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Llamarás Su nombre Jesús - María


"Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.
 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.
 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.
 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.
 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.
 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin."
Lucas 1:26-33

Cada vez que leo este pasaje, intento pensar en la clase de persona que era María, y llego a la conclusión de que era una joven admirable. ¿Puedes imaginarte la situación? María está en su casa y, de repente, ¡aparece un ángel! No sé qué harías tú, pero yo me habría desmayado. María no. 

¿Qué sabemos sobre María? Según la costumbre judía de la época, la mayoría de historiadores cristianos especulan que tendía alrededor de 15 o 16 años cuando nació Jesús. Venía de una familia piadosa que era descendiente del Rey David. Conocía las Escrituras y de memoria. Su “Magnificat”, la oración que declama en Lucas 1:46-55, menciona más de diez versículos del Antiguo Testamento. Ella sabía que Dios había prometido enviar al Mesías a salvar a Su pueblo. Ella conocía las profecías. Y tenía fe.

Su encuentro con el ángel cambiaría no solo su vida, sino las vidas de toda la humanidad por toda la eternidad. ¿Qué pasaría por su mente? De repente, un ángel le estaba dando la noticia que ella nunca esperó escuchar: concebiría al muy esperado Mesías. Ella sería la madre de un hijo al que llamaría Jesús, el Salvador, el Rescatador, el Libertador. 

Cuando llegó el momento, María estaba preparada. Ella respondió en fe a una situación inesperada que estaba totalmente fuera de su control. Dios la llamó y ella respondió aunque no sabía del todo cómo eran las cosas. ¿Estás preparada para el llamado de Dios a tu vida? Cuando Dios te da una tarea, ¿respondes en fe o con incredulidad?

💖 Padre Celestial, ayúdame a superar mi incredulidad. Incluso cuando no comprendo completamente lo que me estás pidiendo, ayúdame a responderte en fe, sabiendo que me capacitarás para hacer cosas más allá de mis expectativas. Amén. 


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Mini desafío: Decora algunas tarjetas con el nombre de Jesús y escribe los versículos de hoy en ellas. Reparte las tarjetas entre amigos o vecinos que no conocen a Jesús como Su Salvador. 

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Recuerda que estamos estudiando la serie
"Salvador-La promesa cumplida
¡Revisa el plan de lectura!

Semana 3 - La preparación de Su venida



Versículo para memorizar semana




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