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Valiente para obedecer a Dios



“Amarás, pues, a Jehová tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días”. 
Deuteronomio 11:1

Para ir en contra de la voluntad de Dios lo único que necesitas es simplemente dejarte llevar; no hagas nada, sólo vive de la manera más humana posible, así como se te antoja ¡y listo!

En contraparte Dios nos reta a vivir de manera diferente, pero el estándar de santidad que nos marca es demasiado alto, imagínate lo que dice Santiago 2:10 “Pero cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos”. No tienes la capacidad de obedecer toda la ley de Dios, es imposible, a menos que te aferres a Cristo quien fue el único hombre capacitado para obedecer la ley de Dios a la perfección.


Es la gracia de Dios por medio de Cristo la que nos capacita para obedecer.

¿Cuántas veces te has frustrado porque no logras hacer lo mínimo para agradar a Dios? Muchas comenzamos el 2019 con resoluciones a cumplir, pero a estas alturas del mes ya estamos frustradas porque no lo logramos del todo y estamos pensando en abandonar. Sin embargo, Dios te pide que seas valiente para obedecerle, pero no lo hace confiando en tu capacidad de hacerlo. Verás, Dios es tan sabio que no te pide nada que Su Hijo no haya obedecido ya, para que por medio de Él, tú cumplas la voluntad de Dios. 

Humanamente es imposible obedecer a Dios, pero Él ha provisto una manera mediante Jesucristo. 


“Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.  Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor”.  
San Juan 15:10

Hay maneras de obedecer, tú puedes elegir entre obedecer por deber y obedecer por amor. Obedecer a Dios por cumplir el requisito distorsiona el conocimiento que tienes de Dios, ya que lo ves como ese ser que lo único que hace es prohibir y que castiga la desobediencia con fuego ardiente.  Podemos estar viendo a Dios de esa manera incorrecta y terminar fastidiadas de obedecer mandatos que suenan más a la cantaleta de mamá.

 ¡Pero puedes elegir obedecer por amor! Cuando reconoces que no tienes la suficiente valentía para obedecer lo que Dios te pide, pero recuerdas a Cristo tomando tu lugar en la cruz, obedeciendo lo que tú no puedes por tus propios méritos entonces puedes ver a Dios misericordioso obrando a tu favor. ¡Facilitándote la obediencia! Puedes entonces amarle porque te ha amado primero y permanecer en su amor. 


 “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido”.      
San Juan 15:11

Ser valiente para obedecer a Dios por amor trae una recompensa que supera la felicidad de cualquier logro humano, no tiene comparación. Se trata de un gozo eterno que nadie puede arrebatar, yo lo comparo a pequeñas perlas de gran precio. Me encanta pensar en que a lo largo de mi vida deseo coleccionar muchas de esas perlas de gozo en obediencia a Dios, que nadie aplaude y pocos admiran, pero que colocadas una encima de otra se convierten en la columna vertebral de mi carácter como hija de Dios.   

¡Sé audaz para acumular obediencia, comienza obedeciendo en pequeñas cosas y verás cómo la decisión de ser valiente te llevará a obedecer en grandes pruebas por medio de Jesucristo!


Recuerda que la obediencia fluye de un corazón que permanece en el amor de Dios y el fruto de esa siembra es gozo.





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ACERCA DEL AUTOR


Angélica Jiménez

Hija de Pastores misioneros de nacionalidad Colombiana, ha servido desde los 9 años junto a sus padres en los países de Bolivia y Argentina. Diagnosticada alrededor del año 2009 con Síndrome de Eisenmenger ha propuesto en su corazón servir a Dios hasta el día en que él se lo permita. Sus experiencias en la obra misionera continúan labrando el sueño de brindar herramientas bíblicas para las jóvenes de hoy.


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Comentarios

  1. Dios les bendiga...acabo de descubrir su blog y me fascino. Hermoso mensaje.

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    Respuestas
    1. Gracias por leernos linda!! esperamos que siga siendo de bendición para tu vida!

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