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La batalla de toda cristiana




El plan de lectura para nuestro estudio ¡Sé VALIENTE! inicia con los versículos 11 y 12 del capítulo 6 de la primera carta de Pablo a Timoteo, que en mi biblia, y tal vez también en la tuya, tienen como encabezado: ‘’La buena batalla de la fe’’.
Me llama la atención que el apóstol enumera cosas de las que debemos huir, y otras que debemos seguir. Lo primero que leemos en el v 11 es:


“Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas”


¿Cuáles son aquellas cosas de las que Timoteo, como hijo de Dios, debía huir? Las podemos encontrar al inicio del capítulo, y son:

Deshonra a las autoridades (vs.1-2)
Lucha de argumentos (vs.4-5)
Doctrinas falsas (v. 4)
Falsos maestros que se aprovechan (vs. 5-9)
Amor al dinero (v. 9)


Todas estas cosas, definitivamente, son un estorbo para poder pelear la buena batalla de la fe.


Continuamos leyendo:

Persigue la justicia y la vida sujeta a Dios, junto con la fe, el amor, la perseverancia y la mansedumbre.” (v 11 NTV)

¿Dónde podremos encontrar todos estos atributos: Justicia, sujeción, fe, amor, perseverancia y mansedumbre?

Pues en la Biblia, de principio a fin, hallamos

al Dios Justo
a Cristo que con sujeción llegó a la cruz diciendo: Padre, no se haga mi voluntad, sino la tuya. (Lucas 22:42)
a Jesucristo que con amor eterno nos ama
a Jesucristo que persevera en su trato con nosotros, pues aunque nosotros seamos infieles, Él permanece fiel.
al Dios manso y paciente.

Por un rato, piensa en tu vida de creyente y pregúntate cuánto tiempo de ella te has ocupado en perseguir estas cosas. ¿En algunas ocasiones? ¿Muchas veces?
La verdad es que nunca será suficiente, la buena batalla de la fe es constante. ¡Sí! Cristiano significa seguidor de Cristo y desde el momento en que decidiste ser Cristiana has decidido dejar de perseguir las cosas que este mundo persigue, y seguir a Jesucristo.


Ahora ¿cómo podría yo pelear esta buena batalla?

Recuerdo a mi abuela, que cada domingo cuando íbamos a la congregación decía “¡Traje mi espada para la batalla!” y señalaba su Biblia. ¡Qué gran enseñanza me dio cuando apenas era niña! Es lo único que necesitamos cada día: la maravillosa palabra de Dios.
Decía el conocido Charles Spurgeon: “La Palabra de Dios es como un león. Usted no tiene que defender a un león. Todo lo que tiene que hacer es dejar el león suelto, y el león se defenderá.”

Al inicio de este capítulo observamos advertencias a Timoteo, quien era hijo de Dios y escogido de Dios para el servicio. Un gran hombre ¿y a él le daba éstas advertencias? Sí, mi querida hermana. Todas necesitamos la gracia del Señor todos los días,  para crecer en amor por la Palabra y que el amor por Cristo y su Palabra CREZCAN, así venceremos todos los días. Debemos ser valientes para vencer el pecado, cada día en cada decisión. ¡Cristo ya venció! Por la fe Sus obras son nuestras, entonces…


¿Serás valiente en no amar este mundo y las cosas que hay en el?
¿Serás valiente en avanzar y crecer en una vida espiritual y disciplinada?
¿Serás valiente en conocer y atesorar la sana doctrina?
¿Serás verdaderamente valiente para conquistar aquellas áreas pecaminosas de tu vida?


En los últimos años vemos muchas mujeres que se consideran "valientes", pero muy pocas que pelean la buena batalla de la fe. ¿En qué grupo te encuentras?






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ACERCA DEL AUTOR


Antonella Azuaga
Tiene 21 años y sirve al Señor a través de Mujer Virtuosa, escribe para llevar las buenas noticias a los quebrantados y afligidos. Es parte la congregación más que vencedores, vive en Paraguay junto con su familia, quienes también apoyan la familia de Ama a Dios Grandemente.





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Recuerda que estamos estudiando la serie "Sé Valiente" 
¡Revisa el plan de lectura!

Semana 1 

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Si recién descubriste nuestra página y deseas incorporarte a la serie de estudio actual puedes consultar nuestro método de estudio.

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