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Emanuel, Dios con nosotros – José


Echemos un vistazo hoy a la historia de José. José no sería el padre de Jesús aunque, como era el prometido de María, Jesús sería legalmente identificado como su hijo (Lucas 3:23; 4:22; Juan 1:45; 6:42). José no estaba en una posición fácil. Él era solo un hombre, algo que podemos ver por la manera en la que se comporta cuando se da cuenta de que María está embarazada. No quiere ponerla en una situación que pudiera avergonzarla y se dispone a dejarla sin llamar la atención. 

Por supuesto, el hombre que sería cabeza de hogar en el que Jesús iba a crecer, tenía que ser un buen hombre. Él no tenía ni idea de lo que había pasado. Solo sabía que María, su María, estaba embarazada y que él no era el padre. Aun así, no quería avergonzarla, lo que habla muy bien de él. 

Cuando estaba pensando en estas cosas, un ángel del Señor se le apareció en un sueño para calmar su corazón y decirle qué tenía que hacer. El ángel le explicó todo y José, un hombre fiel, creyó que María estaba esperando al Mesías. José también comprendió que él había sido escogido para jugar un papel importante en el plan de Dios. Él era un hombre obediente, confiaba en Dios tanto como María y estaba dispuesto a hacer su parte en la historia de redención de la humanidad. 


"El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.
José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo:
He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,
Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.
 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS."
 Mateo 1:18-25

Emanuel, Dios con nosotros. El niño nacería como el puente entre Dios y la humanidad. 
Dios está contigo. Quizás esta es una Navidad agridulce para ti. Quizás estás lejos de tus seres queridos. Quizás tienes que trabajar mientras todos los demás están de vacaciones. O quizás celebrarás tu cena de Navidad en un hospital, enfrentando un mal diagnóstico. Sea cual sea tu circunstancia, Dios está contigo. Medita en Emanuel, el bebé en el pesebre y celebra Su venida con gozo. 

💖 Padre celestial, siempre estás conmigo. No hay lugar en el que esté sola, no hay momento en el que no sostengas mi mano. No importa qué circunstancia estoy atravesando ahora mismo, ayúdame a gozarme y celebrar el nacimiento de Jesús. Amén.


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Mini desafío: 
 Acércate a aquellas personas en tu comunidad que vayan a estar solas esta Navidad o que estén enfrentando una situación difícil. Haz unas galletas o comparte una comida – un pequeño gesto que les haga saber que son amados. 



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Recuerda que estamos estudiando la serie
"Salvador-La promesa cumplida
¡Revisa el plan de lectura!

Semana 3 - La preparación de Su venida



Versículo para memorizar semana



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