es un buen día para tomar ese tiempo y recordar de donde Dios nos rescató. Es una buena oportunidad de echar una mirada al pasado y con agradecimiento y alegría reconocer lo mucho que necesitábamos de Él. Cada historia que tenemos para contar es diferente, los casos son únicos, pues como dice  un dicho muy famoso “cada cabeza es un mundo”  eso quiere decir que todos tenemos un testimonio diferente que contar. Puede que Dios te haya rescatado de la soledad, de la desesperación, de alguna adicción. Sin embargo algo que debemos de tomar en cuenta es que Dios te eligió, y no tú a Él. Tal vez alguien te decía que ya no tenías remedio, te tomaban como un caso difícil y perdido pero gracias al sacrific…