Ir al contenido principal

Fe inconmovible




 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”.   
1 Corintios 15:55-58

En la resurrección, cuando lo corruptible se vista de lo incorruptible y lo mortal, de inmortalidad la muerte será devorada por la victoria porque Cristo, no la muerte debe tener la victoria final.

Esto es lo que lleva a Pablo a confrontar la muerte preguntándole: “¿Dónde está, oh muerte tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?”. Un aguijón es un instrumento puntiagudo que tiene la capacidad de penetrar y herir, así el aguijón de la muerte es el pecado, y es el pecado lo que le da poder a la muerte añadido a esto la ley empeora la situación haciendo al hombre culpable del pecado, pero Cristo ha quitado el duro aguijón de la muerte al destruirla en su poder y resurrección.

En Cristo, el poder de la muerte pierde su total efectividad, él ha llevado sobre sus hombros todo el peso del pecado para que en él tengamos perdón y reconciliación con Dios, ya no hay muerte que nos azote porque su poder ha sido aniquilado, y la ley quien empeoraba las cosas se ha convertido en la guía para llevarnos a Cristo. ¡Por esta grandísima noticia Dios merece ser exaltado!

Puedo sentir el pulso cardíaco acelerado de Pablo y la pluma entintada corriendo ligeramente por el papiro mientras escribe su estallido de alabanza: ¡Jesús destruirá la muerte eternamente para asegurarnos victoria en el extraordinario momento cuando los muertos en Cristo resuciten primero y luego los que hayan quedado sean transformados! ¡En Cristo nuestra victoria está asegurada!

¡Pero gracias a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!

Considerando, aceptando y alabando a Dios por la verdad de que seremos resucitadas de entre los muertos, tenemos tres demandas:

-        💧  Mantente firme: Pablo nos desafía a mantenernos aferradas a Cristo en momentos de sosiego y fuertemente arraigadas cuando las múltiples presiones y sufrimientos nos azoten con furia.  Eso no significa que necesitas ser perfecta en tu caminar en fe, pero sí necesitas ser sincera, y necesitas combatir con la misma fuerza con que se presente la falta de ánimo, la duda, la depresión, la inconstancia, la pereza y el temor. Esto nunca sucederá si no te mantienes dependiente del poder del Espíritu Santo, sólo puedes mantener tu ritmo de resistencia apoyada en la roca hasta el final, porque no existe otra opción.  

-       💧   Mantente en crecimiento: Puedes estar resistiendo mucha presión pero si no estás creciendo te encontrarás luchando por mantenerte a flote en tus propias fuerzas, y eso sólo te llevará al cansancio. Necesitas mantener un ritmo constante de progreso en la obra del Señor, y eso puede significar que en este momento necesites mostrar evidencia del fruto del Espíritu Santo en tu vida, o debas involucrarte en la iglesia y con la iglesia, o quizás debas prestar atención al ejercicio de las disciplinas espirituales, o debas abandonar actividades cotidianas que no están siendo de provecho en tu crecimiento. Escudríñate ¿En qué área necesitas ejercer dominio propio?

-        💧  Mantente en perspectiva: Puedes estar resistiendo y creciendo, pero si no eres consciente de que tu trabajo no es vano porque es para la gloria de Dios, estás corriendo la carrera equivocada. Pocas veces tu resistencia y crecimiento serán aplaudidos en público, necesitas adquirir capacidad para trabajar arduamente, con humildad y esperando recompensa eterna. 





💚💙💚💦💙💚💧


ACERCA DEL AUTOR 

Angélica Jiménez
Hija de Pastores misioneros de nacionalidad Colombiana, ha servido desde los 9 años junto a sus padres en los países de Bolivia y Argentina. Diagnosticada alrededor del año 2009 con Síndrome de Eisenmenger ha propuesto en su corazón servir a Dios hasta el día en que él se lo permita. Sus experiencias en la obra misionera continúan labrando el sueño de brindar herramientas bíblicas para las jóvenes de hoy.


       


Estamos estudiando la serie - Ha resucitado 


Si recién descubriste nuestra página y deseas incorporarte a la serie de estudio actual puedes consultar nuestro método de estudio.

