Ir al contenido principal

Caminar en victoria es caminar en paz




Josué capítulos 7 y 8.

Muchas veces pensamos que nadie se va a enterar de ese pecado que tenemos oculto, que mientras nos preocupemos de no publicar nada en las redes sociales estamos a salvo, si en casa evitamos en tema, no habrá manera que se enteren. Puede ser cualquier cosa que sabes que esta mal y que tu conciencia no te deja disfrutarlo en paz, desde el momento en que lo tienes que ocultar sabes que es algo que no está bien y de seguro es algo que a Dios no le agrada, puede ser un novio al que no puedes presentar a tu familia y prefieres mantener esa relación en el anonimato, o quizás algo que lleves en tu cuerpo que sabes que está mal o simplemente un sentimiento arraigado en tu interior del que nadie puede enterarse y sientes que debes pasarte la vida fingiendo.

Algo asi le paso a Acán, él tenía claro cuáles eran las instrucciones de Dios; ir y poseer la tierra, no tomar nada de allí, no podían sacar un botín de ese lugar porque Dios lo había declarado maldito, todo lo que estaba ahí era aborrecido por Dios y Acán lo sabía bien, lo había escuchado antes, se lo repitieron antes de atacar, pero no pudo evitar fijar su mirada en un manto babilónico, seguramente era hermoso con bordados tan detallados y preciosos que pensó que se vería hermoso en cualquier lugar de su casa, seguro que pensó donde ponerlo o como usarlo, y le volvió a dar una segunda mirada que lo convenció de llevárselo, y con él doscientos siclos de plata (2.300 gramos de plata) y un lingote de oro (12.400 kilogramos de oro) ¡ese si que era un botín!

Acán tomo todas estas cosas y se las llevo a su tienda. Los demás estaban demasiado eufóricos con la batalla, nadie se dio cuenta que él iba con todo esto, llego a su tienda y las enterró allí para que nadie lo descubriera, él y todos ahí sabían las instrucciones que Dios había dado y que Dios mismo había declarado todo maldito.

Sabes, el pecado es asi, lo podemos desear tanto que pensamos que no vamos a ser las mismas si no lo hacemos, nuestras mentes piensan que no es tan malo y se crea una necesidad el quererlo. No estamos tranquilas pensando que tenemos que hacerlo y lo bien que nos vamos a sentir una vez que lo tengamos, pero estos solo son engaños de nuestras mentes, engaños de Satanás que nos dice “nada va a pasar” “serás una mejor versión de ti cuando lo obtengas” “¿por qué tener miedo si eres libre de hacer lo que quieras?”

Volvemos a mirar aquello que nos atrae y damos el siguiente paso y lo tomamos, lo disfrutamos y luego caemos a la realidad, no todo era tan bueno como nuestras mentes lo planearon, ahora sentimos vergüenza y no nos queda mas que cavar un hoyo y esconder ahí toda la evidencia, así nadie se enterará.

Pero Dios que ve todas las cosas (Hebreos 4:13) ve lo que estamos haciendo y a Él no lo podemos engañar (Gálatas 6:7). Tú puedes estar engañándote pensando que todo esta bien, que Dios no se va interponer, pero sabes Dios va a sacar a la luz ese pecado que piensas que nadie sabe y que no te deja vivir tranquila.

“Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; Ni el escondido, ni la voz de ser conocido, ni de salir a la luz.”
Lucas 8:17

Dios también dejo al descubierto el pecado de Acán, el pueblo no podía tener victorias y ser bendecido a causa de este pecado, entonces Dios tenía que sacar este pecado de en medio de ellos. Desde aquellos tiempos la paga del pecado era muerte y aun para nosotros lo sigue siendo (Romanos 6:23) por eso el lamentable final de Acán.

Hoy nosotras gozamos de ser hijas de Dios y de no morir en una separación eterna y de sufrimiento lejos de nuestro Padre gracias a Jesucristo. Pero si no confesamos aquello que sabemos esta mal y no es agradable a Dios y seguimos teniéndolo enterrado en medio de “nuestra carpa” lo que pasará es que no vamos a poder ser bendecidas por Dios.

El pueblo de Israel no podía avanzar si no se purificaban y es exactamente lo que nos sucede hoy. Cuando hay un pecado en nuestras vidas, estorba nuestra relación con Dios, no podemos avanzar, las bendiciones cesan y nuestras oraciones no son oídas.

