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Corazón humilde elogiado




'Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. '
S. Mateo 5:3-4

Comenzamos la lectura con las primeras dos bienaventuranzas. Las enseñanzas de Jesús, quiero que comencemos dándole contexto a este momento.

Jesús comenzaba su ministerio, se había mudado a vivir en Capernaum zona costera, Juan el Bautista había sido preso y Él comenzó a pregonar que: el reino de los cielos se había acercado, que era tiempo de arrepentirse. También tomo a discípulos que eran pescadores locales.

Lo seguía una gran multitud, todos querían escucharlo enseñar, saber por qué llamaba al arrepentimiento, como era eso de que el reino de los cielos se había acercado. Verlo hacer milagros le daba señales a la multitud que era cierto esto que decía acerca del reino de Dios, sin lugar a duda, solo alguien que viniese de Dios podía sanar, sacar demonios y hablar con tanta autoridad. Todos querían tocarlo.

Me imagino a esa gran multitud empujándose como una marea humana meciéndose de un lado a otro. Todos ellos tenían necesidad muchos tenían necesidades o dolencias físicas, pero sobre todo espirituales.

Jesús alza la mirada, vio esa gran multitud de personas, trata de ponerse en un lugar donde todos pudieran verlo, se sentó allí en el Monte, a su alrededor todos como ovejas con su Pastor.

Esta escena era familiar para los judíos, ellos acostumbraban a que sus maestros se sentaran a enseñarles y si vamos al origen de esta tradición, Moisés se sentó en el monte Sinaí para enseñar en aquel entonces la ley.

Ahí esta Jesús a punto de enunciar el mas importante y conocido de sus sermones, uno que tienen tantas enseñanzas que hasta el día de hoy no nos cansamos de alimentarnos con él.

Comienza su primera enseñanza, dirigida a los necesitados (todos allí lo eran) “Bienaventurados los pobres de espíritu Bienaventurados los que lloran”. Son sus primeras dos bendiciones y es así como Dios siempre quiere que comencemos a buscarle, es así como estaban estos primeros seguidores.

 Nuestro Salvador nos sigue pidiendo hoy en día que si queremos sentarnos a escucharle debemos primero ser pobres de espíritu, esto quiere decir que primero debemos vaciarnos de nosotras mismas para poder ser llenas de Él, llenas del reino de los cielos.

Podemos leer en salmos 51:17 que desde antes que Jesús viniese de forma humana estaba pidiendo que dejáramos de hacer sacrificios externos y que comenzáramos a sacrificarnos de manera interna, sacando al yo de en medio del corazón para poder darle lugar a Dios, pero no cualquier lugar, darle el mejor lugar, el centro de nuestras vidas.
Isaías 66:2 me impresiona aun mas porque Dios nos dice: Yo cree todas las cosas que tu puedes ver, el cielo es mi estrado, pero mis ojos están sobre el pobre y humilde de espíritu, sobre el que tiembla con mi Palabra.

Aunque Dios creador hizo lo mas hermoso que nuestros ojos pueden ver en este mundo; las auroras boreales, el paradisiaco caribe, las hermosas montañas y una constelación que no nos cansamos de mirar, Él el creador del universo está mirando tu corazón cuando está humillado, cuando está arrepentido y compungido, adolorido.

Dios quiere bendecirte, al llenar tu espíritu arrepentido y adolorido y llenarlo de Su amor, de Su compasión y Su gracia que es lo mejor que puedes obtener. Si hoy estas pasando por un momento difícil donde te sientes asi por dentro no dudes en buscar a Dios, Él quiere bendecirte, quiere llenar tu alma.

No dejes que este mundo te engatuse con soluciones pasajeras, nada que te pueda ofrecer se compara a lo que Jesús te puede dar.
Imagínatelo allí, sentado en ese monte frente a ti diciéndote: quiero bendecirte hija mía, llenar y sanar ese espíritu roto, Yo soy tu Dios, Tu sanador, Tu ayudador, no temas.

Hoy Dios quiere secar tus lágrimas, consolarte y sanarte ¿dejaras que lo haga?




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Andrea Donoso


Chilena, madre de tres hermosos niños, casada con un Mexicano. Feliz de servir al Señor y a las mujeres de su alrededor. Estudió teología básica en Palabra de Vida Argentina, actualmente continúa sus estudios en la Facultad Teológica Biblia Bautista y en APEN.




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