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Sé valiente para vivir contra corriente



Hace poco se hacía viral en las redes sociales el desafío denominado “10 Years Challenge“, (10 años atrás) y sin duda muchos son muy creativos al elegir interesantes historias para compartir. Pero debo reconocer que este desafío me hizo reflexionar en esos diez años que quedaron atrás: ¿hubo cambios en mi vida, en mi conducta, en mis decisiones, en mis responsabilidades? ¿Dónde estuve? y ahora, ¿dónde me encuentro?  Fueron algunas de las preguntas que intenté responder. Y citando el dicho popular, “los años no pasan en vano”. Esto es así, siempre y cuando hayamos tomado la decisión de que DIOS nos renueve de día en día. 


"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta."
Romanos 12:2

Este es uno de los versículos claves de la vida cristiana. Pablo describe la ruta a seguir como hijos de Dios, una guía para lograr un cambio genuino como resultado de nuestra conversión a Cristo. El versículo comienza diciendo: no os conforméis a este siglo, lo cual quiere decir que no debemos vivir o actuar en forma parecida o similar al sistema de este mundo. Por eso nos exhorta a no adoptar las costumbres de este mundo, ¡de acuerdo! Pero ¿cómo lo haremos? Siendo transformados mediante la renovación de nuestra mente, por Su palabra y ¿para qué? para comprobar cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Los planes de Dios, y Su mano, van más allá de lo que nos podemos imaginar, pero debemos estar dispuestas a que Él transforme nuestra mente día a día. Alguien dijo por ahí que somos lo que pensamos, y es cierto.  Ahora bien, no podemos delegar las responsabilidades que sólo a ti y a mí nos compete, por ejemplo nadie puede dedicar su tiempo en la búsqueda diaria de Dios por nosotras; nadie puede comunicarse con el Padre por nosotras. Es cierto que pueden orar por nuestras peticiones, pero esa oración simplemente no es nuestra, sino la comunicación de alguien más con el Señor, ¿comprendes? A diario vivimos en la etapa de transformación de nuestra mente, pero cada una es responsable de este proceso. El Espíritu Santo hace Su obra, pero nuestro deber es decidirnos a “actuar”, a “hacer”. Sin duda existe diferencia entre la luz y las tinieblas, y como hijas de luz, nuestro reto es vivir una vida diferente, ser luz en medio del mundo en el que vivimos (Filipenses 2:15).

Día tras día nos vemos expuestas a las diferentes corrientes, pensamientos, ideologías de este mundo, por eso Pablo dice resueltamente que no nos conformemos al mismo. Estamos en él, pero somos llamadas a no aferrarnos a lo que nos ofrece, a ser transformadas, y a que nuestras prioridades no estén en las cosas de este mundo, porque todas ellas son temporales. Los bienes, la juventud, el dinero, etc, en algún momento se acaban. (1 Juan 2:15)

Quizás hasta ahora no te ha sido fácil tomar esta decisión importante. Tal vez las ideas y las prácticas del sistema estén opacando tu visión y apartando  tu mirada de lo eterno, de las cosas que realmente valen. Si es así, vuelve a mirar a la Cruz, esa que cargó el Único dispuesto a morir por nosotros (Juan 10:18). Mira a Cristo y SÉ VALIENTE para vivir en contra de la corriente de este mundo, y no esperes que transcurran diez años para ver el estado de tu transformación, examínate a diario porque la voluntad de Dios para tu vida es BUENA, AGRADABLE Y PERFECTA.




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ACERCA DEL AUTOR 


Sandra Karina Condori

Tiene 28 años, de nacionalidad boliviana, soltera. Convencida que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta. Sirve al Señor en el Ministerio de niños de su Iglesia local y a mujeres y jovencitas a través de ADG




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