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Pon en práctica tu don



 “Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.”
1 Corintios 12:4 RVR1960

¿Te has preguntado alguna vez cuál es tu don? 

La palabra de Dios nos enseña que todos los hijos de Dios tienen dones para edificar el cuerpo de Cristo, para trabajar juntos como lo hace el cuerpo humano. Lo que quiere decir que tú y yo tenemos un don porque formamos parte del cuerpo del Señor.

Es difícil saber cuál es nuestro don, muchas veces pensamos tener uno y luego nos damos cuenta que no era así. Hoy te voy a dar  tips para descubrir tu don o confirmar si tienes el que crees tener. 

💧lo primero que debes hacer es ejercer lo el don que crees tener, lo mejor que puedes hacer es comenzar a involucrarte en los ministerios de tu iglesia local, puedes comenzar dando clase a los niños, ofreciéndote para limpiar el tempo o yendo a visitar a los hermanos. 

Para poder saber si tienes un don lo mejor es ejercerlo, te darás cuenta después de un tiempo de servicio si lo tienes o no. 

💧otro tips es que le preguntes a algún otro cristiano que don ha visto que tienes. Busca en tu congregación a algún cristiano maduro, que te conozca, y que pueda decirte cuáles dones el haya visto que tienes. 

Los dones no son siempre cosas que nos gustan hace, muchas veces son cosas que se nos dan con facilidad, pero que nunca pensamos en ejercer. Porque viene del Espíritu Santo de Dios.

No debes temer en usar el don que crees tener, sé valiente y ejerce tu don. Es necesario para el cuerpo de Cristo el que tú comiences a servir desarrollando el don que se te dio. 

No tengas vergüenza de preguntar cuál don han visto que tienes, todos en algún momento de sus vidas se han sentido desorientados en cuanto al don que creen tener. Pero la Palabra de Dios nos insta usarlo para el servicio de los creyentes. 

Como dije al principio, los dones son para la edificación de un cuerpo y si tú no usas tu don, el cuerpo al que perteneces, andará cojo o ciego, tal vez, por tu falta de participación este faltando un dedo a la mano. 

No temas el involucrarte en la iglesia, no lo harás mal, no te vas a equivocar, no vas a fallar. Esos temores no vienen de parte de nuestro Dios, porque El quiere que comiences a ser parte de Su cuerpo, quiere verte servirle, trabajar para lo eterno, comenzar a ser de bendición para los hermanos en tu iglesia, incluso para otras iglesias. No llegas a dimensionar todo lo que puede hacer Dios, a través de Du Espíritu Santo en ti, si comienzas a obedecer y dejas el miedo atrás. 

“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.”
1 Pedro 4:10 

Todos hemos recibido un don de parte del mismo Espíritu, esa es otra razón para no temer. Porque la fuente de la cuál ejerce el don tu pastor o la hermana que admiras es el mismo que te está dando a ti el don que tienes. 

Comenzar a ministrar tú don es la mejor forma de desarrollarlo, poniendo en práctica es la manera de perfeccionarlo para la gloria de Dios. 


No temas a la equivocación o al fracaso, comienza a usar tu don por obediencia a Dios, para edificar tu iglesia y para que otro sean bendecidos con la multiforme gracia de Dios. 

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