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Un llamado inusual



El reto de este 2019 es memorizar porciones bíblicas, y comencé con 2 Timoteo capítulo 2, he estado repitiendo y repitiendo en cada porción de tiempo libre, pero hoy me detengo aquí: “…Si fuéremos infieles, él permanece fiel. Él no puede negarse a sí mismo…”.  En realidad, el Señor me ha retenido aquí poniendo una señal de PARE en mi camino para comprender cuál es el profundo significado de nuestra infidelidad a la luz de Su fidelidad; creo francamente que también es lo que quiere hacer con cada una de nosotras. Así que abramos nuestras Biblias en el pequeño libro de Oseas para desplegar el abanico infinito de la Fidelidad de Dios. 

Pero antes, analicemos el contexto en el que Oseas se encuentra: 
1 Reyes 12 nos narra la división de las doce tribus de Israel en dos: 
Israel, también conocido con los nombres de Reino del Norte, Jacob y Efraín (este último, usado en el libro de Oseas), formado por diez tribus.  
Judá, también llamado Reino del Sur, conformado por las tribus de Judá, Benjamín y los levitas.

Doscientos años después de esta división, se levanta Oseas, oriundo del Reino del Norte, para profetizar en contra de Efraín y de Judá.  Al comienzo de su ministerio, la nación de Israel goza de una prosperidad política y material con Jeroboam II como rey, pero eso no dura mucho, y la nación entra en declive. El imperio Asirio los acorrala cada vez más y terminan cediendo en alianzas políticas.  

En el centro de esta situación en que la prosperidad se les escapa de las manos, los reyes de ambas naciones en lugar de buscar la ayuda de Jehová su Dios, se vuelven a la idolatría y al paganismo. Es en medio de todo ese caos público que Oseas escucha palpitante la voz de Dios con un mandato inusual:


“Ve, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicación; porque la tierra fornica apartándose de Jehová”. 
Oseas 1:2

El profeta obedece, y busca a Gomer para desposarla. No sabemos si ella era infiel antes de casarse, o si su infidelidad comienza ya en su vida de casada. Pero el mandato de Dios es claro para el profeta: debe amarla a pesar de su infidelidad.  ¡Imagina al profeta de Dios casándose con una prostituta! Esta acción visible hizo que la gente volteara a mirar a esta pareja ya disfuncional. Los días para Oseas con Gomer no fueron para nada plácidos, pero allí estaba resonando el mensaje de Dios: Israel es un pueblo Infiel, ha dejado el lecho de intimidad con Dios y se ha ido en busca de otros amantes. 

La unión de Oseas y Gomer da como fruto un primer hijo al cual Dios ordena que se le llame Jezreel, que significa retribución. Mediante la vida de este niño, Dios está recordando a la nación el espeluznante asesinato de Nabot por mano de Jezabel en la ciudad de Jezreel. Y Oseas está advirtiendo que ha llegado la hora del castigo, el reino del Norte ha llegado a su fin.  


“Quebraré yo el arco de Israel en el valle de Jezreel”.  
Oseas 1:4

Pasado cierto tiempo Gomer vuelve a dar a luz, esta vez a un niña a quien Dios llama Lo-Ruhama, que significa no compadecida. 


“Porque no me compadeceré más de la casa de Israel, sino que los quitaré del todo”. 
Oseas 1:6

Mientras esta niña crece y juega en las calles del pueblo, la voz de Dios está tronando y lloviendo con potencia sobre cada habitante. ¿Puedes imaginarlos viendo a esta pequeña inocente cargando con un nombre de tal calibre? Se podían escuchar los murmullos en el mercado: “Allí va ella, la no compadecida, porque Dios quitó de nosotros su misericordia” 

Para rematar la desdicha de esta tierra, la familia de Oseas se amplía con un nuevo miembro varón, y el pueblo sabe que Dios hablará nuevamente. ¿Qué tendrá para decir esta vez? ¡Nada bueno! El pueblo reconoce la voz de Dios pero ponen en saco roto su mensaje. El tercer nombre es devastador: 


“Y dijo Dios: Ponle por nombre Lo-Ammi, porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios”. 
Oseas 1:8

Dios no soportará más infidelidad y decide quebrar el pacto con Israel. ¡Quebrar el pacto! ¿Sabes lo que significa? Dios está tomando severas determinaciones: romper con la promesa hecha cientos de años atrás a su amigo Abraham y a sus descendientes Isaac y Jacob. Dios está dispuesto a dejar todos esos sueños en el polvo de la nada.  

Dios está cansado, puedes ver sus emociones al límite con estas nefastas declaraciones. Está a punto de firmar carta de divorcio. En términos de la ley de Moisés: Dios repudiará a Israel.  ¡Es trágico! Pero ¿Realmente lo hará?

Al finalizar el capítulo uno hay un rayo de esperanza para esta nación, Dios ejecutará su juicio, sin duda, pero llegará el día en que se les restituirá el nombre de Hijos del Dios viviente. 

“Y en el lugar en donde les fue dicho: vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: sois hijos del Dios viviente”.  
Oseas 1:10

También hay una luz de esperanza para la nación de Judá. Dios está airado contra Israel, y aunque Judá no ha mantenido el pacto de pureza, aún teme a Jehová. Por eso Dios anuncia: 


“Más de la casa de Judá tendré misericordia, y los salvaré por Jehová su Dios”. 
Oseas 1:7

Oseas revela los sentimientos encontrados de un Dios hastiado de convivir con una nación que no le corresponde en amor y que está dispuesto a destruirla por completo, pero aunque dispone de toda la furia para hacerlo y con justa razón, ¡no lo hace! ¿Por qué no la destruye? 

Porque Dios no puede negar su carácter misericordioso, no puede reprimir sus sentimientos de amor genuino por ella. Él la salvará, no porque ella lo merezca, sino porque Él nunca actuará como algo que no es.  

Si fuéremos infieles, Él permanece fiel: ¿Te identificas con Gomer y con Israel? No hay fidelidad en nosotras. Él tiene todo el derecho de romper el pacto, pero no lo hará porque no se negará a Sí mismo. 
¡Este primer capítulo es suficiente para volvernos en arrepentimiento a nuestro Dios!




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ACERCA DEL AUTOR



Angélica Jiménez

Hija de Pastores misioneros de nacionalidad Colombiana, ha servido desde los 9 años junto a sus padres en los países de Bolivia y Argentina. Diagnosticada alrededor del año 2009 con Síndrome de Eisenmenger ha propuesto en su corazón servir a Dios hasta el día en que él se lo permita. Sus experiencias en la obra misionera continúan labrando el sueño de brindar herramientas bíblicas para las jóvenes de hoy.


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Estamos estudiando la serie "Amor Fiel (Oseas)" 
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Semana 1 





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Versículo a Memorizar



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