¡Si estás siguiendo el estudio con tu grupo presencial o virtual no olvides compartir lo que aprendiste el día de hoy, tu aporte puede ser de estímulo para otra joven como tú!

Comentarios

También te recomendamos leer:

Dios te ama infinitamente

“Amados hijos míos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es hijo de Dios, y conoce a Dios.” 1 Juan 4: 7
Dios te ama, no es solo una frase que has escuchado o leído mucho, no son solo palabras que alguien te dice para hacerte sentir mejor.
Es algo más, va más allá de ser solo palabras. Es algo más profundo, Dios es efectivamente Dios ES amor y Su naturaleza es amarte.
El amor ES Dios y  aquel que ama es hijo de Dios y conoce a Dios, pero…  ¿qué es el amor?
Como aprendimos esta semana el amor: -No es envidioso -No busca lo suyo -No se enoja fácilmente -No juzga -No critica -Es paciente -Todo lo cree -Todo lo espera -

Con amor eterno te he amado

“Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos” Efesios 1:4 (NTV)

Dios nos conoce desde antes de haber creado este mundo. Dios, mi querida amiga, nos amó mucho antes de que nosotras existiéramos.

A menudo trabajamos para ganarnos el amor de nuestras amigas. En ocasiones, también el de nuestros familiares, y si pensamos en el amor romántico, esperamos lograr que ese chico que nos gusta nos mire, para comenzar a ganarnos su amor. Si pensamos que así también debemos ganarnos el amor de Dios, es que nuestra mente no alcanza a comprender el verdadero amor, y esto sucede porque nuestro concepto de amor está totalmente distorsionado por el pecado.

Conocimos el amor cuando alguien nos lo manifestó primero. Cuando éramos pequeñas, nuestros padres nos cuidaban, nos protegían y demostraban su amor hacia nosotras cuando nos cargaban, abrazaban, consolaban e incluso cuando nos llenaban de besos y caricias.

Alguien nos most…

Ha resucitado - Descarga tus materiales

¡Él ha resucitado! ¡Él ha resucitado!
Hace dos mil años, la resurrección de Jesucristo cambió todo. Después de pasar tres días en la tumba, Jesús conquistó el pecado y la muerte y resucitó físicamente de la muerte.
Esto es más que una historia de la Escuela Dominical. Es el fundamento mismo de nuestra fe. En 1 Corintios 15:17, Pablo dice: “Y si Cristo no ha resucitado, su fe es inútil; todavía estás en tus pecados”.  Sin la resurrección, no tenemos fe, ni perdón de pecados, ni eternidad con Dios.
Al comenzar la temporada de Pascua, nos preparamos para celebrar la resurrección de Cristo. A menudo ponemos mucho énfasis en la muerte de Cristo, y por una buena razón, ¿Pero también le damos la misma importancia a su resurrección?
La resurrección de Jesús lo cambió todo. Nos cambió y cambió el mundo. Durante las próximas seis semanas, vamos a estudiar el impacto de la resurrección.
La resurrección nos cambió físicamente, ya que un día experimentaremos la resurrección de nuestros cuerpos físico…

Dios te eligió

“Recuerden lo que ustedes eran cuando Dios los eligió. Según la gente, muy pocos de ustedes eran sabios, y muy pocos de ustedes ocupaban puestos de poder o pertenecían a familias importantes”. 1 Corintios 1:26-31 (TLA) Reflexionar es un tiempo que se invierte para pensar, meditar y recordar. Hoy es un buen día para tomar ese tiempo y recordar de donde Dios nos rescató. Es una buena oportunidad de echar una mirada al pasado y con agradecimiento y alegría reconocer lo mucho que necesitábamos de Él. Cada historia que tenemos para contar es diferente, los casos son únicos, pues como dice  un dicho muy famoso “cada cabeza es un mundo”  eso quiere decir que todos tenemos un testimonio diferente que contar. Puede que Dios te haya rescatado de la soledad, de la desesperación, de alguna adicción. Sin embargo algo que debemos de tomar en cuenta es que Dios te eligió, y no tú a Él. Tal vez alguien te decía que ya no tenías remedio, te tomaban como un caso difícil y perdido pero gracias al sacrific…