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Permanecer en victoria




¿Conoces la lista de los 30 derechos humanos  universales? Probablemente al igual que yo, No. Durante las últimas décadas, las distintas fundaciones por la protección de los derechos humanos los han ampliado y diferenciado en civiles, políticos, económicos, sociales y muchos otros, pero todos ellos tienen su origen en un documento surgido en la Europa de finales de los años cuarenta. Más que enfocarme en este tipo de derechos dictaminados por la sociedad quisiera que nos enfocáramos en los derechos que tenemos como ciudadanas del Reino de Dios. Ya que Dios nos ha dado el derecho de ser llamadas “sus hijas”.

“Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. Juan 1:2

Esto también genera un compromiso,  ya que en  toda relación padre e hija  ambas partes deberán estar comprometidas de alguna manera el uno con el otro. Éste criterio no varía en nuestra relación con Dios a pesar que en éste caso Dios siempre  lo hace,  su fidelidad está de manifiesto  en todo tiempo  y la  salvación  a través del regalo de su  gracia.

En la Biblia podemos ver la manera como Dios  permanece y ha permanecido fiel a su pueblo, cumpliendo cada Palabra que ha ofrecido.

No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió. Josué 21:45

El libro de Josué es prueba de una promesa cumplida, es el testimonio  de como alcanzaron la victoria. También nosotras como sus  hijas y parte de su pueblo escogido tenemos garantizada  la Victoria. Pero,  es aquí  donde entra en acción cuán comprometidas debemos estar en esta relación ya que depende de nosotras mantenerla.

Tenemos una responsabilidad espiritual y solo podremos cumplirla mediante la comunión y búsqueda de Dios en todo lo que hagamos.  Recientemente leía un artículo que decía que nunca hubo tantas Biblias impresas como hoy, sin embargo, colocadas en una repisa no tiene ningún valor. La Palabra de Dios debe de convertirse en la norma autorizada para nuestras vidas, La guía para tomar decisiones sabias y la referencia para evaluarlo todo.

Nuestro enfoque debe ser siempre  “permanecer en victoria” no desmayar y mucho menos retroceder, y aunque parezca difícil o inalcanzable esa fortaleza puede obtenerse manteniéndonos en las promesas de Dios y el poder de su Palabra.

Josué conocía las debilidades de la nación, así que antes de morir reunió al pueblo y les dio mandamientos para ayudarlos en cuestiones  en donde era más probable que fallaran. De igual manera, hoy nosotras somos animadas a hacer lo mismo. Josué les mandó a desechar todo tipo de ídolos, por lo que debemos también estar alerta ya que existe nuestra propia versión de ídolos o prioridades equivocadas.

“ Más a Jehová vuestro Dios seguiréis, como habéis  hecho hasta hoy”. Josué 23:8

Como en todo, la decisión final es nuestra.  Pero,  tengo la certeza que si hemos atendido a la instrucción anterior de tener su palabra como guía y mantenernos en constante búsqueda y comunión con Dios, nuestra decisión será acertada.

En un mundo donde nos interesa más una lectura motivacional o una frase célebre dada por algún pensador de moda, en donde la psicología positiva quiere estudiar y explicar cómo el funcionamiento óptimo humano trata de favorecer el bienestar y la salud en contextos adversos, viéndonos como un vaso medio lleno o medio vacío. Contra esto La palabra de Dios  dice en 2 Timoteo 2:20

“Ahora bien, en una casa grande no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro, y unos para honra y otros para deshonra”.

Amada joven,  hoy   nuestro deseo es recordarte que caminar en victoria significa conquistar las promesas de Dios a través de la permanencia, constancia  y obediencia a su Palabra. Mantenernos en una vida de Fe y valor al igual que Josué quién se entregó y su obediencia total fue modelo en Israel, queremos motivarte  a que no sólo elijas ser un vaso de honra sino también aprendas a verte como tal para la gloria de Dios.



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ACERCA DEL AUTOR



                                       Grethel Elías Ruiz   
Guatemalteca y madre de dos increíbles chicas. Desde muy pequeña ha servido a Dios. Pero no fue hasta hace unos años cuando experimentó la separación de su esposo que le hizo tener un encuentro personal con Dios. Le apasiona compartir  del amor de Dios a través de su testimonio. Comparte en un programa de radio y atiende consejería. Conectada con cientos de mujeres en el mundo ella es parte del equipo de líderes de Ama a Dios grandemente desde 2016



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