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Armas Poderosas en Dios


“derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”

2 Corintios 10:5

Siempre he luchado con mis pensamientos he sufrido de crisis de pánico y angustia desde los 8 años, es algo que muchas veces me cuesta controlar. Hay momentos en los que me descubro pensando cosas que no han pasado, suponiendo cosas que quizás nunca llegue a vivir, mi corazón latiendo cada vez más fuerte, teniendo miedo y es ahí donde trato de re-enfocar mis ideas y traerlas a la realidad, al presente y a lo que es verdadero.

Puede que tú, al igual que yo, estés pasando por algo así ahora que estamos viviendo estos terribles tiempos de pandemia e incertidumbre, donde ya no solo nos hacemos los cuestionamientos habituales como la falta de ingresos, de planes o de compromisos. Ahora nuestros pensamientos subieron a otro nivel que no creímos vivir que es ¿sobreviviré a esto? Y si me contagio ¿Qué me va a pasar? Nuestro temor o ansiedad del día a día paso a ser mucho mas profundo porque es en cuanto a la vida y la muerte.

Es difícil ver noticias y no creer lo peor, mirarlas y darnos cuentas que muchos están pasando hambre, que la tasa de desempleo subió hasta las nubes, que los muertos diarios solo de corona virus son números estratosféricos y esto nos hace sentir miedo, es natural.

Es hoy más que nunca donde nuestros pensamientos deben ser llevados ante Dios y dejarlos cautivos en Él, no es orar y después seguir con la preocupación durante todo el día en la mente. Cautivo significa: “dejar retenido por la fuerza en un lugar” y es esto lo que debemos hacer con aquellos pensamientos.

Es hoy donde nuestra fe esta siendo probada y es hoy donde demos ser esa fuente de paz y de esperanza que el mundo necesita ver y entender.

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Romanos 12:2

Cuando nos encontremos en momentos de miedo, incertidumbre y ansiedad debemos hacer lo siguiente:


🌼  No sobre informarnos, es decir no estar buscando en internet mas noticias sobre el asunto, no estar pendiente todo el día a las noticias. 

🌼  Descifrar lo que hay en nuestra mente: ¿de qué siento miedo? ¿Qué me asusta? ¿Qué me tiene tan ansiosa?  (quizás en este paso te gustaría escribirlo).

🌼  Una vez que tengas claro qué es lo que te atormenta ve a Dios en oración y cuéntale tal cual te sientes, que es lo que estás pensando y contarle que esto no te deja estar tranquila y también decirle lo que haces mientras estas ansiosa.

🌼  Luego ve la Palabra de Dios y busca un versículo que te aliente, que te traiga paz y que sobre todo te anime a no seguir pensando en lo que te atormenta. ¡Memorízalo! Ponlo en un papelito y llévalo contigo, úsalo cuando lo necesites

Dice la Palabra de Dios que nuestras armas son poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas (2 Corintios 10:4), estas armas son la oración, la Palabra de Dios y el Espíritu Santo que has recibido al creer en Jesús como Salvador. Son armas que están a tu alcance, que las puedes usar en cualquier momento y lugar. Las fortalezas muchas veces son los pensamientos que alojan en nuestras mentes que no nos dejan confiar y descansar en Dios.

Agradecer a Dios porque nos dejo equipadas para enfrentar cualquier situación que vivamos. Saber que Él tiene el control de todo lo que pasa en nuestras vidas y reconocer que Él sabe por qué las permite, que nuestro Dios es soberano y quiere lo mejor para sus hijas.

Debemos aprender a llevar nuestros pensamientos cautivos ante Dios en oración y usar las armas que Él dejo a nuestro alcance para vencer todo lo que enfrentemos. Momentos difíciles vendrán, es más lo estamos viviendo, pero solo así podremos vivir tranquilas y confiadas, no sufriendo de ansiedades y depresiones, confiando en Dios, yendo constantemente a Él, memorizando, leyendo Su palabra, llevando toda nuestra atención a Él y no a lo que este mundo pueda susurrar a nuestro oído.


Acerca del autor 

Andrea Donoso



Chilena, madre de tres hermosos niños, casada con un Mexicano. Feliz de servir al Señor y a las mujeres de su alrededor. Estudió teología básica en Palabra de Vida Argentina, actualmente continúa sus estudios en el Seminario Teológico Logos y capacitada en APEN.








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