Necesitamos confesar, ponernos a cuentas con Dios. No tengas miedo de llegar a Su presencia con un corazón quebrantado porque Dios te perdonará y restaurará tu relación con Él.

“Los sacrificios de Dios y el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.”
Salmo 51:17

Dios te esta esperando a que des el paso y puedas caminar en victoria, Él quiere bendecirte y llevarte de victoria en victoria hasta que poseas por completo tu tierra prometida. Asi como el pueblo después que sacó el pecado de en medio de ellos pudieron avanzar y poseer Hai, es necesario que para avancemos en nuestras vidas cristianas confesemos.

Y luego de eso cumplieron poniendo en practica cada una de las instrucciones dadas por Dios.

Todo esto es un ejemplo claro de los pasos a seguir en una restauración con Dios. Dios es un Dios claro y ordenado. Él nunca te va a mandar a obedecerle sin darte claras instrucciones acerca de lo que debes hacer y los pasos a seguir. Ten esa confianza, puedes sentirte segura Dios te va a mostrar con claridad lo que debes hacer.

No pierdas el tiempo y ponte a cuentas con el Señor.

Comentarios

También te recomendamos leer:

A un paso de la victoria

En ésta primer semana de estudio, al leer cada día acerca de Josué y el pueblo de Israel al borde de la conquista de la tierra prometida, me transportaba tiempo atrás a los campamentos juveniles de mi congregación cuando dentro de las actividades grupales competíamos en “la búsqueda del tesoro”. Este juego trataba de ir en busca deun premio, siguiendo pistas, lineamientos e instrucciones que de seguirlos al pie de la letra nos llevarían a encontrarlo. 
Para Josué y el pueblo de Israel, la promesa que Dios les había hecho estaba por cumplirse y aunque esa tierra ya les pertenecía, era necesario que la conquistasen. Una noticia como ésta podría causar un poco de temor o incertidumbre sin embargo solo necesitaban estar atentos a la voz de Dios quien les daría las instrucciones para conseguirlo.

Podría parecer  que Dios quería hacerles difícil alcanzar la promesa sin embargo tenía un plan perfecto como lo tiene para nosotras. Dios quería que el pueblo aprendiera a obedecer mientras confiaba…

Descubre las intenciones de tu enemigo

“¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos”. Salmos 19:12
En la serie que estamos estudiando, nuestro héroe y líder Josué también se equivocó.
El texto bíblico con el que comenzamos, es una oración cantada de David, que profundamente le expresa a Dios la necesidad que tiene de ser librado de sí mismo, porque no hay ser humano sobre la faz de la tierra que pueda comprenderse a la perfección y dominar sus impulsos irracionales en sus propias fuerzas, No podemos confiarnos de nosotros mismos, porque en cualquier momento nuestro corazón puede fallar. Parece que esto fue lo que le pasó a Josué.
Fue tan sutilmente engañado, que su corazón se confió y tomó decisiones sin consultar a Dios. ¿Qué fue lo que sucedió? Recapitulemos rápidamente (Josué capítulo 9): Josué está en el centro de la voluntad de Dios en arenas de sus fieras conquistas, los Gabaonitas sabían que era cuestión de tiempo para que Israel fuera tras ellos, así que tramaron un astuto plan para sa…

Victoria en seguir las instrucciones

Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haréis durante seis días. Josué 6:3

¿Instrucciones?... esta semana vimos como hubo quien supo cumplir con instrucciones recibidas, aunque a decir verdad todos a lo largo de nuestra vida hemos recibido y recibimos diferentes instrucciones ya sean orales o escritas... pero ¿que es instrucción?

Segun la Real Academia Academia de la Lengua Española "instrucción" es el conjunto de reglas o advertencias para algún fin. Si estuviera ahora delante de ustedes y preguntara: ¡quien no ha recibido o no ha seguido instrucciones alguna vez que levante la mano!, y aunque no las tengo frente mio estoy segura que no habría ninguna mano levantada ¿cierto?
Josué y el pueblo de Israel estaban frente a Jericó y la ciudad se encontraba con las puertas bien cerradas (Josue 6:1). Jericó, debido a sus grandes y fortificadas murallas era considerada una ciudad poderosa y también con gran fuerza milit…