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Tú primero, después yo




El reto de hoy no es para todas las personas, veamos las palabras de Pablo al iniciar...


“...si hay alguna consolación en Cristo, (si Cristo les ha dado a ustedes el poder de animar a los demás), si algún consuelo de amor, (si el amor que ustedes tienen los lleva a consolar a otros),  si alguna comunión del Espíritu, (si tiene el mismo Espíritu Santo), si algún afecto entrañable, si alguna misericordia (si son compasivos)...”
Filipenses 2:1 RVR(TLA)

¿Consideras que estás dentro de ese rango de personas? ¡Entonces eso es para ti! Es un poco loco decir que esto no es para todos pero, ¿sabes amada amiga? actualmente, el mundo impone la cultura del “YO, YO, YO”; vivimos en un mundo que busca la satisfacción personal primero. En una empresa, por ejemplo, se busca subir de puesto sin importar a quien se lastime; las personas son utilizadas hasta lograr lo que los líderes quieren. Prestando atención podremos ver que en la pirámide social, el jefe o el líder está en la posición más alta, la que da privilegios.

¿Te das cuenta por qué esto no es para todas las personas? En el mundo siempre será primero el “YO”. Pero veamos qué debemos hacer nosotras como hijas de Dios. 
Pablo nos anima a hacer dos cosas muy importantes:
    ➤  No ver sólo lo mío propio 
    ➤  Ver a los demás como mejores que a mí misma
El apóstol se basa en el mejor ejemplo, el mismo Señor. 


¿Cómo lo hizo Jesús? 

  • Se despojó de todo

¡Qué difícil es despojarse de todo cuanto tenemos!  Imagina por un momento, que tuvieras que dejar tu casa sin llevar nada, sólo lo puesto, sin celular, sin computadora, sin comida. Más difícil aún, Jesús tomó forma de un bebé. No puedo imaginar algo más frágil, después de tenerlo y saberlo todo.

Nosotras podemos tomar la misma actitud, despojándonos de muchas cosas/pensamientos/acciones que “nos posicionan mejor”. Por ejemplo, en la Iglesia, quien ocupa un lugar de liderazgo o conoce muchos pasajes bíblicos, no debe creerse más que las demás. Debería despojarse de todo orgullo.

  • Se hizo siervo

Jesús lavó los pies de Sus discípulos (Juan 13:1-20). Déjame explicarte:  según la cultura judía, antes de comer, el anfitrión lavaba los pies secos y polvorientos a sus invitados. En la casa de un adinerado, esta tarea la realizaba un esclavo. Este era un servicio de hospitalidad al invitado, y Jesús no tuvo ningún impedimento en servir a sus discípulos, dejando su posición de líder y tomando la de siervo. Nos demostró que debemos servir a los demás con un espíritu humilde, y buscar maneras prácticas de demostrar amor a otros.

“De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.”Juan 13:16 


  • Se humilló a sí mismo

“En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.”
Gálatas 5:22‭-‬23 (NVI)

Así como con los demás aspectos del fruto, debemos esforzarnos por cosechar la humildad en nuestras vidas. Si no sabemos cómo, Jesús no dejó un panorama, un ejemplo de cómo hacerlo: 

  • Obedeció 



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Así que, amada amiga, hoy podemos seguir la corriente del mundo y poner el “YO” por delante, o elegir ser valientes anteponiendo los demás a nosotras mismas, y considerándolos mejores.

Por mi parte, hoy decido ser Valiente. ¿Cuál será tu elección?







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ACERCA DEL AUTOR

Laura Alfaro  
Tiene 28 años, es Costarricense. Sirve a los jóvenes en una agencia misionera junto a su esposo, cree firmemente en el discipulado basado en el modelo de Jesús y establecer relaciones fuertes. Le apasiona servir a las mujeres dentro de ADG



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Semana 6 

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